Javier Rivera Ríos, comisionado de Seguros. (GFR Media)

La Oficina del Comisionado de Seguros (OCS) reactivó este martes dos cartas circulares para asegurar que los servicios de salud no se interrumpan como resultado de la emergencia asociada al terremoto de 6.4 que afectó Puerto Rico.

En entrevista con El Nuevo Día, el comisionado Javier Rivera Ríos lamentó que a la fecha, la mayor parte de las residencias en la isla no cuenten con un seguro contra desastres en Puerto Rico, pero destacó que la OCS reactivó varias cartas circulares que se emitieron tras el paso del huracán María. Ello, con el objetivo de que no se interrumpan los servicios a los pacientes y los consumidores puedan acceder al seguro de vehículos de motor.

Rivera Ríos ordenó la reactivación de las cartas circulares de la OCS 221 a la 227, mientras dejó en el tintero, la carta circular relacionada a la contratación de ajustadores, al igual que aquella relacionada a los términos para el pago de reclamaciones a proveedores.

Rivera Ríos reactivó las cartas circulares luego de que la gobernadora Wanda Vázquez Garced emitiera una declaración de emergencia.

“Son cartas circulares que garantizan la cobertura de servicio para que aquellos proveedores de salud puedan atender a los pacientes aunque no puedan tramitar ningún tipo de autorización con el plan médico”, sostuvo Rivera Ríos.

Rivera Ríos también extendió, mediante circular, el período de vigencia de las pólizas del Seguro de Responsabilidad Obligatorio (SRO).

El regulador del sector de seguros local explicó que también ponder emitir una carta circular a tenor con una ley impulsada por el presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez, el año pasado y que permite que los pacientes con condiciones crónicas puedan reabastecer (“refill”) sus medicamentos y mantenerlos en reserva en la eventualidad de que farmacias u hospitales no puedan operar.

“Tal y como sucedió con el huracán María hace dos años, tendremos que ir adaptando las cartas circulares para dar dirección en cómo atender la emergencia… Vamos a tener que salir de la caja otra vez”, agregó Rivera Ríos haciendo referencia a las medidas extraordinarias que tomó la OCS entonces. Entre otras medidas, la OCS llegó a ordenar a los aseguradores que adelantaran el pago de reclamaciones sobre pérdidas que no estaban en disputa.

Sin seguro

Rivera Ríos indicó que era prematuro entender y estimar los daños ocasionados por los terremotos del Día de Reyes (5.7) y el ocurrido en la madrugada de este martes (6.4), pero aseveró que en lo que tenía dudas es el número de residencias que no están aseguradas. Estas representan la mayoría de los hogares en Puerto Rico.

“Durante el huracán María, el 60% de las pérdidas que hubo no estaba asegurada y la porción que estaba asegurada estaba mal. No creo que el escenario sea muy distinto, a pensar de toda la exposición que hemos tenido y hemos insistido en que la compra de seguro es la manera más eficiente para proteger los activos que tienen las personas”, dijo Rivera Ríos.

Rivera Ríos adelantó que durante el año 2018, se produjo un alza en primas que fluctuó entre 75% y 150%, pero el aumento en el volumen de primas no se atribuye a un número mayor de propiedades aseguradas sin a los efectos en precios que ocasionó el huracán María.

En Puerto Rico, mantener un seguro contra eventos catastróficos como huracanes o terremotos es obligatorio cuando se trata de una residencia sujeta a una hipoteca, pero no es el caso en viviendas propias.

Datos de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras indican que hasta el 2018, en Puerto Rico había unas 372,016 hipotecas vigentes en Puerto Rico. Sin embargo, el universo de propiedades residenciales en la isla ronda casi un millón.

“Hay miles de propiedades residenciales construidas fuera de los códigos correctos que pueden ser asegurables, pero no ha sido el caso”, indicó Rivera Ríos.

El titular de la OCS también mostró preocupación por el sector comercial, habida cuenta que el terremoto del martes dejó sin electricidad a toda la isla, una de las consideraciones en el caso del seguro de interrupción de negocios.

Este martes, hospitales en Ponce y Yauco desalojaron a sus pacientes tras los sismos reportados y prestaban sus servicios a la intemperie con los recursos que tenían hasta que pudieran habilitarse carpas. Mientras, instituciones bancarias y cooperativas de ahorro y crédito, centros comerciales, colegios y universidades, además de las agencias de gobierno, suspendieron sus operaciones.

Según Rivera Ríos, a diferencia de un huracán, cuando las aseguradoras o los reaseguradores pueden cerrar el mercado, es decir que personas o comercios no puede comprar un seguro, el mercado continúa abierto para comprar seguros contra terremotos o para comprar reaseguro, si un reasegurador lo interesa.

“El mercado está abierto, pero el asegurador o el reasegurador tiene la libertad de aceptar el riesgo”, indicó Rivera Ríos.


💬Ver 0 comentarios