Tomas de satélite de distintos días muestran cómo fueron llegando los suministros a la instalación aeroportuaria.

Las miles de botellas de agua acumuladas en la pista del aeropuerto José Aponte de la Torre, en la antigua base naval Roosevelt Roads de Ceiba, y que, según se ha dicho, tienen un mal sabor, están valoradas en $22 millones, reveló esta mañana el secretario de Seguridad Pública, Héctor Pesquera. 

“Para dar un número más correcto, $22,259,000”, detalló en entrevista (WKAQ 580 – Univision Radio) cuando habló del costo en el mercado de las 20,833 paletas de botellas de agua que se encuentran almacenadas bajo el sol y que el gobierno recibió el 30 de mayo. 

De paso, Pesquera informó que el gobierno se dispone a entregar a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) toda la mercancía para que sea decomisada, ya que se entiende que es insalubre.

La Administración de Servicios Generales (ASG) “envió una carta o está en proceso de enviar una carta a FEMA diciéndole que esa agua en ningún momento la deberían haber puesto a disposición de nadie si estaba en la pista, sabe Dios hace cuántos meses”. 

La controversia con las botellas surgió el martes pasado, cuando el periodista norteamericano, David Begnaud (CBS News en Dallas), compartió imágenes en su cuenta de Twitter en las que indicó que el agua le pertenecía a FEMA y le había sido entregada al gobierno de Puerto Rico.

En las imágenes se pueden ver miles de botellas de agua en el terreno que pertenece al aeropuerto de Ceiba. Han permanecido ahí desde hace un año. 

Ayer, el director de ASG, Ottmar Chávez, aceptó que un empleado de carrera solicitó el agua luego de que FEMA lanzara en su sitio web una convocatoria.

“Esas aguas se reclamaron en mayo de 2018 para entregarla a los municipios, agencias y diversas entidades”, indicó Chávez en declaraciones escritas.

Hoy, Pesquera reconoció que había sido un error del gobierno de Puerto Rico haber aceptado esta agua

“Nosotros entendemos que en el momento que se nos dio y de la forma que se nos dio era inapropiada. Nunca la debíamos haber recogido. Admito eso, que ASG, en un error de apreciación… Pero eso no quita que el agua estuviera allí una serie de meses que no sabemos”, sostuvo. 

De paso, reveló que actualmente el agua no está cubierta con toldos. 

“Ahí no hay ningún toldo encima de ellas. El agua está en el piso, a la intemperie”.

Comentó que las botellas deben decomisarse y que eso será problema de FEMA, no del gobierno.


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