Alexis Joel Hernández tiene 23 años (semisquare-x3)
Alexis Joel Hernández, aquí posando con su bata de estudiante de medicina, tiene 23 años. (Suministrada)

Este lunes se suponía fuese el primer día de clases Alexis Joel Hernández, quien llegó a México este mes con la ilusión de completar sus estudios en medicina, pero una explosión en su apartamento en la ciudad de Guadalajara puso una pausa a su sueño.

El estudiante natural de Camuy permanece en un estado de coma inducido tras resultar con quemaduras de segundo y tercer grado en un 71 por ciento de su cuerpo a consecuencia de la explosión ocurrida en su apartamento cuyo origen no está claro aún.

Alexis tiene 23 años y se aprestaba a comenzar sus estudios en la Universidad de Guadalajara luego de completar su bachillerato en biología en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico.   

Jaime Hernández, padre de Alexis, relató en entrevista telefónica a El Nuevo Día desde Guadalajara que llegó a suelo mexicano hace dos semanas junto a su esposa para instalar a su hijo en la ciudad y en el apartamento que se convertiría en su nueva casa.

Todo iba en marcha, pues ya Alexis había recibido la bata blanca que se otorga a los nuevos estudiantes de medicina, marcando así el inicio de la ruta hacia su anhelada meta.

El sábado, cuando Jaime y su esposa regresaban a Puerto Rico, recibieron una llamada telefónica que lo cambió todo. Ese mismo día, tras arribar a la isla, compraron un boleto de avión para regresar a tierra mexicana para estar con su hijo.

“Un vecino me llamó y me dijo que mi hijo tuvo un accidente, que se quemó. Pero no me dijo que era una explosión, me dijo que era un accidente y que lo iba a llevar al hospital”, describió.

Según el padre del estudiante, ese día era el primero que Alexis pasaba sin sus familiares en México.

“Ese día él se sentía solo y se fue al centro comercial, se despejó, fue a una actividad del colegio y como a las seis (de la tarde) fue el hospedaje. Cuando abrió la llave del calentador, que son de gas, fue (que ocurrió) la explosión”, explicó Hernández.

Jaime contó que como el apartamento queda en un edificio, una vecina lo ayudó a salir de la estructura que estaba en llamas.

“La muchacha ve que él está en el área de la sala tratando de abrir la puerta y le gritan que corra hacia afuera. El corre hacia la terraza, que es como un cuadrado con una verja, y el muchacho no se de qué manera brincó la verja, cayendo al otro lado”, indicó.

Alexis logró salir del apartamento aún con sus manos heridas, narró su progenitor.

“Me dijeron que tenía las manos blancas, no tenía piel en las manos, no tenía parte del pelo y la cara la tenía roja”, añadió.

El apartamento se mantiene acordonado por la Policía, por lo que aún se desconoce la causa oficial de la explosión.

Sin embargo, el dueño de la estructura les comunicó a los familiares del estudiante que el incidente se había desarrollado porque el joven dejó un envase plástico con una cuchara de metal dentro de un horno. No obstante, el padre de Alexis rechazó esa teoría porque los vecinos del lugar le comunicaron que hace varias semanas habían denunciado escapes de gas en el edificio.

“Tuvieron que esperar que ocurriera una desgracia”, afirmó.

El joven fue transportado a una institución hospitalaria privada por un grupo de amigos, donde ha sido atendido desde el día del accidente.

La información más reciente que tiene la familia es que recibió quemaduras de segundo y tercer grado en 71 por ciento de su cuerpo.

Asimismo, sus pulmones permanecen comprometidos por la inhalación de humo.

Alexis fue sometido a una operación inicial para reconstruir parte de sus manos y otras partes del cuerpo que fueron afectadas.

El padre del estudiante estima que los gastos médicos iniciales ascenderán a unos $250,000 por la complejidad de las intervenciones quirúrgicas que requerirá.

Actualmente, Jaime se encuentra junto a su esposa e hijo mayor en Guadalajara junto a una familia mexicana que le abrió sus puertas.

La intención de los padres del estudiante es que una vez su estado de salud lo permita, trasladarlo a Puerto Rico o a Estados Unidos.

Los médicos en México estiman que el joven debe permanecer al menos tres semanas adicionales en el mismo hospital, informó el padre.

“Me siento destrozado, el vino a México a estudiar medicina, no hay manera de decirte cómo se siente. El día que le dieron las batas nos tiramos muchas fotos”, resaltó con voz entrecortada.

Los familiares de Alexis abrieron una campaña en GoFundMe, a través de la cual solicitan ayuda para sufragar los costos de la atención médica.

Jaime describió a su hijo como un joven cristiano, soñador y luchador.

Según el padre, Alexis estaría participando esta semana de la Jornada Mundial de la Juventud Católica, en Panamá, junto al grupo de la Pastoral Juvenil de Camuy, pero no pudo ir por el inicio de su semestre en la escuela de medicina en México.

Si desea cooperar con la recaudación de fondos para la atención médica del joven puede acceder aquí.

Al momento de la publicación de esta historia la familia ha recaudado más de $40,000. 


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