(semisquare-x3)
Las embarcaciones utilizadas para las islas municipio tienen diversos parámetros para su uso. (GFR Media)

La Guardia Costera determinó no imponer multas a la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM), tras concluir una pesquisa en torno al uso de una embarcación arrendada por la corporación pública, que llevó en febrero pasado suministros y materiales para una boda en Vieques, indicó el comandante José Rosario.

El también jefe del Departamento de Prevención del sector de San Juan de la Guardia Costera aclaró que tampoco habrá multa para Juan Maldonado, quien en ese entonces dirigía la ATM y dio la directriz para que la embarcación Mr. Cade, una de cuatro naves arrendadas a la empresa Puerto Rico Fast Ferries por $15.7 millones, llegase a la Isla Nena con cuatro vehículos que llevaban los suministros.

“Se determinó que no va a haber ningún tipo de penalidad ya sea a la ATM o a Maldonado porque con la evidencia que se proveyó, se constató que la embarcación sí estaba autorizada para ese tipo de operación”, explicó Rosario.

Agregó que las naves -ya fuesen de la ATM o las privadas- podían transportar el equipo hasta el muelle rompeolas en la bahía Mosquito, que en ese entonces estaba siendo acondicionado para comenzar operaciones en un futuro cercano. Precisó que estas embarcaciones no violentaron los parámetros o el protocolo de la Guardia Costera.

La Guardia Costera establece en el Título 49 del Código de Regulaciones federales que cualquier embarcación -que sea de menos de 100 toneladas y cargue menos de 150 pasajeros, y que no tenga ningún tipo de material peligroso- puede usar el muelle ubicado en la bahía Mosquito.

Inicialmente, cuando trascendió que se había usado una nave privada arrendada por la ATM para llevar suministros a una boda privada en Vieques, Rosario dijo que el muelle en rompeolas no estaba autorizado para “realizar operaciones” y que comenzaron la pesquisa “para ver si se utilizó ese muelle fuera de los parámetros para los cuales está autorizado operar la ATM”.

“Cuando se produjo la denuncia pública, a nosotros nos reportaron cuatro nombres de cuatro embarcaciones diferentes. De las cuatro reportadas, cada una tenía un requisito diferente. Al investigar, verificamos que Mr. Cade no necesitaba autorización de la Guardia Costera debido a su tamaño y a la carga que tenía a bordo”, explicó Rosario.

“Hay ciertas embarcaciones que necesitan permisos para usar ciertos muelles. Mr. Cade no necesitaba autorización para usar el rompeolas porque no tenía más de 150 pasajeros o materiales peligrosos”, agregó.

La decisión de redirigir la nave al rompeolas en momentos en que los viequenses y los culebrenses se quedaron sin embarcación para transportar carga, provocó que La Fortaleza le exigiera la renuncia a Maldonado.

Maldonado rechazó, en ese momento, que hubiese recibido órdenes de La Fortaleza o de un superior para dar la directriz de que los materiales de la boda fuesen transportados en la nave arrendada.

Sin embargo, días después trascendió que la coordinadora de la boda, Rosalina Torres, conocía a la directora de protocolo de La Fortaleza, Priscila Rodríguez. Rodríguez había llamado a Maldonado para hacerle saber que ante la crisis con el transporte marítimo de cargas para las islas municipio, cuatro vehículos con equipo para la boda corrían el riesgo de quedarse varados. Rodríguez fue despedida.


💬Ver 0 comentarios