A un mes del terremoto de magnitud 6.4, el Departamento de Educación solo tiene el 51% de sus planteles abiertos. (GFR Media)

El secretario de Educación, Eligio Hernández, afirmó que para el mes de marzo no deberá quedar estudiante alguno sin clases y advirtió que la extensión del semestre que se contempla aplicará a todos los alumnos del sistema, independientemente de cuándo comenzaron el segundo semestre.

Hoy, que se cumple un mes del terremoto, apenas 441 escuelas públicas están abiertas. Esta cifra representa el 51% de los planteles que utiliza el Departamento de Educación (DE).

“Hemos negociado con la Asociación de Maestros y hemos llegado a uno acuerdos preliminares y vamos a trabajar con un refuerzo de destrezas y competencias hasta finalizar el año académico… No vamos a tener siete calendarios académicos unos terminando primero y otros después”, dijo Hernández durante una rueda de prensa en La Fortaleza tras reunirse con la gobernadora Wanda Vázquez Garced y el encargado del Comité Interagencial de Inspección de Escuelas, Carlos Pesquera.

La expectativa del gobierno es comenzar con una serie de reparaciones en los 250 planteles que están parcialmente aptos para recibir estudiantes. Pesquera precisó que estimados de la Administración para el Financiamiento de la Infraestructura establecen que se necesitan aproximadamente $50 millones para habilitar las escuelas.

Gran parte de las reparaciones pendientes en las escuelas fuera los municipios más cercanos al epicentro no responden a daños provocados por los sismos, sino que ocurrieron con el paso de los huracanes Irma y María o existen por la falta de mantenimiento de los planteles.

Pesquera explicó que lo que se contempla es trabajar intensamente con las escuelas parcialmente aptas de modo que al menos 150 de estas sean reabiertas en corto tiempo, elevando así a 75% los planteles abiertos.

“La meta es que de las 250 en esa situación (parcialmente aptas) entren 150 entren en funciones a mayor brevedad posible para subir las escuelas disponibles en el 75%”, sostuvo Pesquera.

Hernández, por su parte, explicó que para los planteles que no están aptos se contempla mover a los estudiantes a otras escuelas mediante el sistema de horarios conocido popularmente como interlocking. En el caso de las escuelas que están en los municipios más cercanos al epicentro, se incluyen otras alternativas como la instalación de carpas y el alquiler de edificios hábiles para recibir estudiantes, entre otras alternativas.

“(Las no aptas) Son unas escuelas que se han identificado a través de los ingenieros que no deberían estar recibiendo estudiantes. La estrategia es que se van a mover a interlocking. A través de los mimos directores de escuelas, los consejos escolares, los superintendnetes, ya han hecho el ejercicio, si no puede estar operando, porque es no apta, las alternativas son ABC. Ellos van a validar la información y vamos a estar anunciando cuáles son las no aptas y donde van a operar”, dijo Hernández.

Pesquera explicó que una vez se estabilice el sistema encaminarán una iniciativa para verificar la susceptibilidad a sísmos de todas las escuelas de modo que se puedan tomar medidas para garantizar a los ocupantes de estos edificios.


💬Ver 0 comentarios