Imagen del Costa Luminosa a su llegada al puerto de Marsella, Francia. (The Associated Press)

La puertorriqueña que estuvo varada en el crucero Costa Luminosa, embarcación que dejó en Puerto Rico a una turista italiana de 68 años que murió el sábado tras convertirse en el primer caso de coronavirus en la isla, finalmente llegó a su hogar en Ft. Lauderdale tras un regreso de “pesadilla”.

Nilda Caputi, de 82 años, y su esposo Giovanni Caputi, de 80 años, arribaron el viernes a las 8:00 p.m. al estado de Florida en un vuelo procedente de Atlanta, Georgia.

“Ese vuelo fue divino. Unas dos horas de tranquilidad. Ahora tengo que estar en una cuarentena de 14 días”, dijo Caputi a El Nuevo Día.

La mujer indicó que llamará el lunes a la clínica que frecuenta visitar para sus citas médicasorientarse para ver cuándo puede realizarse la prueba. Asegura no tener síntomas relacionados al COVID-19, al solo experimentar un resfriado.

Los Caputi salieron de Marsella, Francia, donde atracó el Costa Luminosa, en vuelo fletado de unas ocho horas, lapso que describió como horripilante ante la incomodidad de la nave y las personas a bordo que no paraban de toser.

El diario The New York Times, que la llamó para entrevista, le comunicó que del vuelo salieron tres personas que dieron positivo al virus. Medios internacionales reseñaron que 36 franceses que viajaban en el Costa Luminosa también arrojaron positivo a la enfermedad cuando desembarcaron unas 400 personas del crucero el jueves.

El vuelo de Marsella a Atlanta fue una pesadilla. Fue muy incómodo, no dieron comida, solo agua caliente. Cuando nos bajamos, especialistas nos tomaron la temperatura y nos entregaron unos folletos. Teníamos un vuelo para salir a Florida a las 2:00 p.m. pero no aparecíamos en la reservación. Tuvimos que correr de un lado a otro porque nadie sabía nada. Finalmente, encontramos un counter donde nos dijeron que Costa Luminosa hizo las reservaciones pero que no había pagado los boletos. Así que pagamos los pasajes, las maletas y salimos como a las 6:00 p.m.”, relató Caputi.

El Costa Luminosa salió el pasado 5 de marzo de Ft. Lauderdale con destino final a Venecia, Italia. Días después, la embarcación arribó en Puerto Rico para dejar a la mujer italiana, junto a su esposo de 81 años, porque presentó síntomas del virus. El viernes, 13 de marzo, ambos dieron positivo para convertirse en los primeros casos confirmados en la isla.

Una vez fue publicó que la turista italiana en Puerto Rico dio positivo a coronavirus, el puerto de la isla caribeña de Antigua les denegó la entrada al Costa Luminosa tras salir de San Juan. Otro hombre, de 68 años, murió de la enfermedad tras ser dejado en las Islas Caimán el sábado, 14 de marzo. Tras el paso trasatlántico que tenía en agenda las Islas Canarias, el barco solamente pudo dejar a unos pasajeros que estaban enfermos en Tenerife, pero nadie más logró desembarcar.

Caputi insistió que mal rato lo vivió a partir del encierro por cinco días en una cabina del crucero.

“Lo peor de todo esto fue el regreso. Los primeros diez días en el barco fue muy bien. Mucha música y bailamos. La pasamos bien, aunque no podíamos parar en los puertos. Cuando nos dijeron que había que estar en la cabina sin salir, al quinto día, pues ya estábamos bastante desesperados. No podíamos salir ni al pasillo, aunque comimos bien y teníamos un buen cuarto con balcón”, declaró.

Los Caputi tenían en agenda estar en Venecia, destino final del Costa Luminosa, para luego visitar Budapest y Viena. Ahora, están en el proceso de cancelación y reclamación de las estadías y vuelos.


💬Ver 0 comentarios