Víctor Huérfano, director de la Red Sísmica de Puerto Rico. (GFR Media)

Para el director de la Red Sísmica de Puerto Rico, Víctor Huérfano, no es sorprendente que el temblor de 6.0 en la escala de magnitud de momento (Mww) que sacudió a Puerto Rico anoche se haya originado a 44 millas al norte de la isla, pues en esta área convergen tres fallas geológicas importantes.

La Falla Septentrional de la República Dominicana, la Zona de Falla de los 19 grados y el Cañón de la Mona componen una zona, según el experto, “muy compleja”.

“Todo esto está enmarcado en la Trinchera de Puerto Rico, es una zona compleja y fue precisamente ahí donde se desarrolló el evento de 2014, sumamente similar al de anoche, donde sí hubo daños corroborados”, explicó.

El temblor al que hace referencia Huérfano fue uno de una magnitud mayor a los 6.0 que ocurrió hace cinco años al norte-noroeste de Aguadilla.

“No es extraño, no es asombroso que en esta zona se puedan generar ese tipo eventos”, puntualizó.

Según la entidad, Puerto Rico está localizado en el límite entre las placas de Norte América y el Caribe y existe evidencia de un desplazamiento lateral entre estas dos.

Tal y como explicó el director de la red, los temblores en esta zona se generan dentro de la Trinchera de Puerto Rico que constituye el punto más profundo del océano Atlántico alrededor del país y el segundo en todo el planeta.

Esta zona es una de las ocho en las que, junto a la Zona de Falla de los 19 grados y el Cañón de la Mona, se concentra la actividad sísmica en Puerto Rico.

Las restantes áreas son las Fallas de Pendiente Norte y Sur, la Zona Sísmica del Sombrero al noreste de la isla, el Pasaje de la Mona, la Depresión de las Islas Vírgenes, la Trinchera de Muertos y la Falla del Suroeste.

Ante esto, Húerfano recordó que es natural que en nuestra zona la tierra tiemble. De hecho, indicó que en un día normal en la zona de Puerto Rico ocurren de cinco a diez temblores.

“Estos temblores no solo ocurren donde se dio el evento de anoche, sino que también en las demás áreas demarcadas”, aseguró.

El experto resaltó que esta cantidad de temblores que se registran normalmente en la isla serán la medición que utilizarán para determinar que hemos regresado a la normalidad en cuanto a movimientos de tierra tras el temblor.

En menos de 12 horas de ese evento se han reportado sobre 150 réplicas que podrían extenderse por el resto del martes y posiblemente el miércoles debido a la intensidad del temblor principal.

Importante la preparación

Huérfano indicó que la preparación para los temblores de tierra debe ser prioritaria para las familias puertorriqueñas debido a nuestra vulnerabilidad.

Por tanto, es importante repasar los protocolos seguridad para el momento de un temblor que constan de tres técnicas principales: agacharse, cubrirse y sujetarse.

“Lo más importante es que en caso de un terremoto es practicar el “shakeout”. Hay que mantener la calma y reaccionar con prontitud, hay que practicar los que nos han enseñado, por eso lo más importante es practicar”, señaló.

Igualmente, indicó una vez deje de temblar las personas deben desalojar el lugar donde se encuentran de ser necesario y revisar que la estructura y pertenencias se encuentren bien.

“El mensaje es el mismo de siempre, no es para entrar en pánico. Esto son eventos naturales, la tierra es dinámica y las placas se están moviendo. Hay que tener los planes al día”, recalcó.


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