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Arecibo- Cubriendo sus bocas con mascarillas, miembros del Comité Amplio en contra del Gasoducto y el Incinerador protestan desde tempranos horas de este mañana en repudio a la planta de conversión de desperdicios sólidos a energía que se prevé establecer en este municipio.
 
El grupo realiza su manifestación al tiempo que se llevan a cabo las vistas públicas en las que se discute la Declaración de Impacto Ambiental Preliminar (DIA-P) del proyecto que se conocerá como Planta de Recuperación de Materiales y Generación de Energía Renovable.

Teresa Sánchez, miembro del Comité, indicó que entre las razones para oponerse al proyecto se encuentran los posibles daños al suelo, a los cuerpos de agua, así como a la flora y fauna del área.

“También nos oponemos porque este incinerador va a liberar dioxinas al ambiente, que producen cáncer, asma, afecta el sistema inmunológico y tiene efecto a largo plazo en la cadena genética”, expresó Sánchez.

Mientras, en las vista pública el ingeniero Roberto León Iglesias, de la firma CSA (compañía que hizo los estudios ambientales en la DIA-P) indicó que el incinerador tendrá la capacidad para procesar 2,100 toneladas de desperdicios municipales y producir 80 megavatios de electricidad diarios.  Precisó que la planta estaría ubicada en la zona industrial de Cambalache, donde en un pasado operó la desaparecida Global Fibers Papermill.

En lo que va de mañana han depuesto los jefes de la Administración de Desperdicios Sólidos, del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y del Departamento de Agricultura, entre otros, quienes han favorecido el establecimiento del proyecto.


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