Tras el paso de los huracanes Irma y María, los vertederos en Puerto Rico perdieron un año de vida útil, y se estima que les quedan entre dos y cuatro años para rebasar su capacidad. (semisquare-x3)
Tras el paso de los huracanes Irma y María, los vertederos en Puerto Rico perdieron un año de vida útil, y se estima que les quedan entre dos y cuatro años para rebasar su capacidad. (Jorge Ramírez Portela/ Especial para El Nuevo Día)

Los trabajos relacionados con la recuperación tras los huracanes Irma y María podrían generar igual o mayor cantidad de escombros que hace año y medio, lo que agravaría el maltrecho estado de los vertederos, advirtió la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés).

Estimados de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) dan cuenta de que unas 15,000 estructuras –viviendas, edificios, etc.– serían demolidas durante la recuperación, lo que se traduciría en 2,660,000 toneladas de escombros.

Esa fue la cantidad que los 29 vertederos del país recibieron entre septiembre de 2017 y junio de 2018, y que les restó a estos sistemas un año de vida útil.

El programa de demolición de estructuras privadas está iniciando en estos momentos y estamos trabajando con FEMA para que esos escombros no terminen en los vertederos”, dijo la directora de la División de Protección Ambiental del Caribe de la EPA, Carmen Guerrero.

“Estamos identificando mercados para el reciclaje de estos materiales, como concreto, varillas y metales”, abundó.

El Nuevo Día reseñó ayer que, si los puertorriqueños no cambian sus patrones de consumo para generar menos basura ni se crean o identifican nuevos mercados de reciclaje, la isla se quedaría sin vertederos en los próximos dos a cuatro años, según un estudio que analizó la capacidad de estos sistemas luego de Irma y María.

Dicho pronóstico no toma en cuenta los escombros generados con la recuperación. Reconoce, sin embargo, que algunos vertederos tienen capacidad de expansión, pero es responsabilidad del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) otorgar los permisos a tales fines.

“La mejor opción que tenemos es que se recicle lo más que se pueda de los escombros de la recuperación”, expresó, por su parte, el ingeniero ambiental de la EPA, Eduardo González, quien participó en el citado estudio.

Para atender esta y otras situaciones relacionadas con el manejo de residuos, se creó un grupo de trabajo integrado por la EPA, FEMA, el DRNA, el Departamento del Interiorde Estados Unidos y la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia de Puerto Rico, entre otras dependencias federales y estatales.

Una de las estrategias o acciones a las que el grupo está apostando es la próxima reunión de la Asociación de Reciclaje de Puerto Rico, una entidad que tiene como meta el establecimiento de programas de reducción de desperdicios, compostaje y reciclaje en la isla. La reunión será el 5 de abril.

Estamos invitando a todos los interesados a participar en la reunión y que nos presenten sus alternativas para el manejo de los escombros de las estructuras que serán demolidas. Es una gran oportunidad para traer nuevas industrias de reciclaje a la isla”, dijo Guerrero, al precisar que la reunión se celebrará en la sede del Departamento de Vivienda federal, en Hato Rey.

De los 29 vertederos que hay en la isla, solo 11 operan en cumplimiento ambiental, pues tienen revestimientos sintéticos o “liners” para evitar la percolación de lixiviados (jugos de la basura) al subsuelo y los acuíferos. Los restantes 18 sistemas operan en violación de las regulaciones ambientales, y 11 de ellos tienen órdenes de cierre y acuerdos por consentimiento de la EPA.


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