Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Frente al significativo recorte al presupuesto de la institución que ahora dirige, Jorge Haddock Acevedo insiste en que "necesitamos ingresos nuevos" que no dependan del gobierno.

En medio de la incertidumbre de operar con un presupuesto que no fue creado por la administración universitaria, Jorge Haddock Acevedo asumió ayer la presidencia en propiedad de la Universidad de Puerto Rico (UPR), convencido de que los recortes impuestos por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) a la institución “son manejables”.

Haddock Acevedo se estrena en el cargo en momentos en que la UPR debe hacer frente a la directriz de JSF de realizar mayores “ajustes” a sus gastos administrativos, reducir la cantidad de ayudas económicas e imponer más aumentos a los costos de matrícula de sus estudiantes.

La universidad del Estado debe presentar, este viernes, un plan fiscal revisado que atienda los señalamientos del ente federal.

Haga lo que haga la Junta Fiscal, tenemos que enfrentarnos a la realidad. Tenemos un plan viable, estamos en una situación precaria, es una situación seria. El plan es viable. ¿Va a tomar un mes, un año, dos años? Esto nos va a tomar cuatro o cinco años. Tenemos que bregar con urgencia y prontitud”, expresó Haddock Acevedo.

Su predecesor, Darrel Hillman, informó, la semana pasada, que la universidad no podrá cumplir con el plazo para entregar al Departamento federal de Educación y a la Middle States Commission on Higher Education sus estados financieros auditados para al fin de este mes, por lo cual se comprometió a hacerlo a fin de año.

En total, el presupuesto consolidado de la UPR para este año fiscal asciende a $1,347 millones, unos $6 millones más que el pasado año fiscal. Casi todos los recintos -excepto Ciencias Médicas- tendrán recortes en sus presupuestos, mientras que la Administración Central verá un aumento de $14.5 millones.

La JSF propone una reducción de unos $243 millones en la asignaciones que la UPR recibe del Estado para el año fiscal 2023. Estos recortes han sido criticados por diversos sectores, que argumentan que provocarán el desmantelamiento de la universidad del Estado.

Ojo a la acreditación

Además, el nuevo líder de la UPR estableció que sus prioridades -a corto plazo- girarán en torno a lograr que se revoque la probatoria en la que se encuentran las acreditaciones de ocho de los 11 recintos del sistema. También, buscará hacer los ajustes necesarios para enfrentar la reducción en los fondos públicos que recibe la institución, y aumentar la cantidad de dinero que se obtiene de fuentes externas.

La acreditación de Middle States requiere atención especial de todos los miembros de la comunidad universitaria, es algo que tenemos que atender de inmediato. No hay espacio para errores, hay cero margen de error aquí. La acreditación es la prioridad número uno para la UPR”, sostuvo Haddock Acevedo.

La administración universitaria entregó, el viernes pasado, informes sobre la situación de todos los recintos con miras a que la Middle States revoque a la probatoria que impuso a ocho de ellos hace másde un año.

La incertidumbre sobre la acreditación de los recintos se basa, principalmente, en las reducciones presupuestarias que ha experimentado la universidad del Estado y la falta de evidencia enviada a Middle States sobre la capacidad de la institución de continuar su misión educativa a raíz de estos recortes, de acuerdo con la última misiva que la agencia acreditadora cursó a los recintos en verano.

No obstante, el nuevo presidente destacó ayer que el catalítico para las probatorias fue la huelga estudiantil que, en 2017, llegó a paralizar las operaciones de nueve recintos. Sostuvo que no ve motivos para que se extiendan las probatorias. El atraso en lograr que se levante esa clasificación se debe a que el asunto “no se ha atendido apropiadamente”, ripostó.

Accesible y de calidad

De cara al futuro, Haddock Acevedo indicó que su visión es que sea una institución “accesible” y “de calidad”. Él estudió su bachillerato en ingeniería en el Recinto Universitario de Mayagüez -lugar al que regresó en su primer día de trabajo como presidente-, y recibió exención de matrícula de honor. Reconoció que no pudo haber estudiado sin esa ayuda económica, pues los gastos de hospedaje, alimentación y transportación eran por sí solos “un sacrificio” para su madre, una jefa de familia con tres hijos.

Haddock Acevedo entiende que los millonarios recortes que recibirá la UPR no ponen en riesgo las posibilidades de que nuevas generaciones de jóvenes de escasos recursos económicos tengan las mismas oportunidades.

“Tenemos que seguir buscando recursos adicionales para apoyar a esos estudiantes, y tenemos que ser rigurosos en que esos fondos lleguen a los estudiantes necesitados”, indicó.

Su plan a largo plazo se basa en allegar mayores fondos para la investigación científica y académica, así como la filantropía.

Tal y como está plasmado en el plan fiscal creado por la JSF, Haddock Acevedo sostuvo que analizará la organización administrativa del sistema universitario, pues señaló que es anticuada y no responde a las necesidades modernas de la institución.

Por el momento, no prevé remover de su puesto a ninguno de los rectores interinos, pero sí indicó que todos están sujetos a evaluación, e iniciará un proceso de consulta en los recintos. El rector que no cuente con el respaldo de la comunidad universitaria a la que sirve serásustituido, manifestó.

La Junta deGobierno de la institución designó al doctor en ingeniería industrial el pasado 3 de julio, pero este solicitó ocupar el puesto dos meses después para tener oportunidad de mudarse a la isla desde el estado de Massachusetts. Al momento de su elección causó controversia su salario, pues el cuerpo rector de la UPR aprobó una compensación de $240,000 anuales, así como un estipendio de relocalización de $5,000.

A diferencia de como hizo en su primera comparecencia ante los medios de comunicación, momentos después de su elección, en entrevista con este diario ayer el académico no justificó su salario. En vez, elogió al cuerpo rector de la UPR por su designación.

Esto ha sido heroico, no de mi parte, de la Junta de Gobierno que resolvió traernos aquí. Ellos pensaron en lo que hacía falta, lo que querían, lo que hay que hacer. Cuando miramos lo que requiere este momento, tampoco ha habido un presidente al que se le ha exigido lo que se me exige a mí”, sostuvo segundos antes de expresar su admiración por el expresidente Jaime Benítez.

Haddock Acevedo se ve a sí mismo como el elemento que ha hecho falta para solucionar los problemas de la institución, al asegurar que su experiencia y sus talentos ayudarán a ejecutar las estrategias que otros presidentes han anunciado, pero no han logrado poner en práctica.

“Lo que tenemos ahora nuevo es presidente nuevo”, expresó cuando se le preguntó si implementará estrategias o programas nuevos para alcanzar objetivos que, durante años, han estado plasmados en los planes estratégicos del sistema universitario.

“Tenemos que atender la acreditación, el presupuesto, de manera inmediata. Mientras tanto, mientras el tren se va moviendo, tengo que cambiar el motor a la locomotora. Ese es el reto”, señaló.


💬Ver 0 comentarios