Familias de varios sectores temen por las inundaciones que puede causar el sistema atmosférico

Unas 225 familias que residen en la urbanización Lucchetti y los sectores Galarza, Santo Domingo y Paso Hondo en Yauco serían reubicadas por el municipio en las próximas horas ante la eventualidad de que la zona vuelva a inundarse con el paso de la tormenta tropical Dorian.

La situación mantiene en tensión a estos yaucanos que sufrieron la devastación ocasionada por el huracán María pues ya no cuentan con el dique provisional que aguantaba la furia del rio que colinda con la comunidad.

Ahora el área se inunda hasta con dos pulgadas de lluvia y temen quedarse nuevamente incomunicados.

“Esta situación ha causado mucho estrés, mucha incertidumbre con relación por cómo quedó nuestra comunidad y muchos han tenido la motivación de tener que retirarse de la comunidad Me tiene en una tensión, una preocupación en relación a la situación ya que estamos en un lugar de alta vulnerabilidad de ser un área que puede inundarse nuevamente”, confesó José L. Velázquez Padilla, líder comunitario de la urbanización Lucchetti.

“Ya no tenemos un dique aliviadero, sino una muralla de contención que va a ocasionar de que las aguas transcurran ahora por el área del rio que colinda con nuestra comunidad, sin tener un dique provisional como teníamos antes. Ahora al tenerlo reforzado va a implicar que las aguas van a pasar por ese rio y el rio, al encontrarse con un nivel de arena y tierra muy alto, va a provocar que no vayan a tener la capacidad de retener ese flujo de agua que se espera que venga por aquí”, destacó.

Ante la preocupación, Velázquez Padilla se tiró a la calle para convencer a sus vecinos de que se muevan de sus hogares.

“En estos momentos esa es la orientación que tenemos que movernos de aquí por la alta exposición de peligro que con solamente dos pulgadas de lluvia esta urbanización se inunda y se espera que puedan ser de cuatro a seis pulgadas de lluvia, imagínese cómo esto se va a poner”, admitió Velázquez al señalar que “de 125 residencias ahora quedan 85 habitadas”.

De acuerdo con el alcalde Ángel Luis Torres Ortiz, dentro de las próximas horas tendrían disponible el refugio principal que es en la escuela Loaíza Cordero del Rosario, con capacidad para 400 personas.

“De parte del municipio tenemos los catres y las medidas de asistencia primaria para la primera noche luego el Departamento de la Vivienda y el Departamento de Educación toman control. A este momento hay un generador eléctrico dañadoen la escuela, son dos, uno para los salones que van a servir de habitaciones y otro para el comedor”, destacó el ejecutivo yaucano, mientras aseguró que, de ser necesario, abrirán los demás refugios que hay habilitados.

Torres Ortiz resaltó que el ayuntamiento está trabajando con otras situaciones para prevenir el impacto que pueda dejar el sistema atmosférico.

Ahí todavía quedan 357 residencias con toldos azules tanto en el casco urbano como en los campos y los valles, entre las comunidades Pueblo Norte, El Cerro, Barinas, Ciénaga, Lima, Media Quijá, Parcelas de Barinas, Nueva Vida y Paloma.

“Se prevé si sigue la tendencia de la tormenta que, de 5:00 de la tarde mañana miércoles a 10 de la noche, esta zona pueda recibir vientos de sobre 50 millas por hora y sobre seis a ocho pulgadas de lluvia que es nuestra mayor preocupación porque después del huracán María hay lugares propensos a deslizamientos e inundaciones”, admitió.

“Yauco es un pueblo montañoso, el 60 porciento de la geografía pertenece a nuestros campos y durante la experiencia de María, tuvimos sectores incomunicados como es el barrio Rio Prieto por la 372, como toda la 128 que colinda con Maricao y la 368 que colinda con Sabana Grande y la 375 que colinda con Guayanilla que son propensas a deslizamientos”, afirmó.

Según el alcalde de Yauco, otra de las preocupaciones es que la gente se quede sin el servicio de agua potable, por eso llegaron hasta el barrio Río Prieto sector La Montaña, ya que el acueducto que tiene esa comunidad ha tenido problemas después del huracán María.

“En este momento estamos trabajando con limpiezas de quebradas y alcantarillas como modo preventivo, ahora vamos a subir al barrio Rio Prieto sector La Montaña que tiene un acueducto de comunidad que ha tenido problemas después del huracán con sus abastos y con su sistema.

Vamos a llevarle en camiones y una cisterna para cada residencia para que puedan almacenar más agua ante la eventualidad de que si el sistema de agua colapse, como sucedió en el huracán”, destacó Torres Ortiz.

“Nosotros tomamos agua del rio hace 60 años, se instaló la bomba y hemos tenido muchos problemas por la luz, en estos momentos se quemó el motor, la comunidad aportó para uno nuevo, el municipio ha aportado varios ya, pero se han ido quemando, porque el problema es la energía”

dijo por su parte Ignacio Pintado García, vecino del barrio Rio Prieto a donde residen 25 familias.

Mientras que Alida Delgado Cornier, también residente en el sector montañoso, admitió que “estamos sobreviviendo, un poquito difícil”.

Sin embargo, la cercanía de la tormenta Dorian no le asusta tanto porque ya cuenta con un techo seguro, producto de un programa financiado con fondos municipales que le brindan los materiales a estas personas y ellos ponen la mano de obra.

“Llevamos 56 años aquí, el techo lo pusieron en cemento; me siento tranquila, no me siento ansiosa porque tengo lo más necesario y tenemos salud que es lo más importante, tenemos medicamentos, alimentos, agua, y esta mañana mi hijo fue y nos trajo agua de la planta de Acueductos”, celebró Delgado Cornier al recibir una de las cisternas.


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