Además de afectar su crecimiento y desarrollo, ingerir bebidas alcohólicas a temprana edad expone a los menores de edad a conductas riesgosas. (GFR Media)

Se estima que unos 33,000 adolescentes en Puerto Rico consumen alcohol en atracón, una peligrosa modalidad que en inglés es conocida como “binge drinking”, lo que consiste en beber cuatro o cinco tragos de corrido en muy poco tiempo.

Además de afectar su crecimiento y desarrollo, ingerir bebidas alcohólicas a temprana edad expone a los menores de edad a conductas riesgosas, como conducir de manera peligrosa y tener relaciones sexuales, sin protección.

También el consumo de alcohol está ligado al desarrollo de problemas de salud, como enfermedades cardiacas y problemas de sueño, según informa el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que además advierte que dos terceras partes de los estudiantes de duodécimo grado admiten haber probado bebidas alcohólicas en algún momento de sus vidas.

“Está demostrado que la cantidad de adolescentes que hacen “binge drinking” tienen mayor probabilidad de incurrir en otras conductas problemáticas y de alto riesgo", sostuvo Suzanne Roig Fuertes, administradora de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca).

"De hecho, estos son diez veces más dados a guiar estando bebidos, en comparación con los jóvenes que no beben en exceso, y tres veces más dados a estar en un vehículo conducido por otra persona que ha bebido. También son dos veces más dados a incurrir en conductas violentas o suicidas”, añadió la funcionaria.

Ante esta situación, la Assmca se unió a la Fundación MAPFRE en el lanzamiento de una campaña digital que busca prevenir el consumo de alcohol en conductores jóvenes.

“Sin control se acaba el jangueo” es el nombre de este esfuerzo que intenta alertar sobre los peligros del “binge drinking”, particularmente el riesgo al que se exponen de sufrir de un accidente automovilístico.

“Con esta nueva campaña digital nos enfocamos en promover el autocontrol y en hablarle a un grupo demográfico más joven que está incurriendo en prácticas peligrosas a la hora de conducir”, dijo Iraida Meléndez, de la Fundación MAPFRE, en declaraciones escritas.

Datos del CDC advierten que el consumo de alcohol en atracón es el causante de más de la mitad de las 88,000 muertes atribuibles al alcohol y de tres cuartas partes de los costos económicos de $249,000 millones al año por beber en exceso en los Estados Unidos.

Además, señalan que el “binge drinking” también aumenta el riesgo de tener otros problemas de salud graves, como cáncer, enfermedad cardiaca e insuficiencia hepática.


💬Ver 0 comentarios