Víctor Huérfano, director de la Red Sísmica de Puerto Rico. (GFR Media)

La Red Sísmica de Puerto Rico instaló durante este fin de semana equipo especializado para recolectar información adicional que les ayudará a estudiar científicamente la actividad sísmica reportada en el sur y suroeste del país desde la pasada semana.

Víctor Huérfano, director de la Red Sísmica, indicó que colocaron sismógrafos en Guánica y en la isleta de Caja de Muerto, en Ponce, donde a pesar de que se mantenía una estación que recopilaba data, la misma no estaba siendo analizada por problemas de comunicación tras el huracán María.

Las comunicaciones no se habían rehabilitado, pero ahí está el instrumento y está colectando y entonces lo que vamos a hacer es colectar esa información para entonces analizarla”, explicó Huérfano sobre los trabajos que se realizan en Caja de Muerto.

La Red Sísmica también tiene instrumentos ubicados en Cabo Rojo; en el Bosque Seco, en Guánica; y en el laboratorio de Ciencias Marinas del recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (UPR) ubicado en isla Magueyes, Lajas.

“Queremos definir más los detalles de la falla y, sobre todo, poderla incluir en los códigos de construcción, esa sería, tal vez, la parte más fundamental… Proveer esa información a los colegas ingenieros para que ellos hagan su trabajo”, añadió.

Mientras, el profesor Stephen Hughes del Departamento de Geología, elevó hoy un “drone” para ver la morfología del área donde se ha detectado la actividad sísmica.

“Estoy tratando de coordinar un trabajo para hacer batimetría del área y ver si hubo algún tipo de movimiento de masa del terreno”, dijo Huérfano sobre los trabajos que realizan para estudiar la zona. Batimetría es un estudio para determinar la profundidad del mar.

“Esto va a llevar su tiempo en colectar y con todos estos datos, entonces ver qué nuevo hay para entonces definir la falla”, puntualizó.

El primer evento sísmico de magnitud 4.7 se registró el sábado 28 de diciembre en el área suroeste del país. A partir de entonces, la actividad en el área fue incrementando, registrándose cientos de movimientos, los cuales ya han comenzado a disminuir, confirmó Huérfano.

“La noche (del sábado) solo tuvimos un evento reportado como sentido, pero las noches anteriores habíamos tenido más que eso”, dijo.

Las expresiones de Huérfano surgieron tras salir de una reunión que sostuvo con la gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez Garced, y parte del componente de seguridad del gobierno y un grupo de expertos, entre los que estaba también el geomorfólogo José Molinelli y el presidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores, Juan Alicea.

Durante el encuentro, además de informarle a la gobernadora sobre la actividad sísmica que está afectando la región sur de país hace una semana; el grupo discutió los protocolos de respuesta del gobierno, y estrategias para transmitir de forma más eficaz los mensajes de prevención y acción a la ciudadanía y lograr su integración.

“Ningún sistema de alerta realmente es efectivo si no contamos con la participación comunitaria y, en ese sentido, necesitamos reforzar la participación de la comunidad en los ejercicios que hemos venido desarrollando a nivel de la comunicación”, dijo Huérfano, experto en Oceanografía Física.

Sostuvo que una de las iniciativas que han implementado y ha funcionado en el tema de tsunamis es la integración de especialistas en el área social para transmitir el mensaje de una forma más efectiva.

Una de las mayores preocupaciones de la gobernadora, reconoció el comisionado del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Carlos Acevedo, es la cerca de las 150,000 viviendas en la isla que están enclavadas en zancos y que estarían en serio riesgo de colapsar de registrarse un terremoto de gran magnitud.

“Se han hecho estudios que se han encontrado que esas casas en zancos si no se rehabilitan se van risco abajo… Usualmente lo que son las casas de urbanización tienen suficientes paredes para resistir un sismo y no deben colapsar”, enfatizó José A. Martínez Cruzado, profesor del Departamento de Ingeniería Civil del recinto de Mayagüez de la UPR.

Según el estudio de la totalidad de las casas en zancos en Puerto Rico, sobre el 90% colapsarían en un terremoto mayor, indicó Acevedo. “Pero hay alternativas para mitigar y para preparar estas propiedades y eso es parte de lo que le queremos llevar a la ciudadanía”, sostuvo el funcionario, al añadir que discutieron qué sectores podrían quedar incomunicadas en caso de un evento mayor.

Entre las comunidades más difíciles de desalojar, está el barrio Islote en Arecibo, Punta Santiago en Humacao y el municipio de Loíza que tiene cerca de 23,000 habitantes.

Acevedo dijo que la gobernadora dio la directriz para que se identifiquen, además, alternativas federales y estatales para ayudar económicamente a las personas interesadas en realizar estos trabajos de refuerzo en este tipo de viviendas, pero no cuentan con los recursos.

Anunció también la creación de un Comité de Terremoto Ejecutivo, espacio en el cual van a plantear alternativas e ideas.

“El gobierno lo está haciendo todo. Los municipios están haciendo su parte. ¿Qué falta? Y lo hemos visto…más interés de la ciudadanía en cómo poderse preparar”, reconoció Acevedo, una preocupación que comparten los expertos.

Agregó que la gobernadora solicitó la celebración de cuatro cumbres para la ciudadanía y el sector privado. La primera, aunque no tiene fecha, será en el sur del país.

“El próximo paso es entregarle a la gobernadora cuál sería el componente de ese comité para dar esa primera reunión”, expuso Acevedo, al agregar que esos nombres deberían presentarse en dos semanas.


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