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La congresista Nydia Velázquez. (GFR Media)

Washington - Nydia Velázquez hace un ademán cuando se le describe como el principal enlace con el liderato demócrata del Congreso sobre los temas relacionados a la situación fiscal y la recuperación de Puerto Rico.

Velázquez, quien ha iniciado su año número 27 en la Cámara de Representantes de Estados Unidos (EE.UU.), sostiene que no busca sustituir u opacar a nadie, pero apunta a que la jefatura demócrata conoce que, más que defender justicia social para Puerto Rico, hace el trabajo de fundamentar sus reclamos.

Desde que se hizo patente en Washington que Puerto Rico iba hacia un barranco en su crisis fiscal y de deuda pública, Velázquez –representante del distrito 7 de Nueva York, que reúne zonas de Brooklyn y de la parte baja del este de Manhattan– ha llevado la voz cantante en el caucus demócrata.

Tiene una relación estrecha con la speaker Nancy Pelosi. Pero, también es muy cercana al líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer, quien fue su colega en la Cámara baja y a quien apoyó –primero que cualquier otra funcionaria electa– cuando decidió, hace dos décadas, lo que entonces parecía una improbable aspiración de convertirse en senador por Nueva York.

Convencida de que al presidente Donald Trump le importa “tres cominos” Puerto Rico, Velázquez, en entrevista con El Nuevo Día, hace un llamamiento al gobernador Ricardo Rosselló –quien la visitó la semana pasada– a ser extremadamente cauteloso en la supervisión de los fondos de la reconstrucción, pues insiste en que al gobierno de la isla le falta credibilidad en Washington.

La puertorriqueña Velázquez rechaza la creación del puesto de “coordinador federal” o zar de la reconstrucción, pero apoyaría nombrar un inspector general federal para supervisar todo el proceso dirigido a rehacer el sistema energético.

Acaba de presentar un recurso como “amiga de la corte” en el Tribunal Federal de San Juan, en el que apoya la plena extensión a Puerto Rico de programas claves de bienestar social.

Aunque reconoce la falta de derechos políticos de la isla frente al gobierno federal, advierte que, para echar hacia delante en el Congreso el debate de status, debe haber un proceso de consenso y una consulta en la que estén presentes todas las alternativas que sean defendidas desde la isla.

En esta sesión, Velázquez es presidenta del Comité de Pequeñas Empresas, parte de los comités de Recursos Naturales y Servicios Financieros, y copresidenta –junto a José Serrano y Darren Soto– del grupo de trabajo sobre Puerto Rico del Caucus Hispano.

¿Dónde se está con el proceso de asistencia a Puerto Rico para mitigar el desastre causado por el huracán María?

—Lo fundamental en este momento es lograr que el paquete legislativo aprobado en la Cámara que está pendiente en el Congreso (que incluye $600 millones en asistencia alimentaria) se apruebe. Estuve con Schumer, el miércoles, en una reunión del Caucus Hispano, y me dijo: “Olvídate, Nydia, si aquí no está el dinero como se ha propuesto para Puerto Rico, ningún estado va a recibir nada”.

¿Se incluirá en el proyecto de presupuesto que se quiere aprobar esta semana?

—Hay negociaciones sobre eso.

Trump, de acuerdo con múltiples informes, ha buscado frenar la asistencia a Puerto Rico. Pero, pide cancelar las investigaciones en su contra. ¿Se recrudecerá el ambiente cuando la mayoría demócrata inicie la investigación sobre la respuesta federal al huracán María?

—Bennie Thompson (presidente del Comité de Seguridad Interna) está en conversaciones para iniciar vistas públicas sobre la respuesta federal a los desastres naturales, como María y los fuegos forestales en California. La speaker Pelosi y Schumer no van a permitir que se le dé un trato diferente a Puerto Rico en términos de la asistencia para desastres.

Hay discusiones en el gobierno de Trump para crear el puesto de “coordinador federal”. ¿Se debe crear ese puesto?

—Hubo cabildeo de sectores de Puerto Rico (la semana pasada). La Junta (de Supervisión Fiscal) supervisa contratos que superan los $10 millones. ¿Encima de eso van a poner otra capa de poder? No entiendo. Va a crear mayor conflicto y a retrasar el proceso. El gobernador habló conmigo y una de las discusiones fue sobre cómo acelerar el proceso.

Usted ha dicho que el gobierno necesita recuperar credibilidad.

—Transparencia y credibilidad. Nos hemos reunido y evaluado los proceso que Puerto Rico ha establecido, que, por cierto, fueron elogiados por la exsubsecretaria de Vivienda (Pat Patenaude). Lo que sí quiero es aprovechar para enviarle un mensaje al gobernador. Tienen un problema de credibilidad y Trump, a quien le importa tres cominos Puerto Rico y los puertorriqueños, quiere utilizar el argumento de la corrupción para desviar fondos. Que se pongan los pantalones en su sitio, y garanticen al pueblo y al gobierno de acá que la corrupción, el fraude y el mal manejo no es opción.

Raúl Grijalva, como jefe del Comité de Recursos Naturales, tiene bajo evaluación crear una especie de inspector general para la Autoridad de Energía Eléctrica. ¿Tendrá apoyo?

—Creo que sí. Este es un momento clave para Puerto Rico y rehabilitar el sistema de energía eléctrica va a definir el futuro económico. Ese proceso tiene que responder al pueblo. Ese funcionario puede estar atento a que se cumplan con la ley y los parámetros de energíarenovable.

En su recurso de “amiga de la corte ante el tribunal federal, usted abogó por acceso al Ingreso de Seguridad Suplementaria (SSI), pleno acceso a asistencia alimentaria bajo SNAP y a los subsidios de medicinas para los pobres bajo Medicare. Los demócratas han apoyado mejor acceso a Medicaid, pleno acceso a los créditos contributivos por niños dependientes y por ingresos devengados. ¿Qué se podemos ver en esta sesión?

—Muchos de esos asuntos los hemos discutido con Richard Neal, el presidente del Comité de Medios y Arbitrios. Habrá que tener una conversación más formal. Hay que ver qué vehículo legislativo se puede utilizar. Puede haber pronto una legislación sobre leyes contributivas temporales que hay que extender.

Aunque diga que no se siente cómoda con que le describan como el enlace con el liderato demócrata sobre estos asuntos, en la práctica lo ha sido. ¿Cómo describe su rol?

—Nancy Pelosi sabe de mi pasión sobre Puerto Rico y el compromiso que tengo. Ella ve y se da cuenta de que hacemos el trabajo. No es lo mismo decir apoyo a Puerto Rico, que hacer el trabajo de análisis, como ese recurso de “amicus curiae” que presentamos. Eso toma reuniones y trabajo. No es solo reclamar justicia para Puerto Rico, sino demostrar la necesidad al liderato con la data y la información. Hay que enrollarse las mangas y hacer el trabajo.

¿Y Schumer?

—Cuando me ve, me dice: “No tienes que hablarme de Puerto Rico, sabes dónde estoy”. Fue mi colega en el Comité de Servicios Financieros... y fui la primera funcionaria electa en respaldarlo al Senado, cuando en las encuestas su nombre ni aparecía. A la semana de su victoria, vino a celebrar el triunfo con mi comunidad. Es el tipo de persona que nunca se olvida de quien estuvo con él.

¿Se puede ver el recurso de “amiga de la corte” a favor de un mejor acceso a beneficios federales como un paso hacia la estadidad? (En el recurso, Velázquez advierte que el “trato discriminatorio” a la isla en programas federales se agrava por la falta de derechos políticos frente al gobierno federal)

—Los puertorriqueños son ciudadanos americanos. La Constitución no establece ciudadanos de segunda clase. Cuando los puertorriqueños van a las guerras, van con la misma responsabilidad que cualquier americano. Es asunto de justicia y de EE.UU. asumir su responsabilidad con Puerto Rico.

¿Usted no apoya la estadidad?

—Si el pueblo vota abrumadoramente, más del 50%, con una amplia participación electoral, en una consulta en la que estén incluidas otras fórmulas definidas por el pueblo de Puerto Rico, soy la primera en decirle aquí al Congreso que tiene que actuar.

¿Habría ambiente para la estadidad en el Congreso?

—Puede haber interés en ver lo que quiere el pueblo. Pero, no podemos estar haciendo plebiscitos como si fueran concursos,que no tienen la sanción del Congreso.

Después de los plebiscitos criollos de 2012 y 2017, que los estadistas dicen que ganaron, pero que han sido tachados por el gobierno de Donald Trump, el Congreso debería definir qué está dispuesto a aceptar. ¿Puede presentar un proyecto?

—Todavía no sé. Si se lograra que los líderes de Puerto Rico se juntaran y hubiese una determinación de venir aquí todos a resolver este limbo político de una vez y por todas…

¿Un proceso como el de 1989?

—Sí. Un proceso abierto, transparente y democrático. El cabildero más importante del pueblo de Puerto Rico, por cierto, son los puertorriqueños en EE.UU. Congresistas se dan cuenta de que la presencia de 50,000 o 100,000 puertorriqueños, y –teniendo en cuenta cómo se ganan y pierden distritos– eso adquiere una importancia relevante.

Los boricuas demócratas incluida usted, apoyan la estadidad para Washington D.C.

—No hay dudas de que el electorado de Washington ha respaldado la estadidad de manera abrumadora. D.C. no es colonia. No se plantea otras opciones.

¿Se podrá enmendar Promesa, para suavizar los poderes de la Junta como ha dicho Grijalva? (Tanto Grijalva como Velázquez votaron a favor de la ley).

—Ahora estoy impulsando mi proyecto que busca cerrar huecos en el área de los conflictos éticos (de contratistas de la Junta).

¿A 21 meses de las elecciones, con la baja popularidad de Trump en las encuestas, ve probable que no revalide?

—Una semana en la política es un mundo. Hay que esperar el informe de Robert Mueller y las investigaciones (del Congreso).

¿Tiene candidato o candidata en el lado demócrata? Una precandidata es la senadora de su estado, Kirsten Gillibrand, y ha trabajado de cerca con la senadora Elizabeth Warren.

—También ha hecho mucho Kamala Harris. Estoy observando y escuchando.

¿Cómo ve el desempeño de Alexandria Ocasio Cortez? ¿Espera que se vincule con los debates sobre Puerto Rico?

—Alexandria tiene un futuro increíble, es carismática, inteligente y no le tiene miedo a nadie. Hay admiración por ella, sobre todo de parte de las mujeres congresistas. Veo algunas similitudes en ella al momento en que aspiré en contra de Stephen Solarz (en 1992), quien tenía $4 millones para su campaña. Tuvimos una pequeña reunión. En términos de Puerto Rico, no nos hemos sentado a conversar. Lo voy a hacer.

Luis Gutiérrez se retiró del Congreso en diciembre. Sus opositores en Puerto Rico pueden estar cruzando los dedos a ver cuándo se va usted.

—(Se ríe). Me van a tener que sacar por los pies.


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