¡Más trabajo durante la pandemia del coronavirus! La sanjuanera Odette Maher describe el aislamiento en Inglaterra y su trabajo como jefa de comunicaciones de una compañía de tecnología que da servicios a bancos.

Nota del editor: sexta entrega de la serie "En cuarentena desde..." en la que boricuas nos cuentan cómo están pasando fuera del país la emergencia provocada por el coronavirus (COVID-19).

Como ejecutiva de una compañía que da servicios a bancos en tres continentes, la puertorriqueña Odette Maher ha multiplicado sus horas de trabajo desde que el coronavirus COVID-19 se declaró pandemia, ya que las instituciones financieras se consideran esenciales durante la emergencia.

Maher, de 35 años y natural de San Juan, es jefa de Comunicaciones Globales de la compañía Symphony Communication Services, en Londres, capital de Inglaterra y de Reino Unido.

“Somos una compañía que desarrolló una tecnología que, básicamente, apoya a los bancos a colaborar interna y externamente. Es como un ‘Slack’ a gran escala y con niveles de seguridad relevantes para instituciones financieras”, explicó en entrevista telefónica.

Contó que, como consecuencia de la pandemia, la herramienta desarrollada por Symphony cobró aún más relevancia, sobre todo para los bancos que tuvieron que cerrar sus puertas, enviar los empleados a casa y continuar operaciones remoto.

“Como compañía que apoya a los bancos del mundo, vimos esto venir. Tan pronto el asunto explotó en Asia, donde tenemos muchos clientes, nuestra tecnología empezó a apoyar los ‘business continuity plans’ (planes de continuidad comercial) de los bancos, que incluyen, por ejemplo, mover a los empleados”, dijo.

“Empezamos a apoyar a los bancos a tener los ‘set ups’ tecnológicos para continuar sus trabajos, aun cuando sus empleados estén en diferentes localidades en un mismo país”, agregó.

Parte de la estrategia de Symphony frente al COVID-19, destacó Maher, fue pedirles a los ingenieros de la compañía que trabajaran desde casa primero que nadie. “Teníamos que asegurarnos que ese equipo estuviera supersaludable. De lo contrario, sería como que los doctores se enfermaran en plena pandemia”, expuso.

14 horas diarias

Symphony tiene 10 oficinas en el mundo y se enfoca en cuatro mercados: Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Asia. Las 10 oficinas están cerradas por el coronavirus, por lo que todos los empleados están trabajando remoto.

Maher empezó a laborar desde su casa hace dos semanas. Como jefa de Comunicaciones Globales, Maher está a cargo de toda la estrategia de comunicación, interna y externa, incluyendo relaciones públicas. En estos días, sus turnos de trabajo son de 14 horas, en vez de ocho.

“Cuando me levanto, a las 8:00 a.m., brego con Asia porque allá es temprano en la tarde. Veo mis emails y empieza a levantarse la gente de Reino Unido y Francia. Al mediodía, se levanta la gente de Nueva York y mi computadora explota, y termino de trabajar como a las 10:00 p.m., todos los días”, describió.

“Tener un rol global es altamente ‘demanding’ (exigente) y siempre voy a tener que lidiar con todos los ‘time zones’ (zonas horarias), pero dada la crisis y el servicio que proveemos, que asegura que los bancos del mundo puedan continuar proveyendo sus servicios, hace que los días sean más largos. Creo que todos estamos un poco cansados, pero motivados porque sentimos que lo que hacemos ayuda a otra gente”, resaltó.

Maher dijo que, para mejorar la experiencia de trabajar remoto, Symphony dio a sus empleados un “allowance” (estipendio) para la compra de equipo tecnológico. En su caso, usó el dinero para adquirir un monitor, un teclado y un “mouse”. Habilitó un área de su casa como oficina.

“Estoy en la comodidad de mi casa, en el ‘home office’, y no es como que tengo que vestirme (como ejecutiva), aunque lo estoy empezando a hacer para sentir que la vida continúa”, añadió.

“Mensaje a la calma”

Maher se mudó a Inglaterra hace tres años y medio. Vive en Northampton, en las afueras de Londres. Tiene una hija, de tres años, y dos perros.

“Los perros está en la cocina. Ellos viven ahí, así que, cada vez que bajo por un café o un té, los saco para que corran un poco. Mi hija no es lo suficientemente grande para ir a la escuela. Como va al ‘nursery’ (cuido), no tengo el estrés de hacerle ‘homeschooling’ (educación en el hogar) o conectarse para ver lecciones. Mi hija se porta bastante bien. Tiene sus momentos de intensidad, pero la mayor parte del tiempo se porta bien”, dijo, al mencionar que el cuido de la pequeña cerró la semana pasada.

Sobre las medidas vigentes en el país para hacerle frente al COVID-19, Maher indicó que el gobierno “dio la instrucción” a los ciudadanos de quedarse en casa prácticamente todo el tiempo. Solo tienen permitido salir los trabajadores esenciales, como médicos o enfermeras, o cuidadores de personas vulnerables.

“No hay toque de queda, pero todas las reuniones y eventos multitudinarios están cancelados. El transporte público sigue funcionando, pero reducido. Hay menos carros en la calle. Si alguien va a salir de la casa a comprar alimentos o medicinas, solo puede hacerlo con los miembros inmediatos de su familia, con la gente que vive. No podemos juntarnos con gente con la que no vivimos”, ilustró.

Todas las escuelas están cerradas, al igual que los comercios no esenciales. Los supermercados limitan el acceso de personas, así como la cantidad de artículos que pueden comprar.

“El gobierno ha sido claro en el mensaje a la calma y a que la gente no entre en pánico, porque hay comida suficiente”, dijo Maher, quien no conoce a nadie que esté infectado con el virus.

La sanjuanera, que no tiene fecha de regreso a su oficina, se ha mantenido en comunicación constante con su familia en Puerto Rico durante la emergencia.

Hasta el miércoles, en Reino Unido se habían confirmado 8,077 casos de COVID-19 y 424 muertos, según las últimas cifras oficiales.


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