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Tras permanecer detenidas por casi un mes y medio, las turbinas del proyecto Finca de Viento Santa Isabel han reiniciado operaciones poco a poco, al punto que ayer 36 de los 44 aerogeneradores estaban funcionando.

La lentitud en la vuelta a la normalidad en el parque eólico responde a que la empresa Siemens Energy, fabricante de las aspas B53 que usan los aerogeneradores, realiza nuevas modificaciones para reforzarlas. Esto, como medida de precaución ante los incidentes reportados hace varios meses en dos parques eólicos en Estados Unidos, expresó el director ejecutivo de la Autoridad de Asuntos Energéticos (AAE), José Maeso.

El pasado 15 de mayo, los 44 aerogeneradores que opera la empresa Pattern Energy en Santa Isabel fueron detenidos cuando Siemens -la misma firma que fabricó los vehículos del Tren Urbano- envió un boletín de seguridad al reportarse roturas en los parques eólicos de Iowa y California. En esos parques, dos aspas B53 -que tienen un tamaño de 173 pies de largo y un peso de 10 toneladas- se desprendieron del rotor mientras estaban en movimiento debido a defectos de fabricación. Trascendió que algunas piezas que prefabrican varios suplidores que dan servicio a Siemens se manufacturaron sin seguir las especificaciones.

Ante estos incidentes, Siemens ordenó apagar o reducir la producción de las 700 turbinas de viento modelo SWT-2.3-102 que operan en todo el mundo para inspeccionarlas, incluyendo las de aquí.

Maeso dijo que a principios de mes, Pattern Energy le entregó unos documentos -de parte de Siemens- asegurando que las turbinas en Santa Isabel fueron inspeccionadas sin encontrarse ningún defecto mecánico.

“No obstante, Siemens decidió reforzar la base de todas las turbinas de viento. Entiendo que mientras vayan haciendo la modificación en las turbinas, las van a entrar en funcionamiento poco a poco. Nos han dicho que eso puede tomar tiempo, entre semanas o meses”, sostuvo el funcionario.

Ayer, José Luis Cedeño, portavoz de Pattern Energy, comentó que la expectativa de la compañía es que las 44 turbinas estén operando nuevamente antes de que acabe este mes. La primera turbina modificada reinició operaciones el pasado 2 de julio.

Pierden millones

De otra parte, Maeso indicó que Pattern Energy se ha visto impactada económicamente por la paralización de las turbinas,  pues cada mes la empresa pierde $1.5 millones al no poder venderle su producción a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Sobre este punto, Cedeño confirmó las pérdidas, pero dijo que Pattern Energy “las asume como operador”.

“Sí hay tales perdidas económicas; es parte del riesgo que la compañía asume como operador privado”, reiteró el portavoz.

Se supone que la capacidad generatriz del parque eólico -que se desarrolló durante el cuatrienio pasado con una inversión privada de $225 millones- es de 75 megavatios, aunque desde su inauguración la producción ha sido cuestionada.

Cuando las 44 turbinas fueron inauguradas por el exgobernador Luis Fortuño, se presentaron como la obra emblemática de esa administración hacia una generación energética limpia. Pero la eficiencia del proyecto ha sido cuestionada, no por su tecnología, sino porque se instaló en un lugar que no produce el viento necesario para garantizar una generación sostenida.

Además, Finca de Viento Santa Isabel sirve a unos 53,000 clientes, o sea 10,000 menos que lo prometido. Y como si fuera poco, la AEE paga 15 centavos por cada kilovatio-hora que generan las turbinas, en lugar de los 12.5 centavos dichos en principio.


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