Los viequenses se preparan con cautela ante el paso del fenómeno.

A pesar del aviso de tormenta que permanece vigente para Puerto Rico ante el paso cercano del fenómeno atmosférico Karen, el día de hoy, lunes, para los residentes de la isla municipio de Vieques transcurrió en completa tranquilidad. 

Mientras en la zona de La Esperanza turistas disfrutaban de la música y la comida puertorriqueña, en el casco urbano algunos viequenses hacían algunas compras de última hora. 

“Vine a comprar agua, que es lo más importante, porque en Vieques no hay problemas de inundaciones debido a que las aguas corren para el mar. Como no viene fuerte, agua y par de potecitos”, dijo Wilfredo Sánchez, quien compró jamonilla, sopa y jamón para el desayuno. 

“Mi casa es de concreto, tengo un generador. Desde María estamos preparados, pero como es agua lo que trae y un poco de viento, yo creo que no va a hacer daño”, compartió el vecino de Villa Borinquen. 

Zunette Pérez de 21 años fue al mini market a buscar agua y leche para su hijo. “Tengo varias cosas en mi casa. Salí ahora del trabajo y vine rapidito. Eso era lo único que me faltaba”, señaló.

Dijo que en su casa tenía comida enlatada y cubrió las ventanas de surgir cualquier emergencia. No obstante, tras el cambio de trayectoria de Karen ha disminuido la probabilidad de lluvia y vientos para el área.  

En las gasolineras no había filas largas para el abastecimiento de combustible. Solo unos pocos aprovechaban para llenar el tanque de sus vehículos y para tener algo adicional de surgir problemas con el servicio eléctrico.

Ese fue el caso de Rafael Meléndez.

“Yo llegué anoche aquí desde Tampa (Florida) y me encuentro con la tormenta y estoy hoy que no he tenido descanso…me llevo gasolina por si tengo que usar el generador, pero estoy tranquilo, qué voy a hacer”, señaló Meléndez. 

Mientras, en el Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT), que desde María opera en lo que era el refugio “Dale la Mano a Puerto Rico”, se atendían los pacientes con regularidad. La sala que opera las 24 horas cuenta con generador ante cualquier eventualidad. 

En la comunidad de Verde Vieques, ubicada en unos terrenos rescatados, también reinaba la tranquilidad a pesar de la fragilidad de algunas de las residencias en la zona. Allí estaba Kevin Ojeda, de 27 años, y quien resguarda el área de la cocina de su casa con un toldo. 

Relató que los daños en las tablas de zinc que cubren la cocina no fueron resultado del huracán María sino del paso del tiempo. “Cuando llueve se mete agua para la cocina y se inunda…probablemente mañana cuando llueva se va a mojar. Lo que tengo, lo voy a sacar para acá (sala)”, dijo el joven que trabaja como guardia de seguridad y en la construcción. 

“No me he preparado. Lo he dejado así todo, como la tormenta es supuestamente débil, pues no he hecho nada”, compartió. 

Debido a que las casas están ubicadas en unos terrenos rescatados, las estructuras no cuentan con servicio de agua ni luz. El agua se la suministra el Municipio una vez a la semana y  para la luz depende de unas placas solares que están conectadas al regulador y unas baterías.

Con lo que produce de energía, contó, puede encender cinco bombillas, un abanico y el televisor. La nevera le enciende por el día y la apaga de noche.  

“Para María pasé el huracán en mi cuarto que es de cemento. Perdí los muebles, se me dañó todo adentro porque se mojó, pero al techo no le pasó nada, se quedó intacto. Después del huracán reforcé el techo y eso”, recordó sobre aquel 20 de septiembre.


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