El taller coordinado por la Red Sísmica de Puerto Rico, Oficinas Municipales para el Manejo de Emergencias y el Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres. (Vanessa Serra )

Ponce - Hace décadas que doña Lucy Bonilla se mudó a la zona costera de Ponce y, aunque a diario observa los letreros que marcan la ruta de desalojo, no sabía la importancia de preparar un plan de emergencia familiar.

Todo cambió el pasado 28 de diciembre, cuando la tierra comenzó a temblar y no supo qué hacer ni cómo reaccionar. A esto se sumó la preocupación de que donde reside solo hay una entrada y salida para miles de personas.

Sin embargo, son muchos los vecinos de la urbanización Villa del Carmen que todavía desconocen que el lugar cuenta con dos salidas de emergencia: una por el Parque Lineal que los llevaría al Centro de Convenciones y la otra en un solar deshabitado que los sacaría a la avenida Santiago de los Caballeros.

Pero estos desalojos tendrían que hacerlos a pie.

“Me preocupa el momento de desalojo porque nosotros no tenemos más que una sola entrada y una salida y eso nos preocupa porque somos muchos y para salir nos preocupa. Pero eso es solo en carro, ahora, dijeron que iban a preparar una salida para a pie y no tengo conocimiento todavía si lo han hecho, en qué estatus está”, confesó la mujer de 71 años.

Por eso Bonilla y cientos de ciudadanos acudieron este sábado a la cancha Salvador Dijols de Ponce para aclarar sus respectivas dudas ante la posibilidad de un terremoto o tsunami, en un taller coordinado por la Red Sísmica de Puerto Rico, Oficinas Municipales para el Manejo de Emergencias y el Negociado para elManejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD).

Allí aprendieron sobre la preparación del plan de emergencia familiar y cómo actuar ante un evento de terremoto o tsunami, luego de registrarse cientos de temblores en la zona.

“Antes de estos temblores no había tomado conocimiento de la importancia de prepararme para un terremoto. Desde el sábado ha sido bien horrible, cada vez que sucede un temblor yo me pongo bien nerviosa, me da miedo. Los vecinos están en la misma situación, no creo que conozcan el plan”, admitió Bonilla.

“En la casa estamos preparándonos, estamos buscando las cosas que nos indican en la orientación para prepararnos. Estamos haciendo la mochila de emergencias, no la hemos terminado aún, nos faltan algunas cosas que tenemos que comprar”, agregó.

Por su parte, Nilda Banchs Sandoval, quien es propietaria de una farmacia en el barrio El Tuque, admitió que cuenta con un plan de emergencias para su negocio, pero no sabía cómo reaccionar si sucede un terremoto mientras está en su hogar que está al otro lado de la ciudad.

“Uno pospone las cosas que tiene que hacer y por la frecuencia de estos eventos y me preocupa que nos coja desprevenido y que en el momento en que tiembla no sepamos qué hacer, que me confunda, que me ponga nerviosa. Sé que hay que hacer los planes; en mi negocio tenemos plan de desalojo y todo lo que hay que hacer, pero donde vivo no conozco”, manifestó Banchs Sandoval mientras escuchaba al experto de la Red Sísmica.

“Tengo la mochila después de María, porque la gente ha creado más conciencia de que estamos bien expuestos a los actos de la naturaleza predecibles e impredecibles. Luego de estos temblores he cogido más seriedad en el asunto, ahora me siento más preparara porque tengo la información”, apuntó.

En tanto, Samuel Ramírez del barrio Quebrada del Agua, resaltó que en su hogar tienen listas las mochilas de emergencias, incluyendo los medicamentos que utilizan. No obstante, unos de sus temores es que su comunidad quede atrapada luego de un terremoto fuerte, ya que también tiene un solo acceso para entrar y salir.

“Tenemos la mochilita, los medicamentos que usamos nosotros, estamos preparados. Pero aquí hubo cosas que me enteré, como los errores que uno comete, tanto como atar los tanques de gas, cerrar la pluma de los tanques de gas y ahí uno aprende cada día algo nuevo, porque se pierde de vista que se puede caer y eso puede provocar algo mayor”, dijo el hombre de 61 años.

“Por lo menos a donde yo vivo son partes altas (montaña), pero tengo familia que vive en el área de la Playa, nietos y bisnietos que viven ahí. Nosotros tenemos una sola entrada nada más y una sola salida, un puentecito que hay y ese puentecito si llega a colapsar no tenemos salida”, lamentó Ramírez quien pertenece a un grupo de apoyo a la comunidad de la Iglesia Pentecostal.

Por su parte, la alcaldesa María E. Meléndez Altieri, aseguró que el ayuntamiento ha atendido la preocupación de los residentes de Villa del Carmen y se han hecho varios simulacros.

“Villa del Carmen tiene alrededor de 1,500 hogares y nosotros a través de la presidenta de la comunidad quien nos pidió hace unos meses atrás que limpiáramos un área deshabitada que da directamente al expreso, esa área se limpió y se preparó para que las personas que están dando hacia el expreso pudieran salir por ahí”, subrayó la alcaldesa de Ponce.

Meléndez Altieri hizo un llamado a la gobernadora Wanda Vázquez Garced para que el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) atienda la problemática con los puentes y carreteras de Ponce.

“Hemos verificado 18 puentes municipales que tiene Ponce con el equipo de Manejo de Emergencias, lo que si voy a reclamarle a la señora gobernadora, que siempre ha estado disponible, es que DTOP en Ponce no cumple. No cumple con los tapones, no se le ha visto, no hay comunicación”, argumentó al destacar la ausencia de la directora regional del DTOP en el taller ofrecido este sábado.

“Nosotros hemos enviado a través de Manejo de Emergencias las inquietudes de carreteras como la 139, el área de Baramaya que se está construyendo atrás, todos esos puentes son estatales. DTOP, el doctor Contreras y la Autoridad de Carreteras tienen que tomar acción porque no la han tomado”, denunció.

Según el comisionado del Negociado de Manejo de Emergencias, Carlos Acevedo, del 1 al 3 de enero de 2020 se registraron 717 temblores, siendo la mayoría en la zona sur entre Guánica y Ponce.

La situación mantiene en vilo a miles de sureños que recurren a las redes sociales para reportar su sentir, mientras que otros aún desconocen cómo salvar sus vidas.

“Debemos entender que este tipo de tema antes de diciembre 28 no todo el mundo le caía bien, si nosotros hacíamos esta charla el 1 de diciembre o en noviembre, el salón estaría vacio y los mismos residentes lo aceptan. Muchas personas tienen dudas de que, si esto significa que va a ocurrir un terremoto grande, si Puerto Rico se va a hundir y eso es parte de lo que estamos trayendo”, señaló el comisionado quien llegó a Guayanilla, Yauco, Guánica y Ponce para participar de estos talleres.


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