Desde la izquierda, el abogado Ariel Caro, el cirujano Carlos Portocarrero y la demógrafa Judith Rodríguez enfatizaron en la necesidad de que público conozca sobre los casos de contagio para que los ciudadanos puedan tomar más medidas. (GFR Media)

"No solo puede, sino que el gobierno tiene la obligación de dar más información de los casos positivos en esta etapa".

De esta manera, el presidente de la Comisión de Salud y Responsabilidad Médico-Hospitalaria del Colegio de Abogados, licenciado Ariel Caro Pérez, afirmó que las autoridades pueden y deben ofrecer más información sobre los casos confirmados de coronavirus COVID-19 en Puerto Rico para detectar mejor posibles contagios, ya que el estado de emergencia lo permite.

Caro Pérez y otros profesionales consultados señalan que el gobierno federal flexibilizó algunas protecciones de la llamada Ley HIPAA a mediados de este mes para que las autoridades pudieran responder mejor a la pandemia del novel virus.

"El Estado puede informar más, siempre y cuando no digas nombres. No puedes decir que es 'Pepito Pérez'", indicó el cirujano y abogado Carlos Portocarrero. "Pero sí puedes decir cosas como que 'hay cinco casos en Barrio Obrero y diez en Puerto Nuevo', para planificar los servicios de salud para el bien común".

Cuando surgieron los primeros casos de COVID-19 en Puerto Rico, el público supo, además de las edades, que se trató de una pareja italiana y dónde estaban hospitalizados.

Lo mismo pasó con el veterano estadounidense llevado al centro médico de Mayagüez y con el paciente del doctor Fernando Cabanillas, del que se llegó a explicar -tardíamente- cómo pudo haberse contagiado de una familiar que había viajado a Estados Unidos.

Más aún, en relación al médico panameño que estuvo en el Día Nacional de la Zalsa, que arrojó positivo a coronavirus cuando regresó a su país, se detallaron los lugares donde estuvo cuando experimentó los síntomas, en el hotel que se hospedó y la fila donde se sentó cuando asistió al estadio Hiram Bithorn, en San Juan.

Se explicó que la precisión sobre sus movimientos para el público buscaba que las personas que estuvieron cerca de esos lugares, a esas horas, tomaran las previsiones de aislamiento.

En cambio, desde la confirmación del cuarto caso en Puerto Rico, las autoridades solamente informan la edad, el género y en cuál de las amplias siete regiones del Departamento de Salud reside la persona.

Con la excepción del Hospital de Veterano, que maneja sus propias pruebas de coronavirus y que han confirmado 15 positivos, y de un positivo en el Hospital Municipal de San Juan, se desconoce cuáles instituciones hospitalarias han atendido a los demás casos del total de 65 que se habían registrado por las autoridades hasta hoy.

"Esos primeros (cuatro casos) y el del panameño se hablaron porque estaban atados a la política adoptada en aquel momento por el Departamento de Salud de que el virus no se estaba propagando en Puerto Rico, que por alguien que venía de afuera", manifestó la demógrafa Judith Rodríguez, quien también realizó estudios graduados en epidemiología.

Destacó que "quien rompió eso fue el doctor Cabanillas, porque fue a la prensa, y porque es alguien respetado. Aun así, quedaron dudas sobre el supuesto contagio de un familiar que estuvo de viaje. Si fue así, pues cuántas otras personas también se pudieron haber contagiado".

"Lo que sí sabemos es que después vino el silencio y el problema con la falta de pruebas. Nunca se hicieron muestras en las comunidades, como se hizo con el zika. Había que detectarse temprano si había una propagación comunitaria", agregó.

Rodríguez y Portocarrero coincidieron en la necesidad de crear un mapa de los contagios en la isla, no solo para propósitos operacionales del gobierno, sino para que el público conozca dónde están mayores concentraciones y pueda contribuir con información y previsiones, en caso de que haya estado en el mismo lugar cuando alguien estaba con síntomas, como ocurrió con se hizo con el médico panameño.

"Eso ayuda a ver cómo se está moviendo la enfermedad y para que la gente tome medidas... Así se puede ver si muchos casos coinciden en algún lugar público, en un supermercado, farmacia", comentó Rodríguez.

Para la exepidemióloga del Estado Ángeles Rodríguez, el gobierno podría informar al menos los municipios de residencia de los casos positivos.

Considera que "tendría que pesarse la utilidad de esa información comparado con el sacrificio de la privacidad del individuo y el costo para el sitio donde ha estado la persona", expresó la epidemióloga, al pronosticar que tendrá un impacto en las entidades en que se han anunciado la presencia de casos positivos, como el restaurante Metropol y el hospital Presbiteriano, donde estuvo la pareja de turistas italianos.

"Habría que ver si es es beneficioso para el público en general. Las autoridades sí lo tienen que saber, pero para los individuos, difiero", abundó.

En una columna publicada en El Nuevo Día, el licenciado y analista político Carlos Díaz Olivo señaló que el argumento para no ofrecer detalles de los casos es la alusión a la Ley HIPAA.

No obstante, llama a la atención de que el mismo estatuto "autoriza el uso y divulgación de la información, aún sin el consentimiento de los pacientes concernidos, cuando la misma es necesaria para el tratamiento de otros pacientes y para la protección de la salud pública e incluso, para efectos de seguridad nacional e inteligencia".

Expuso que la divulgación de información respecto a las estadísticas desarrolladas, incluso por hospitales y por región, de los pacientes tratados por la enfermedad, " es crucial para enfrentar con racionalidad y efectividad la pandemia del COVID-19".

Por su parte, el licenciado Caro explicó que la declaración de emergencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conllevó que el secretario de salud federal, Alex Azar, estableció unos relevos de las penalidades a los proveedores de salud en cuanto a ofrecer información de los pacientes.

Aunque se mantiene la privacidad de los nombres de los pacientes, otros aspectos del "derecho a la privacidad del paciente queda relevado de cierta manera hasta 72 horas después de terminada la emergencia".

"Ciertamente, pueden dar más información pública de la que se está publicando", añadió.

Para el doctor Portocarrero, "debe informarse por comunidad, por barrio y secciones... Es importante eso. Puedes dar información para descubrir con interés más apremiante de la salud pública dónde están los focos más calientes, más importantes, y entonces añadirle una protección mayor a esas comunidades".


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