Una de las casas afectadas tras el fuerte sismo en Guánica. (GFR Media)

La vulnerabilidad de miles de residencias y estructuras en Puerto Rico, construidas sin las previsiones adecuadas para evitar un colapso provocado por un terremoto, continuaba aflorando hoy tras los incesantes eventos sísmicos en la región sur, que iniciaron el pasado 28 de diciembre.

Sin poder descartar un temblor de intensidad mayor a lo ya registrado, el geólogo e investigador de la Red Sísmica, Alberto López exhortó a estar listos, no solo en términos de una mochila o plan de protección, también inspeccionando con un experto la residencia para determinar cuán resistente es la estructura ante un terremoto.

Lo más importante es mantener la calma porque esto viene para largo, esa energía probablemente esté ahí acumulada y la única manera que podemos estar tranquilos, es estar preparados”, puntualizó.

Los expertos coinciden en que las residencias más propensas a colapso son las construidas sobre columnas o pilotes. Si la estructura de su residencia ya fue comprometida por un temblor, desde el lunes el director de la Red, Víctor Huérfano, recomendó mantenerse alejado de la edificación, al menos hasta que un ingeniero o arquitecto certifique no hay riesgo de colapso.

Respecto a las residencias en pie, el Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración deDesastres estimó que hay unas 150,000 en mayor peligro, construidas sobre columnas o pilotes. De acuerdo con el ingeniero Ricardo López, experto en la construcción de estructuras sismorresistentes, la única manera de proteger las casas y estructuras sobre zancos es construir paredes de hormigón armado entre las columnas que soportan el peso de la residencia.

“Lo que se propone es construirle paredes de hormigón armado en el primer piso para fortalecer ese piso, que es el peligro”, explicó.

Otro análisis importante es el estudio del suelo sobre el que está construida la residencia, indicó el ingeniero geotécnico Luis García.

“Si está sobre un terreno firme, puede tener mejor respuesta, pero si está en terrenos blandos o arena suelta puede ser más susceptible a una amplificación de las ondas y entonces el efecto (sobre la estructura) puede ser mayor”, puntualizó.

García acotó que en general toda la isla está susceptible al efecto de un terremoto, pero los efectos de ese temblor pueden ser distintos si se reciben en terrenos firmes o de rocas, versus suelos arcillosos o arenosos.

"Si tiene un diseño adecuado (la residencia) puede resistir, y muchas veces cuando decimos diseño adecuado, la idea es que no colapsen", manifestó.

El ingeniero también advirtió que "una vez construida la casa, reconstruirle la cimentación o las columnas para que sea resistente puede ser muy costoso, lo ideal es que se haga de antemano".

El arquitecto Luis Badillo Lozano, decano de la Escuela de Arquitectura de la Pontifica Universidad Católica de Puerto Rico, explicó que las casas sobre columnas tienen un defecto si no cuentan con capacidad para resistir lo que se conoce como “cargas laterales”.

“Estas casas levantadas sobre columnas, sin ningún tipo de amarre, sin ninguna pared, sin ningún cuarto debajo, ante un terremoto se va a mover hacia los lados y va a perder su equilibrio”, explicó.

Un terremoto provoca movimientos laterales como producto de las aceleraciones en el terreno. Badillo Lozano sostuvo que sin capacidad para resistirlos, los movimientos laterales provocan el colapso de las columnas.


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