A tres años del devastador paso del huracán María, todavía miles de familias puertorriqueñas viven en residencias con toldos azules de FEMA. (Ramón “Tonito” Zayas)

Aunque el proceso de reconstrucción del país a tres años del huracán María ha avanzado gradualmente, el camino que queda por recorrer es complejo, retante y podría extenderse durante la próxima década.

Se trata de la mayor respuesta del gobierno federal a un desastre en la historia de Estados Unidos y de miles de millones de dólares asignados para una reconstrucción que, en un inicio, se vio retrasada ante la desconfianza de las autoridades federales en el gobierno estatal, la ausencia de un fondo gubernamental para invertir en obra y la extensión del período de emergencia, que se prolongó por casi dos años.

En un año, se han agilizado, obligado y desembolsado más fondos que los años anteriores a mi mandato”, sostuvo ayer la gobernadora Wanda Vázquez Garced durante una mesa redonda para discutir cómo va la recuperación del país tres años después del desastre atmosférico.

Reconoció la labor de su equipo, y sostuvo que le deja a su sucesor o sucesora el camino para que continúe el trabajo, pero advirtió que una falta de continuidad implicaría la pérdida del avance que reclama.

“No podemos venir a hacer lo mismo que ha pasado en cuatrienios anteriores, donde una vez cambia el gobierno, se cambia a todo el mundo... Si venimos en esa actitud se va a echar todo hacia atrás”, indicó.

El gobierno federal ha asignado para la recuperación del país $49,975 millones. De estos, se han obligado $25,532 millones y se han desembolsado $16,000 millones, señaló el director de la Oficina Central para la Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3), Ottmar Chávez.

“La recuperación toma tiempo. Ciertamente, en los años por venir, se va a estar hablando de esto. Y cuando hablamos de recuperación de sectores críticos como energía y agua, son proyectos que van a durar de siete a 10 años”, expuso Chávez, al añadir que la receta ya está, por lo que hay que seguir ejecutando.

La gobernadora, entretanto, insistió que cuando asumió el mando del país en agosto de 2019, solo había 74 proyectos de reconstrucción aprobados. Hoy, un año después, hay 3,114 iniciativas validadas, dijo.

La clave fue el restablecimiento de una comunicación efectiva con las agencias federales, opinó.

Retraso en los municipios

El secretario del Departamento de la Vivienda, Luis Carlos Fernández, señaló que la agencia tiene 17 programas activos a través de fondos CDBG-DR, muchos de los cuales son accesibles a los municipios para el desarrollo de proyectos para atender la carencia de residencias seguras. No obstante, muy pocos alcaldes se han beneficiado de estos.

Por ejemplo, el programa de revitalización urbana tiene asignados $1,223 millones. Sin embargo, en un año, solo han firmado acuerdos 19 municipios para una inversión de $137 millones.

Las razones para esta inacción podrían ser varias: desconocimiento de los procesos, falta de personal y, en el caso de obras municipales, la ausencia de una respuesta de las aseguradoras privadas.

Los ayuntamientos también tienen acceso al programa de R3 que les permite a los alcaldes ayudar a sus constituyentes en la radicación de la solicitud para la rehabilitación o reconstrucción de sus viviendas y en la inspección de esas estructuras que resultaron con daños. “Solo han facturado $514,000”, dijo el titular.

“Decir que no hay programas disponibles es recontextualizar completamente la verdad”, sostuvo Fernández.

Persiste la falta de vivienda

Hasta el momento, según un ejercicio del Departamento de la Vivienda, hay unas 4,500 familias que viven en residencias con toldos azules. A pesar de que el número, por momentos, ha fluctuado entre los 20,000 y 25,000, Fernández señaló que la mayoría de estas residencias están deshabitadas.

El programa de R3 recibió 26,997 solicitudes para la reparación y reconstrucción de viviendas. En 15,000 de estos casos, se ha recibido la documentación necesaria para su evaluación y unos 3,000 carecen de título de propiedad.

Dijo que, desde febrero, se ha logrado la construcción de 103 viviendas bajo el programa de R3. Mientras, 367 están en fase de preconstrucción y otras 421 están en desarrollo.

“En febrero, no había una sola casa en construcción. Nosotros pusimos la acción donde yo le dije al pueblo puertorriqueño que tenía que estar: en la gente. Hoy, tenemos cerca de 891 familias, puertorriqueños que se están beneficiando”, expuso la primera ejecutiva.