El secretario de Educación, Eligio Hernández Pérez, sostuvo que seguirán las directrices del Departamento de Salud para tomar decisiones sobre el inicio de clases, previsto para el 17 de agosto. ([email protected])

Como una situación “sin precedentes”, en la cual “nada está escrito en piedra”, calificó el secretario del Departamento de Educación, Eligio Hernández Pérez, el inicio hoy del nuevo año escolar para los maestros, directores escolares y personal no docente que debieron reportarse a trabajar desde sus hogares.

A raíz del aumento en los contagios y las hospitalizaciones debido a la pandemia de coronavirus, la agencia determinó que el personal escolar trabajará de forma remoto durante la primera semana.

“Es un año con muchos retos, unas circunstancias sin ningún marco de referencia en Puerto Rico. No obstante, a pesar de ello, no somos la única jurisdicción que se enfrenta a esta realidad de la pandemia”, expresó el secretario en una conferencia de prensa esta tarde.

No obstante, Hernández Pérez reconoció que el inicio del semestre no estuvo libre de tropiezos. En la mañana, la página de Internet a la cual debían acceder los docentes para tomar adiestramientos sobre el uso de la tecnología en el salón de clases, como parte del proyecto DE-Innova, se sobrecargó por “siete a 10 minutos”, señaló el funcionario, lo que impidió que entraran a ella.

“La cantidad de personas que podían entrar de forma simultánea… Hubo una disminución de la capacidad de personas que podían entrar a la vez”, indicó.

La secretaria auxiliar del Instituto de Desarrollo Profesional de la agencia, Damaris Varela, indicó que el 49.55% de los docentes tomó los adiestramientos de DE-Innova durante el verano.

En total, el secretario detalló que el 97% de los maestros contratados se reportaron a trabajar hoy. Hernández Pérez no especificó la cifra de educadores que esto representa. Sin embargo, señaló que hasta las 11:00 a.m., 27,181 maestros habían completado el formulario de autoevaluación que la agencia le requiere llenar a los empleados para detectar si tienen síntomas asociados al COVID-19 o si han tenido contacto con una persona contagiada.

Los datos recopilados mediante este formulario se compartirán con el Departamento de Salud, de modo que se pueda realizar el monitoreo y rastreo de contactos en caso de darse un contagio con el nuevo coronavirus, explicó el secretario.

A pesar de los reclamos de las organizaciones magisteriales, Hernández Pérez reiteró que, “hasta el momento”, los maestros deberán llegar a las escuelas el próximo 11 de agosto y darán clases a sus estudiantes, a distancia, desde los planteles a partir de 17 de agosto.

“No obstante, la estrategia de manejo de la pandemia corresponde al Departamento de Salud. Es el Departamento de Salud e que establece política pública respecto al manejo de la situación de salud pública. Departamento de Educación entonces adapta esa política pública al escenario educativo”, expresó el secretario, al dejar la puerta abierta para un cambio según avance la pandemia en la isla.

“Esperamos volver a tener una reunión esta semana (con funcionarios de Salud) para discutir los asuntos relacionados con el manejo de la pandemia para, si es necesario o no es necesario, hacer el ajuste en la toma de decisiones”, añadió.

Salud reportó hoy 227 casos confirmados nuevos de COVID-19, con lo cual la cifra total ascendió a 7,113. Asimismo, se informaron 137 casos probables adicionales, lo que eleva la cifra a 11,678. El nuevo coronavirus ha causado 230 muertes en la isla.

Hernández Pérez señaló que hoy se emitieron comunicaciones escritas sobre los requisitos para que los maestros se acojan a licencias especiales debido a la pandemia, entre ellas una que les permitiría quedarse en casa para cuidar a menores de edad.

“Tenemos una licencia especial que es para cuidar a los hijos cuando los centros de cuido están cerrados o las escuelas. Esta licencia como tal no es un pago total del salario, como definido a nivel federal, es dos terceras partes del salario que devenga el funcionario”, indicó el secretario.

Del mismo modo, habrá licencias disponibles para los empleados que resulten contagiados con COVID-19, que tengan que estar en cuarentena, o que deban cuidar a un familiar contagiado con el nuevo coronavirus.

El secretario no estimó cuántos educadores podrían acogerse a esta licencia, como tampoco precisó cuántos informaron durante el receso de verano que tienen intención de jubilarse.

La presidenta de la Federación de Maestros, Mercedes Martínez, ha advertido en medios de comunicación que cientos de docentes podrían salir del sistema público por temor a enfermar.