El golfista Jim Knous, arriba, participa ayer en el penúltimo  día del Puerto Rico Open que se celebra en el  Golf Club en Río Grande. (semisquare-x3)
El golfista Jim Knous, arriba, participa ayer en el penúltimo día del Puerto Rico Open que se celebra en el Golf Club en Río Grande. (David Villafañe)

Cada año, más de 600 voluntarios hacen posible el torneo de golf Puerto Rico Open, que se juega en el Coco Beach Gulf Club de Río Grande. Para esta edición, unas 26 organizaciones sin fines de lucro dijeron presente para laborar en el evento que culmina hoy.

Entre las entidades, que se benefician de donaciones monetarias por parte del evento, se encuentran las fundaciones Ángeles Vivientes, A-Mar, Extra Bases, Hospital Pediátrico e Instituto Nueva Escuela.

Los portavoces de las organizaciones describieron la oportunidad de colaborar en el torneo como una ocasión para sensibilizar sobre la importancia de la labor voluntaria y retribuirle al Puerto Rico Open el apoyo que les ha brindado en los últimos años.

De alguna manera, nosotros podemos ayudar al evento. De otra manera, el evento nos ayuda a nosotros. Al final, todos ayudamos a Puerto Rico, que es nuestra misión y es lo que queremos hacer a través de nuestras organizaciones”, destacó Carlos Delgado, fundador de Extra Bases, organización que ayuda a entidades que prestan servicios a menores de escasos recursos para mejorar su calidad de vida.

El Puerto Rico Open ha donado más de $1 millón a más de 30 entidades sin fines de lucro con el fin de impactar a las comunidades donde se realizan los torneos. En 2019, esperan alcanzar una meta de $500,000.

Para las organizaciones que recibirán las donaciones, el apoyo monetario representa una ayuda sustancial para sustentar las labores que realizan.

“(La donación) nos ayuda a mantener nuestra misión y poder seguir trabajando”, manifestó Beatriz García González, directora de la Fundación Hospital Pediátrico, que recauda fondos para mejorar la planta física de la institución médica y adquirir equipo médico.

García destacó que la fundación utilizó el donativo que recibió el año pasado para adquirir equipo médico. Este año, afirmó, dirigirán los fondos a la construcción de una sala de radiología intervencional, que será el primero a nivel pediátrico en la isla.

Por su parte, Bonnie Guzmán Enseñat, fundadora de A-Mar, que promueve la prevención de los accidentes conducentes a quemaduras, recalcó que los fondos también permiten expandir los servicios que actualmente ofrecen.

“Casi todas las entidades sin fines de lucro buscamos fondos, ya sea por propuestas o donaciones. Es la manera en que nos mantenemos”, sostuvo Guzmán Enseñat, quien destacó la importancia de manejar adecuadamente los fondos para asegurar la permanencia de la organización.

Asimismo, Ana María García Blanco, directora ejecutiva de Instituto Nueva Escuela, que busca transformar el sistema de educación pública en Puerto Rico a través del modelo Montessori, señaló que la donación de Puerto Rico Open, que describió como flexible, permite que la entidad atienda sus necesidades inmediatas.

Los portavoces de las entidades expresaron que el torneo del PGA Tour, principal circuito de golf profesional en Estados Unidos, sirve como una plataforma para dar a conocer el trabajo de sus organizaciones.

“A veces estos trabajos (de las organizaciones sin fines de lucro) son invisibles, y una organización como Puerto Rico Open nos hace visibles”, expresó García Blanco.

El torneo cuenta con la participación de 132 golfistas profesionales y alcanza una audiencia global de 3.8 millones de televidentes en 220 países, según datos de la entidad. Desde sus comienzos, más de 350,000 personas han asistido al evento.

“Además de la aportación económica, nos ayuda a que más gente conozca nuestra misión”, destacó Delgado. “En Puerto Rico, el sector de organizaciones sin fines de lucro hace una labor esencial que el gobierno muchas veces no pueden llenar esos espacios”, añadió.

Mientras, Betzaida García, directora ejecutiva de Fundación Ángeles Vivientes, cuya misión es prevenir el maltrato infantil, relató que asistentes al evento se han acercado para conocer sobre la entidad y ofrecer ayuda como voluntarios.

“La gente se nos acerca, y me han dado sus números de teléfono”, afirmó García sonriente.

Cruciales voluntarios

En esta misma línea, Guzmán Enseñat puntualizó sobre la importancia de concienciar sobre la relevancia del trabajo voluntario para apoyar las labores de las entidades.

“Se tiene que crear en Puerto Rico una cultura de voluntariado responsable. Creo que estas son las oportunidades de que se vea ese ejemplo”, sostuvo Guzmán Enseñat.

Opinó, además, que se debe priorizar el requisito de servicio comunitario en los currículos escolares del país.

“Mucha gente piensa que ayudar solamente es hacer un donativo económico”, manifestó, por su parte, Delgado.

“El dinero hace falta para hacer las labores, pero poder ayudar y ser voluntario le da un respiro a las personas que están envueltas a diario en esa labor”, añadió Delgado.

Mirada al futuro

Este año, Extra Bases y Fundación Ángeles Vivientes, establecidos en 2001 y 2010, respectivamente, dará continuidad a un programa iniciado hace 10 años que ayuda a madres adolescentes ubicadas en el Hogar Santa María Eufrasia, en Arecibo.

“Vamos a crear un cuido apropiado para los niños, mientras las mamás estudian o trabajan y se capacitan para que cuando les toque regresar a la comunidad tengan las herramientas y que aprendan a ser mamás”, explicó García, quien indicó que en el hogar hay niñas tan jóvenes como de 11 años.

Por su parte, Guzmán Enseñat señaló que A-Mar, fundado hace 10 años, busca fortalecer currículos educativos sobre la prevención de quemaduras y crear programas dirigidos a los adultos mayores.

“Damos más que un taller. Para crear una cultura real, tienes que crear un currículo”, manifestó.

García González informó que la Fundación Hospital Pediátrico, nacida en 2014, tiene como meta adaptar las instalaciones de la institución médica para que sean más acogedoras para los pacientes.

“Un proyecto bien importante para el 2019 es ambientar ese hospital para que se sienta un sitio pediátrico, para que los niños se sientan acogidos, que sea un sitio alentador, que proyecte paz que proyecte sanación”, indicó García González.

Mientras, García Blanco aseguró que el Instituto Nueva Escuela, inscritos como entidad sin fines de lucro desde 2008, se prepara este año para recibir un número mayor de escuelas. Indicó que la entidad trabaja actualmente con 45 escuelas y tiene una lista de espera de más de 40 planteles escolares.

La directora indicó, además, que la entidad impulsa actualmente un proyecto para implementar energía renovable en las escuelas y otro para sembrar jardines botánicos en los planteles como parte de la reforestación de la isla tras el paso de los huracanes Irma y María en 2017.

“Nos estamos preparando también para acoger alianzas que nacen en encuentros como el de hoy (ayer) y ver cómo podemos servir a otras organizaciones que están haciendo el bien”, expresó.


💬Ver 0 comentarios