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La Casa Verde, en MAunabo, ha servido de oficina, centro comunitario y hospedaje para la comunidad. (Suministrada) (horizontal-x3)
La Casa Verde, en MAunabo, ha servido de oficina, centro comunitario y hospedaje para la comunidad. (Suministrada)

Maunabo - En previsión del impacto que pueda causar otro fenómeno atmosférico y para dar servicios de primera necesidad a la comunidad, el Comité Pro Desarrollo de Maunabo habilita una casa en la Reserva Natural Humedal Punta Tuna.

En la Reserva, ubicada en el barrio Emajaguas, sector La PRA, hay cinco estructuras, y hace años el Comité habilitó una de ellas como oficina, centro comunitario y hospedaje para científicos, y la bautizó como la Casa Verde. Para habilitarla, levantaron fondos, en 2010 y 2011, con dos eventos llamados Carrera Verde, con los cuales obtuvieron $60,000 que, sumados a unos fondos gubernamentales y el donativo de una fundación, permitieron terminar los trabajos.

En abril del año pasado, invirtieron $9,000 -de fondos que levantaron de diferentes actividades- para hacer la casa independiente del sistema de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), e instalaron 10 placas solares en la estructura.

“Pero, después del huracán María, nos dimos cuenta que nos hacían falta baterías, y la organización Para la Naturaleza nos identificó como uno de los lugares en los que podía establecerse un punto para servir a la comunidad”, explicó Ramón “Chito” Arroyo, líder comunitario y cofundador del Comité.

Con los fondos de Para la Naturaleza, se instalaron 20 placas solares más y dos baterías Tesla, y van a instalar una cisterna de 1,500 galones, cuya agua van a purificar para que sea potable y sirva a toda la comunidad. Como parte del proyecto, también instalarán un sistema de recolección de agua en el techo de la Casa.

“Ellos nos identificaron porque, después del huracán, la Casa Verde se convirtió en un centro de ayuda comunitaria. Se convirtió en un centro de distribución de víveres y suministros, y sirvió como hospital, e impactamos más de 300 personas con la colaboración de la Alianza de Médicos del Sureste y Advanced Medical Group, además del auspicio de MMM”, sostuvo, por su parte, el presidente del Comité Pro Desarrollo de Maunabo, el doctor Pedro Torres.

Después del huracán, la Casa Verde también se convirtió en centro de educación para confeccionar mosquiteros con la colaboración de Fernando Silva.

“Se repartieron más de 30 mosquiteros”, dijo el Torres, quien recordó que el doctor Gerson Beauchamp, del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR), también ofreció una conferencia sobre el uso de laenergía solar para la comunidad en la Casa Verde.

“Esas iniciativas, de un lado y de otro, fue la que hizo que Para la Naturaleza nos escogiera para que, en caso de emergencia, seamos un centro de ayuda y que nos mantengamos activos haciendo cosas en la comunidad”, agregó el líder comunitario.

Torres y Arroyo explicaron que la idea es que la estructura sirva para que las personas puedan guardar los medicamentos que necesiten refrigeración, que carguen sus equipos médicos o de comunicación, que tengan servicio de wifi y se abastezcan de agua potable.

Uno de 30 centros

Andrew Ferenczi, coordinador de proyecto para los Centros Resilientes, de la Unidad de Hábitat de Para la Naturaleza, explicó que la organización está habilitando centros en 30 comunidades, particularmente en sectores aledaños a las áreas naturales protegidas.

“Las prioridades son los servicios básicos de agua, energía, comida y comunicación. Es fortalecer la comunidad para que utilicen ese centro como un hub, como el punto de encuentro y punto de enlace de esfuerzos en la comunidad y la región. Que sean una fuente de energía segura consistente y limpia”, sostuvo.

“En tiempos en que no haya emergencia, esos centros pueden servir de modelo sustentable. Le pedimos a la comunidades que le den uso y mantenimiento y reemplazo de los equipos. Nosotros les damos las herramientas educativas y recursos internos y externos para tener esa fortaleza, y promover la preparación para una emergencia con estas tecnologías sustentables, que se pueden replicar en forma económica”, agregó el experto.

Historial de trabajo

La Casa Verde es solo uno de los muchos proyectos realizados por el Comité Pro Desarrollo de Maunabo, que se organizó en 1996 para luchar por diversos proyectos, entre ellos, la construcción de los túneles de Maunabo. El grupo de ciudadanos se ha distinguido por desarrollar iniciativas educativas en la comunidad y en las escuelas sobre conservación de los recursos naturales, el coquí Guajón, y la preservación de la Reserva Punta Tuna, entre otros. Además, ha servido de apoyo a proyectos científicos relacionados con las tortugas marinas, el juey azul y el bosque de Cayur.

Desde hace una década, el Comité administra la Reserva Natural Humedal Punta Tuna conjuntamente con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales mediante un acuerdo de comanejo. Desde entonces, ambas partes han ideado e implantado diversos proyectos, que han sobrevivido tres cambios gubernamentales y apuntan a fortalecerse y multiplicarse.

Uno de los proyectos que tienen por delante en la Reserva es la futura restauración del manglar de Punta Tuna, que quedó devastado tras el paso del ciclón el año pasado debido al cambio en el nivel y salinidad del agua, entre otros factores. Actualmente, científicos de la UPR evalúan ese ecosistema para ver qué opciones hay para restaurar el área.


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