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En esta fotografía de archivo del 5 de octubre de 2017, personal del Departamento de Seguridad Nacional entrega provisiones a residentes de la comunidad Santa Ana tras el paso del huracán María en Guayama, Puerto Rico. (AP/Carlos Giusti)

Washington - La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) tuvo limitaciones de personal para atender la devastación causada en Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses por el huracán María, según la Oficina de Contraloría General (GAO).

En un informe enviado hoy al Congreso, la GAO sostuvo que esto, la distancia entre EE.UU. y sus territorios del Caribe, y la falta de preparación a nivel local para un huracán de envergadura, disminuyeron la respuesta federal en Puerto Rico y las Islas Vírgenes.

En el caso de Puerto Rico, la GAO señaló que no solo la movilización de personal a Texas y Florida afectó adversamente la respuesta federal sino además la falta de personal bilingüe que pudiera comunicarse en español con “los residentes locales o traducir documentos”.

“De acuerdo a funcionarios de FEMA, esto resulto en más retrasos mientras personal era reasignado de otros desastres hacia Puerto Rico”, sostiene el documento.

El informe indicó que los problemas fueron principalmente significativos en la isla, donde se calcula murieron 2,975 personas a causa del ciclón y el gobierno de Puerto Rico estima que los daños superaron los $100,000 millones.

La movilización aérea de funcionarios de FEMA hacia Puerto Rico y las Islas Vírgenes fue mucho más complicada, agrega el documento.

“La destrucción de rutas principales de transporte provocó que la movilización de ese personal y la distribución de productos básicos fuera un mayor desafío, de acuerdo a los funcionarios de FEMA. Por ejemplo, en Puerto Rico, funcionarios de FEMA indicaron que la comida, productos básicos y medicina tuvieron que ser distribuidas por helicópteros durante varias semanas, debido a deslizamientos de tierra o la destrucción de puentes”, indicó la GAO.

Un informe previo de FEMA había reconocido que esa agencia federal no tuvo suficientes abastos de alimentos y agua en la isla cuando el huracán María asoló a Puerto Rico.

Como ha testificado ante el Congreso el administrador de FEMA, Brock Long, la GAO destacó que ni Puerto Rico ni las Islas Vírgenes tenían tampoco los recursos necesarios para hacerle frente a un huracán categoría 5, como el que entró a la isla el 20 de septiembre de 2017.

“Por ejemplo, los funcionarios de Puerto Rico indicaron que sus planes de emergencia permitieron al gobierno local responder efectivamente al huracán Irma (desalojando residentes, comprando alimentos y asegurando sus casas). Sin embargo, sus planes fueron insuficientes para la magnitud del huracán María, que tocó tierra dos semanas después. Específicamente, los funcionarios de Puerto Rico no consideraron que el huracán fuera a causar la pérdida de energía eléctrica por tanto tiempo como provocó el huracán María”, agrega el informe de la GAO.

De acuerdo a la GAO, el gobierno de Puerto Rico también ha indicado que sus problemas fiscales limitaron los preparativos y las posibilidades de fortalecer el sistema eléctrico.

En Puerto Rico, además, FEMA tuvo que llevar a cabo más evaluaciones y contactos en las propias residencias afectadas, debido a la falta de internet.


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