El representante independentista Denis Márquez. (Luis Alcalá Del Olmo)

Más allá del fenómeno de los salarios altos en la Cámara de Representantes, la publicación de estas compensaciones el viernes refleja igualmente una enorme disparidad en la remuneración que reciben empleados por realizar labores similares en el cuerpo legislativo, denunció el representante independentista Denis Márquez.

Por ejemplo, mientras las directoras de las comisiones de Gobierno y Reglas y Calendario ganan $8,000 mensuales, el director de la Comisión de lo Jurídico ganó $3,800 este pasado año y la directora de la Comisión de Desarrollo Integrado de la Región Oeste devengó $2,750 mensuales. De igual manera, un Ayudante Especial en la Cámara gana $1,500 y otro $7,000 mensuales.

Estas discrepancias son producto, según Márquez, de la ausencia de un Plan de Clasificación y Retribución en el cuerpo legislativo.

La Ley del Legislador Ciudadano solo señala que la Legislatura “podrá” adoptar uno de estos planes “con paga proporcional a su experiencia y preparación”. El presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez, ha dicho que implementaría uno de salir reelecto como líder del cuerpo legislativo.

Ya las cosas que pasan en la Cámara no me sorprenden nada”, dijo Márquez a El Nuevo Día. “Hay diferencias abismales en los sueldos, multiplicidad de puestos y eso hace imperativa la necesidad de regular los salarios”, dijo. El legislador recordó que los salarios divulgados no incluyen las compensaciones de los contratistas y se preguntó si hace falta tanto trabajador de ese tipo con tanto empleado en nómina.

Márquez recordó que el concepto de regulación de salario ya existe para empleados en la Rama Judicial y en la Raja Ejecutiva.

Al ofrecer ejemplos de salarios, altos, mencionó al expresentante José “Nuno” López quien, como ayudante ejecutivo de Méndez, gana $25,000 más al año que un juez del Tribunal Asociado del Supremo. Ana Quintero, como asesora legal del representante penepé Antonio Soto, también gana más que un juez del Supremo.

Por un lado, López tiene experiencia legislativa y como comerciante, pero Quintero se ha desempeñado en múltiples posiciones como asesora de legislación en La Fortaleza, la Procuraduría de Menores, Fiscal Auxiliar III, abogada en el sector privado, ayudante de un Secretario de Justicia y exdirectora ejecutiva del Banco de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), supo El Nuevo Día.

Sin embargo, el director de la oficina de Soto y de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Promesa, siendo abogado y contador público autorizado, gana $8,500 mensuales.

Márquez insistió en que para crear un plan de retribución efectivo se tienen que tomar en consideración tres factores principales: experiencia, preparación académica y las funciones encomendadas. Este balance, por ejemplo, evita que una persona con mucha experiencia y preparación académica genere un salario excesivo si las tareas asignadas no lo ameritan.

“Es una especie de triángulo y hay que interrelacionarlo todo. Ahí es que se hacen entonces unas descripciones de los puestos y, a la misma vez, tienes un plan de retribución con escalas salariales, desde el mínimo al máximo y a base de esos criterios estableces los puestos y las compensaciones económicas. Ese es un mecanismo significativo para el ahorro de fondos públicos”, dijo Márquez.

El legislador por Acumulación fue más allá y señaló que la confección de este tipo de plan es todo un ejercicio científico.

“En esos planes se hacen entrevistas a todos los empleados, se llenan cuestionarios y luego se hacen unas tabulaciones de similitud de funciones y con esas similitudes vas creando puestos, categorías”, dijo.

Márquez ofreció el ejemplo en su oficina: donde tiene una abogada que se ganó su licencia este cuatrienio. Ella gana $3,250 mensuales, pero el Director de Asuntos Legislativos de su oficina, Ángel Negrón De León, gana $5,300 mensuales. Este abogado está trabajando en la Legislatura desde que asesoró al exsenador Fernando Martín.

“Es un experto. Todo el mundo lo consulta”, dijo.

Márquez reconoció que, aunque hay comisiones legislativas más complejas que otras, un plan de clasificación y retribución podría incluir clasificaciones de directores de comisión.