Los planes de la AEE  incluyen  erigir unidades de generación más eficientes. A la izquierda, la central Cambalache. (Archivo / GFR Media) (horizontal-x3)
Los planes de la AEE incluyen erigir unidades de generación más eficientes. A la izquierda, la central Cambalache. (Archivo / GFR Media)

Nota del editor: La serie Zapata para la reconstrucción está compuesta por un conjunto de reportajes enfocados en los esfuerzos gubernamentales, privados y del tercer sector para la revisión y reformulación de aspectos neurálgicos para la reconstrucción del país.El huracán María le ha abierto la puerta a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para impulsar proyectos de infraestructura que, de concretarse, transformarían su sistema, haciéndolo más resistente a eventos naturales y menos dependiente de combustibles fósiles.

Justo González, director ejecutivo interino de la AEE, indicó que, sin descuidar la restauración de la red devastada por María –tarea que no tiene fecha de culminación–, su plan de trabajo para 2018 incluye encaminar proyectos de soterrado eléctrico para el Centro Médico de Río Piedras y las grandes zonas residenciales de Caguas, entre otras áreas.

Se propone, además, crear microrredes de energía –con paneles solares y baterías de resguardo– en áreas remotas y de difícil acceso, a fin de que las comunidades no se queden sin luz en caso de que el sistema de la AEE falle.

González aseguró que, “en algún momento de este año”, iniciará la construcción del Aguirre Offshore GasPort, un terminal flotante de gas natural que ubicaría frente a la costa de Salinas y Guayama, y supliría de ese combustible –fósil, pero menos sucio que el petróleo– a la central Aguirre.

Para las termoeléctricas de la costa norte, añadió, se publicarán solicitudes de propuesta (requests for proposal) para establecer nuevas unidades de generación en las centrales San Juan, en la capital, y Palo Seco, en Toa Baja. Estos proyectos se regirían por el modelo de alianzas público privadas participativas (APP+P), que impulsa la administración de Ricardo Rosselló.

Al momento, la AEE evalúa propuestas para traer gas natural a la costa norte. “Nada de gasoductos, sino con estaciones satélite ubicadas en el área de San Juan”, dijo González, quien se cantó disponible para ocupar la jefatura de la AEE en propiedad.

En entrevista con El Nuevo Día, González admitió que el principal escollo para la ejecución de estos proyectos es la situación fiscal de la AEE, que encara una deuda que ronda los $9,000 millones.

Desde 2014, la AEE no tiene acceso a los mercados de capital. Y, si bien es cierto que la corporación pública reclamó o está en proceso de solicitar poco más de $1,300 millones en seguros y préstamos tras el huracán, el uso de ese dinero está limitado a obras directamente relacionadas a los daños causados por María.

González reconoció, por lo tanto, que, durante este año, reforzarán sus iniciativas para allegar ingresos, particularmente en el área de Servicio al Cliente, que incluye facturación, cuentas por cobrar, hurto de electricidad, entre otros renglones.

La AEE está obligada a entregar, este próximo 10 de enero, su plan fiscal modificado, que ahora debe considerar los efectos de María. La fecha original de entrega era el pasado 22 de diciembre, pero la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) aplazó el término.

¿Cómo empezó el 2018 para la AEE en términos de liquidez?

—La semana pasada, en respuesta a la orden impartida por elgobernador, recibimos pagos por $22 millones de instrumentalidades del gobierno que tenían deudas con nosotros. Tener liquidez es bien importante, porque es lo que mantiene la operación de nuestra empresa.

$22 millones no parece mucho dinero. ¿Qué más harán para tener más flujo de efectivo?

—Le pedimos al Departamento de Hacienda un adelanto del dinero presupuestado en las agencias para el pago de luz. Pedimos que nos adelantaran lo correspondiente a los seis meses que faltan para que termine el año fiscal. Eso se está evaluando todavía. Además, ya estamos facturándoles a aquellos clientes que tienen servicio tras el paso del huracán María. Los que aún no tienen servicio, no deben preocuparse.

¿Se está facturando casa a casa? ¿En qué quedó la contratación externa para esta tarea?

—Sí, estamos visitando nuestros clientes en todo Puerto Rico. Se hizo un reclutamiento de emergencia para el centro de llamadas de Servicio al Cliente, y estamos preparándonos para añadir el personal que daría apoyo en las visitas a los hogares.

¿Cuánto dinero esperan recibir por concepto de reclamaciones a seguros y préstamos de emergencia post-María?

—Esperamos que podamos acceder a lo que se conoce como Community Disaster Loans, de FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias). Son una especie de préstamos para levantar las comunidades después de una situación de desastre; préstamos a largo plazo y con intereses bajos. Pudiésemos tener hasta $500 millones. También tenemos unos reclamos a seguro: cerca de $300 millones por business interruption y otros $300 millones por daño a las propiedades de la AEE, incluyendo las centrales, subestaciones, oficinas técnicas y oficinas comerciales.

¿Cuánto han recibido de adelantos de FEMA y cuántos más pudieran obtener?

—Estamos esperando la colocación en nuestra cuenta de alrededor de $200 millones, que usaríamos para pagarle a la compañía Cobra Energy, que está asistiendo en las labores de restauración de la red. Con eso, recobraríamos $47 millones que ya les hemos pagado y podríamos destinar ese dinero a otra cosa. Estamos trabajando lo que se conoce como project workshop, del caso de Guajataca y otros, para que FEMA también nos desembolse. Otro reclamo a los seguros que estamos haciendo es por extra expenses, o sea, gastos como gasolina y otros que hayamos tenido durante la emergencia. Pudiéramos tener entre $50 millones y $80 millones.

González, quien funge como jefe interino hace poco más de dos meses, cifró sus esperanzas en que el gobierno federal apruebe la petición de asistencia del gobernador Rosselló para financiar la recuperación y reconstrucción de Puerto Rico. El reclamo, bautizado como Build Back Better Puerto Rico, fue de $94,000 millones a la isla, de los cuales $17,000 millones serían para la AEE.

“Se trata de un plan general para levantar, no solo el sistema de la AEE, sino todala infraestructura de Puerto Rico. Lo que recibamos nos ayudará a hacer una reconfiguración del sistema eléctrico desde el punto de vista de la resiliencia”, dijo.

¿Será el 2018 el año del Aguirre Offshore GasPort?

—Sí, el proyecto está vivo, y esperamos iniciar construcción este año. Ya la compañía Excelerate Energy hizo el biological assessment (evaluación biológica) y estamos esperando el endoso del Servicio Nacional de Pesca Marina (NMFS, en inglés). Tan pronto eso baje, se concretan los últimos permisos locales y empezamos la construcción.

¿Qué otros proyectos de infraestructura evalúan?

—Estamos viendo muchas opciones. Ya tiene que empezar a reemplazarse la flota de unidades de producción. Estamos viendo unidades en el área metro, para empezar con nuevas centrales. Apostamos a las APP+P, que abren paso, por ejemplo, a que el Sistema de Retiro de la AEE pueda participar como inversionista y que haya una diversificación de ingresos.

¿Qué unidades de generación se reemplazarían?

—Comenzaríamos con las unidades #1 y #2 de la central Palo Seco y las unidades #7, #8, #9 y #10 de la central San Juan. Esperamos que en este año salgan los requests for proposal y se abra la puerta para que el concepto de las APP+P entre en vigor. Queremos centrales que sean sumamente modernas. Estamos viendo los modelos de ciclos combinados, que nos permiten ser más eficientes en la producción, pueden integrarse con la energía renovable –que va a seguir añadiéndose–, nos dan respuesta rápida ante eventos de frecuencia y voltaje, y son sistemas que pueden usar varios combustibles (diésel y gas natural).

¿Cómo va a llegar el gas natural a la costa norte?

—Tenemos varias propuestas. Hay medios marinos… Todas son propuestas interesantes. En lo que nos movemos a las renovables, iremos al gas.

¿Cuánto más de energía renovable se sumará al sistema?

—Estamos viendo que, en algunas comunidades, como parte de la restauración post-María, ubicaríamos placas solares con baterías de la compañía Tesla. Se lo vamos a presentar a FEMA para que lo vea como una opción y nos lo pueda cubrir. Sería para comunidades remotas.

¿Qué otras acciones tomarán como lección aprendida del huracán María?

—Queremos salir de la emergencia inmediatamente para enfocarnos en la resiliencia o mitigación. Hemos identificado algunos cambios para mejorar el sistema y ponerlo a la vanguardia; es un proceso que va a tomar años. Hemos identificado áreas en las que las líneas eléctricas se podrían soterrar, como Centro Médico, que también pudiera tener su propia generación distribuida, tipo microrred. Lo mismo se puede hacer en áreas comerciales e industriales fuertes, o en los grandes clusters (centros) residenciales de Caguas. Otra cosa que vamos a hacer es ir cambiando postes, porque ya sabemos cuáles son los que pueden resistir un huracán.

¿Cuándo el sistema eléctrico regresará a la normalidad o, al menos, a las condiciones previas a María?

—Te digo que lo antes posible, pero no puedo precisar fecha. Dependo de la llegada de materiales, que es el evento variable. Pero vienen muchos materiales en enero, y también vienen más brigadas. Al día de hoy, tenemos 3,839 personas trabajando en el sistema eléctrico, de aquí y de afuera. A partir del 8 de enero, empiezan a llegar las brigadas de las utilidades eléctricas de Estados Unidos, públicas y privadas, que firmaron el acuerdo de mutua ayuda. Esperamos de 1,000 a 1,500 personas adicionales, que también traerán materiales. Traerán 2,500 generadores, que se suman a otros 6,000 que nos deben llegar en la tercera semana de enero. Todo ese personal y equipo va a estar distribuido en todo Puerto Rico. El mes de enero es crucial para la recuperación.


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