Luis Javier Hernández, alcalde de Villalba, atribuyó la dilación en el desembolso de fondos a la desconfianza del gobierno federal con el gobierno de Puerto Rico. (GFR Media)
Luis Javier Hernández, alcalde de Villalba, indicó que los epidemiólogos del municipio desarrollan un protocolo con la intención de que sea implementado a nivel local. (GFR Media)

El vicepresidente de la Asociación de Alcaldes, Luis Javier Hernández, denunció hoy que, en medio de un aviso de tormenta para el país, el gobierno central no cuenta con un protocolo para el manejo de los refugios ante la posibilidad de que lleguen casos de personas con sospecha de tener COVID-19.

“El gobierno tiene un protocolo de protección referente al uso de mascarillas y hand sanitizer, pero no hay un protocolo sobre cómo van a manejar si alguien presenta síntomas. ¿Quién va a determinar qué son síntomas de COVID? Un empleado del Departamento de la Vivienda no es un médico o un enfermero. ¿Nos van a garantizar que haya un médico o enfermero en cada uno de los refugios? ¿Cómo van a corroborar si esa persona está infectada o no? ¿Va a haber algún epidemiólogo que maneje ese rastreo?”, fueron algunas de las interrogantes del alcalde que permanecen sin ser respondidas.

El ejecutivo municipal dijo que esta mañana sostuvo una reunión con personal del Departamento de la Vivienda- agencia encargada de la administración de los refugios-, pero no hubo respuesta a ninguna de estas preguntas. “Ya pasamos por la experiencia del huracán María y sabemos cómo responde a la crisis, pero el COVID cambia completo el plan de ejecución, el tener que proveer medidas de protección agrava la respuesta. El Departamento de Salud debe proveerle a las agencias concernientes en el manejo de esta emergencia un protocolo específico para trabajar el asunto del COVID”, afirmó.

Una de las mayores preocupaciones de Hernández es el manejo de aquellos pacientes positivos al virus que soliciten refugio. En su caso indicó que, como parte del rastreo realizado por los epidemiólogos que trabajan la emergencia para el municipio, identificaron dos personas positivas al virus que pidieron resguardo. Al momento, agregó, el grupo de especialistas maneja un protocolo municipal para presentárselo al Departamento de la Vivienda con la intención de ser implementado a nivel local.

“Vamos a sugerir que dentro de la escuela que vamos a utilizar como refugio se provea un espacio segmentado que sea revisado por nuestros epidemiólogos para que no haya ningún tipo de interacción ni que los demás refugiados se enteren dónde están esas personas. El problema que tenemos aquí es que, como los municipios no administran los refugios, es poco lo que podemos hacer y por eso mi reclamo”, señaló.

Añadió que, como vicepresidente de la Asociación, le había expresado a la gobernadora el establecer acuerdos de colaboración para manejar los pacientes de COVID durante una emergencia, pero eso no sucedió.

“Desde antes del inicio de la temporada hicimos el llamado a atender este asunto. Se sabía que una situación como la que estamos viviendo hoy ante el aviso de tormenta iba a pasar. Me consta que cada municipio ha realizado sus preparativos, no así el gobierno central con relación al COVID-19”, sostuvo el alcalde de Villalba.

“No es tan sencillo como decir que se le va a dar un salón asilado para ellos. Tiene que haber un protocolo más riguroso”, insistió el alcalde, cuyo municipio fue pionero de un sistema de rastreo de contagios que fue acogido por el gobierno central.

Por su parte, la primera ejecutiva de Salinas, Karilyn Bonilla, sostuvo que la falta de preparación es también resultado de la “desmantelación” del Negociado para Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD). “Haber desmantelado lo que fue la agencia que tuve el privilegio de dirigir, para ponerla bajo la sombrilla del Departamento de Seguridad Pública, fue y sigue siendo un completo error. Hoy estamos viendo las consecuencias. Esa instrumentalidad tiene que salir de esa camisa de fuerza en la que está sometida”, señaló.

Bonilla Colón añadió que, aunque confía en la experiencia y profesionalismo del actual director interino de la Nmead, Nino Correa, “la realidad con la que él tiene que lidiar es demasiado burocrática y la misma le limita su campo de acción”.