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Los delitos cometidos contra comerciantes, como el que segó la vida del dueño de restaurante Rolando Santín González, han puesto a la defensiva a los propietarios de negocios, quienes solicitan ser incluidos en las discusiones gubernamentales en contra del crimen, mientras toman, por su cuenta, medidas para evitar ser la próxima víctima.

La presidenta del Centro Unido de Detallistas (CUD), Enid Monge, destacó que próximamente espera reunirse con el superintendente de la Policía, Héctor Pesquera, para crear estrategias para luchar contra la criminalidad que azota a los comerciantes.

“Queremos ver en qué forma podemos trabajar para ser más activos y ayudar a evitar que estas cosas pasen”, sostuvo Monge.

La presidenta del CUD conoce de primera mano esta ola de violencia, pues sufrió cuatro asaltos en su floristería en Carolina. Por esto colocó un letrero en su tienda con la advertencia de que no acepta dinero en efectivo.

“Ya el comerciante no está seguro. Antes las cosas pasaban de noche, de madrugada, y uno podía tomar medidas, como no cerrar muy tarde. Pero ahora es en cualquier momento del día y lo hace cualquiera, un joven o una persona mayor. Hay que estar pendiente de todo cuando se es dueño de un negocio”, sentenció Monge.

La más reciente víctima fatal de un crimen contra comerciantes fue Santín González, dueño del restaurante Sabores en Hato Rey.

“Uno vive con temor”

Eventos como el asesinato de Santín González aumentan el temor del industrial de hielo Ángel David Vázquez de ser víctima cuando sale de su fábrica. “Me mudé bien retirado del negocio precisamente por eso. Creo que en Puerto Rico ya no hay lugar seguro, pero estaba buscando la mayor seguridad. Con todo y con eso uno vive con temor, la gente piensa que uno anda con mucho dinero pero eso no es verdad. Tengo tarjetas de crédito y dos o tres pesos encima, el dinero del negocio siempre está en el banco”, señaló Vázquez, quien indicó que en su casa tiene “un montón” de equipos de seguridad.

Confiesa el crimen

Javier Alvarado Virella, acusado de asesinar a Santín González, partió ayer en la tarde rumbo a la cárcel de Bayamón, luego que la jueza Ladi V. Buono de Jesús determinó causa para su arresto y le impuso una fianza de casi $2 millones, que no pudo prestar.

La fiscal Ana María Martínez explicó que la jueza determinó causa por un cargo de asesinato en primer grado, uno de tentativa de asesinato, dos de violación a Ley de Armas por portar un arma ilegalmente, otros dos de violación a Ley de Armas por apuntar o usar un arma, uno por incendiar un automóvil y otro por ocasionar daño a ese vehículo de motor. En total, la fianza ascendió a $1,950,000.

Martínez tampoco no comentó sobre la posibilidad de que los federales acojan la jurisdicción de Alvarado Villega por supuestamente encontrarse en probatoria por un delito cometido en dicha jurisdicción.

Al salir del tribunal, Alvarado Virella, de 41 años y quien llevaba los pantalones al revés, dijo que confesó el crimen.

“Eso es así”, respondió a una pregunta de este medio. ¿La razón?, se le inquirió nuevamente. “Cucarachas”, respondió mientras abandonaba el lugar a toda prisa escoltado por varios oficiales.

En la mañana, el capitán José Rosario Polanco, jefe del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan, reveló que Alvarado Virella confesó este crimen el domingo en la noche.

También informó que el Instituto de Ciencias Forenses identificó el cuerpo de Santín González mediante la comparación de placas dentales y corroboró su identidad verificando unas fracturas que había sufrido el hombre.

En cuanto al móvil, Rosario Polanco indicó que “uno de ellos” es robo, pero no abundó sobre este asunto. Alvarado Virella fue identificado por un policía manejando el auto de la víctima a las 5:00 p.m. del sábado en Bayamón.

Al presunto criminal confeso se le ocupó un "beeper" y un reloj -ambos propiedad de la víctima- y alrededor de $700 en efectivo, cantidad que coincide con el cuadre del negocio de Santín González, el restaurante Sabores, ubicado en la calle Loaiza Cordero en Hato Rey.

Los reporteros Cynthia López y Javier Colón colaboraron con esta nota.


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