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El término “420” parece tener su origen en 1971 a raíz de las andanzas de un grupo de estudiantes de la escuela superior San Rafael, en California. (Ramón Tonito Zayas)

La lucha por conseguir la descriminalización del cannabis en la Isla fue el motor detrás del evento “Rally 420”, realizado este jueves en la tarde en el Viejo San Juan por miembros de la Fundación Free Juana en conmemoración de lo que en muchos lugares del mundo se conoce como el Día de la Marihuana.

La quinta edición de esta actividad comenzó con una marcha que arrancó en horas de la tarde desde en el Parque Luis Muñoz Marín, en Puerta de Tierra, y que culminó frente a las inmediaciones del Capitolio pasadas las 7:00 p.m.

“Es bueno que (en Puerto Rico) se haya adelantado en términos de reconocer la planta del cannabis como una medicina. Sin embargo, todavía las personas pueden perder la vida y la propiedad por esta planta, aunque sea (porque se utilice) por un padecimiento de salud.  Si ya hemos aceptado que no debe ser considerada una sustancia dañina, resulta incoherente que un jovencito o un anciano que esté bajo dolor, pueda perder su libertad por no tener una tarjeta de paciente”, expresó la licenciada Shadiff Repullo, portavoz de Free Juana, minutos antes de comenzar la marcha.

La activista vio con buenos ojos los proyectos que se están examinando en la legislatura, como el Proyecto del Senado 340 y la Resolución de la Cámara 65, “porque son un paso en una buena dirección en términos de que se reconoce que la cárcel -aún al peor de los adictos- no lo rehabilita”.

El Proyecto del Senado 340, de la autoría del presidente Thomas Rivera Schatz, busca crear una ley para regular la industria del cannabis medicinal, que actualmente se rige por un reglamento. Mientras la resolución cameral 65, de María Milagros Charbonier, le ordena a la Comisión de lo Jurídico realizar una investigación en torno a los procesos que tomó el Departamento de Salud (DS) al promulgar el reglamento la industria del cannabis medicinal.

Por otro lado, Repullo informó que -precisamente hoy- se reunió con el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos “Johnny” Méndez y con el representante Luis Vega Ramos y el senador Eduardo Bhatia, ambos del Partido Popular Democrático (PPD), durante la inauguración de las nuevas oficinas de Free Juana, en el edificio ILA, de la Avenida Kennedy, en San Juan. A esa inauguración también asistieron representantes de la industria del cannabis.

El grupo conversó en torno a las inquietudes de cada en torno a la industria del cannabis. “Nosotros entendemos que estamos en la misma página. Todos queremos los mejor para el País. Queremos acabar con los puntos de drogas. Yo lo que creo es que hay que retomar la conversación para demostrarles a los legisladores que están en contra que sí estamos ante una industria regulada “, dijo.

“Moña sí, entrega no”

La marcha convocada por Free Juana, organización que se dedica a educar acerca del uso del cannabis, así como de sus beneficios medicinales, arrancó a las 4:00 p.m. desde el emblemático parque Luis Muñoz Marín. Desde allí, un grupo de aproximadamente 50 personas salió camino a la Casa de las Leyes coreando ocasionalmente consignas como “Moña sí, entrega no” y “No somos criminales”.

El colectivo llegó al ala norte del Capitolio -precisamente- a las 4:20 p.m., para unirse a otro grupo de personas que ya había llegado a la Plaza de la Democracia. En ese momento, el grupo International Dub Ambassadors comenzó a amenizar la actividad, mientras algunos de los asistentes hicieron uso de marihuana como un alegato a favor de su descriminalización.

Hay que destacar que el evento de hoy estuvo enmarcado en la conmemoración del “420”.

Según artículos publicados por medios como la revista Time y BBC Mundo, el término “420” parece tener su origen en 1971 a raíz de las andanzas de un grupo de estudiantes de la escuela superior San Rafael, en California.

Steve Capper, Dave Reddix, Jeffrey Noel, Larry Schwartz y Mark Gravich, quienes se hacían llamar los “Waldos”, tenían por costumbre citarse para fumar marihuana usando el término “420”, que era la hora de la tarde (4:20 p.m.) en la que se veían.

Posteriormente, el vocablo fue adoptado por los amigos del cuarteto, entre ellos miembros de la conocida banda estadounidense de rock psicodélico “Grateful Dead”.

La historia cuenta que en 1990, un reportero de la revista especializada en el uso del cannabis “High Times” consiguió una hoja que invitaba a una actividad para fumar marihuana el 20 de abril del próximo año. La revista publicó la hoja suelta y continuó usando el número como una referencia al uso de la marihuana, que dura hasta el día de hoy.

Apoyo legislativo

El senador Miguel Pereira y el representante Vega Ramos recibieron en el Capitolio a los asistentes de la marcha. Ambos se expresaron a favor de la marihuana medicinal en un aparte con los medios y durante sus alocuciones desde la tarima.

Pereira, quien radicó un proyecto el cuatrienio pasado que pretendía reducir las penas por posesión de marihuana, reiteró su postura de que el gobierno no debe encarcelar personas por usar marihuana.

“Eso es una decisión personal. Mi posición es que no debe penalizarse. Yo nunca he sugerido que la gente utilice marihuana para divertirse, pero que si deciden hacerlo, esa decisión no debe cargar consigo la encarcelación. Nosotros no debemos seguir metiendo gente presa porque quieren hacer algo con su cuerpo”, expresó.

El senador popular trajo a colación un artículo que publicó ayer el periódico “The Washington Post” que plantea que en Estados Unidos unos 55 millones de personas han usado marihuana – por lo memos- dos veces en este último año. El artículo agrega que unos 30 millones la usan dos veces al mes.

Por su parte, Ramos urgió a sus compañeros legisladores a aprobar un proyecto “justo y sensible, que el gobernador (Ricardo) Rosselló pueda firmar”.

La voz de los pacientes

Además de la marcha y la parte artística, Free Juana y personal de la organización Miembros de la Industria del Cannabis Medicinal (Micam) contestaron preguntas de pacientes y personas interesadas en conocer cómo el cannabis los puede ayudar.

Entre estos, estaba Jason Lauve, director ejecutivo de la organización “Hemp Cleans” y usuario de cannabis medicinal. El hombre, que se desempeñaba como profesor en Denver, Colorado, se lastimó gravemente la espalda en 2004, y un año después su neurólogo le recomendó usar cannabis.

Lauve comenzó a investigar, y descubrió las virtudes del aceite del cannabis. Se decidió a usarlo, y de estar confinado a una silla de ruedas, ahora camina. Esta experiencia también le sirvió para fundar su compañía, cuyo propósito es promulgar legislación para el estudio del cultivo de cáñamo como un medio para remediar los suelos tóxicos.

Otra de las personas que se acercó a buscar información fue una mujer de 59 años, a quien hace seis meses le diagnosticaron cáncer de mama. La fémina, quien pidió que no se le identificara, no desea usar quimioterapia por el temor a sus efectos secundarios

“Vine aquí a buscar información. Yo entiendo que es necesario que se aprueba una ley porque muchas personas podrían beneficiarse del uso del cannabis medicinal”, puntualizó.

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