Una de las dos embarcaciones de la Guardia Nacional que se disponía a salir esta tarde hacia Vieques se averió por un filtro del motor, lo que provocó que se atrasara su salida. (horizontal-x3)
Una de las dos embarcaciones de la Guardia Nacional que se disponía a salir esta tarde hacia Vieques se averió por un filtro del motor, lo que provocó que se atrasara su salida. (Gerald López Cepero)

Ceiba - La necesidad de suministros para Vieques y Culebra se normalizó hoy, según los alcaldes de ambas islas municipio, quienes esperan que se concreten las proyecciones de que la embarcación Cayo Largo entre en funciones hoy para sumarse a Isla Bonita y evitar que se repita la crisis de espera de los pasados días.

Los dos funcionarios indicaron que las filas de los comerciantes que esperaban en los muelles desde el domingo se han reducido significativamente desde que Isla Bonita comenzó a realizar varios viajes esta madrugada.

Los viajes han priorizado la carga con comida perecedera y combustible.

Ya las filas en las gasolineras se acabaron (en Vieques). Están llegando los suministros en viajes alternos”, dijo el alcalde viequense, Víctor Emeric.

“Solo esperemos que Isla Bonita aguante, porque conté que va a hacer 13 viajes ida y vuelta. Son ocho para Vieques y cinco para Culebra hoy solamente”, agregó. “Es la única y si se daña, volvemos a lo mismo”.

Por su parte, el primer ejecutivo municipal de Culebra, William Solís, viajó personalmente en la lancha de pasajeros para conocer de primera mano la logística.

En el terminal de Ceiba dijo que se reunió con el subdirector de operaciones en el terminal de la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM), Joe Vázquez, quien le habló de la posibilidad de que volviera a operar Cayo Largo, que se le “había caído el timón”.

“Ellos entienden que Cayo Blanco va a estar siendo autorizada por la Guardia Costera. Una vez finalicen la mecánica y se le realice la inspección, entonces se estará evaluando si Cayo Blanco entra en servicio. (Sería) En el día de hoy. Esperamos que eso suceda”, dijo Solís.

“No podemos decir que estamos satisfechos, pero sí puedo decir que están atendiendo la situación”, agregó el funcionario, quien contó tan solo cuatro vehículos esperando el transporte de carga a eso de la 1:00 de la tarde en el muelle de Ceiba.

Ante el hecho de que han sido más viajes hacia Vieques, Solís dijo que “están trabajando según la demanda. En el caso de Culebra tiene menos demanda que Vieques. Están dando un poco de más prioridad a Vieques por la demanda y la necesidad que tiene”.

Según el censo de 2010, la población de Vieques era de 9,301 personas, mientras que la de Culebra era de 1,818.

Durante el día de hoy dos barcazas de la Guardia Nacional también hicieron un viaje a cada isla municipio, en la que cada una acomodó al menos un camión en cada travesía.

La operación tuvo lugar después de que el gobernador Ricardo Rosselló Nevares activó, el pasado lunes, la Guardia Nacional como respuesta a la emergencia.

En el terminal de Ceiba, el ayudante general de la Guardia Nacional, José Juan Reyes, indicó que cada barcaza tiene 16 pies de largo por 36 de ancho.

“Para que tengan una idea, (sumando ambas embarcaciones) pueden acomodar cuatro camiones de Pan Pepín o dos contenedores de distribución de comida de José Santiago (compañía de distribución de alimentos)”, dijo Reyes.

“Se le va a dar prioridad a productos perecederos. Mañana (jueves) continuamos con abastecimientos, medicina, diésel y gasolina. Podemos llevar civiles, pero la plataforma es alta y los vehículos se pueden raspar, pero estamos trabajando en algo para atenderlo si fuera necesario”, sostuvo Reyes.

Sostuvo que trabajarán con los viajes “hasta que el gobernador diga lo contrario, cuando se normalice la situación con ATM”.

Una de las dos embarcaciones de la Guardia Nacional que se disponía a salir esta tarde hacia Vieques se averió por un filtro del motor, lo que provocó que se atrasara su salida. Al final, sí logró partir hacia la isla municipio, confirmó Paul Dahlen, portavoz del cuerpo militar.

Por su parte, Emeric dijo que cifra más sus esperanzas en la reparación de Cayo Largo, pues lo considera como la única opción para la normalización completa del transporte de carga. Además, cuestionó la “impresión” de que las barcazas de la Guardia Nacional normalizaron la situación.

“Esto es algo ridículo. Cuentan con dos barcazas viejas de la Guerra Mundial, que cada una solamente transporta un camión en cada viaje. Ahí no caben camiones de gasolina. No pueden decir que están ayudando. Están dando la impresión de que vinieron a salvar a Vieques”, expresó Emeric.

“La magnitud de lo que pasó no se resuelve trayendo un camioncito ahora y dos más varias horas después. Solo esperamos que Isla Bonita aguante en lo que llega Cayo Largo. Cuando arrancó la primera barcaza (de la Guardia Nacional) ya se estaba normalizando la situación”, afirmó Emeric.

Por otro lado, el alcalde viequense dijo que sí hubo escasez de “algunos artículos básicos, como gasolina, huevos y leche, que es lo más que se mueve, pero había de todo lo demás. También faltaba agua embotellada, pero eso es un problema que viene desde antes de esta situación”.

“La crisis no era de una semana. Sí faltaron algunas cosas y molesta que tantas personas tengan que esperar todo ese tiempo, pero no se puede decir que los supermercados estaban vacíos”, mantuvo.

“Ahora, el gobierno sí debió reaccionar más rápido y, en vez de los barcos de la Guardia Nacional, pudieron haber enviado un barco igual de grande que el que alquilaron para ir a Venezuela”, afirmó.

Efectos variados

Asimismo, lamentó la serie de efectos que provocara la avería de las embarcaciones de carga en el fin de semana pasado.

Señaló, por ejemplo, que una empresa farmacéutica tuvo que cancelar unas clínicas proyectadas para esta semana para la detección del cáncer de mama en Vieques.

“Y con la incidencia de cáncer que tiene Vieques… Ellos vienen todos los años. Solo espero que puedan venir pronto, porque una detección temprana puede salvar una vida”, comentó.

Otros vehículos que llevaban carga general sí tuvieron que retirarse y regresarán una vez se normalice el transporte marítimo a las islas municipio.

Por ejemplo, Luis Ángel Meléndez, de Health ProMed Santurce, llevaba suministros y equipo médico para una clínica en Culebra, pero también tuvo que irse para volver otro día.

Uno que sí solicitó transporte, después de varios días en el muelle de Ceiba fue Franklin Hoyos, quien no ha podido vender en Culebra los materiales que compró en la “isla grande”.

Además, Hoyos tuvo que ser asistido por una ciudadana durante la espera por su condición de salud de diabetes.

“Soy diabético y me tengo que inyectar insulina. No tenía… no cargaba con ella pensando que iba a llegar a casa”, relató. “Ella (la ciudadana) es diabética también y me prestó de su insulina”.

Desde el domingo también esperaba Jennifer Novak, estadounidense residente y con propiedades en Culebra, quien buscaba llegar desde el domingo con carga para su negocio.

“No es bueno para el turismo. Tengo propiedades turísticas y esto hace que sea más difícil para que la gente pueda llegar”, expresó. “También es difícil para mí, porque si no estoy allí, tengo que contratar a alguien para que me reemplace”.

“(La situación con el transporte marítimo) es frustrante; solo quiero llegar a casa. Ya llevamos demasiado tiempo aquí”, manifestó.

En una situación similar se encontraba Ariel García, quien intentaba llegar al hostal que comenzó a operar recientemente y donde se supone que reciba a estudiantes de una escuela en Culebra.

Indicó que estuvieron a punto de cancelar, pero logró que llegaran en el ferry de pasajeros en vez de carga. Sin embargo, explicó que tuvo que botar parte de los suministros que llevaba para el hostal porque se dañaron durante la espera.

“Le dijimos a los padres de los nenes que lleven comida en bolsas para que tengan lo necesario para los próximos días”, comentó García.

Otro comerciante, que pedía a una empleada de ATM que le permitieran montarse en Isla Bonita, indicó que ya había botado “$300 en comida que se dañó”. El comerciante, luego, no accedió a ser entrevistado por los medios en el terminal de Ceiba.

Mientras, Luz Rivera Cantwell, de la Fundación de Culebra, también esperaba en el muelle y expresó frustración por la situación, agravada por la incertidumbre causada por los cambios de información recibida de parte de las autoridades.

“Hubo gente que se fue y no sabemos si van a volver. Aquí hay gente que lleva 36 horas, residentes con sus vehículos. Hay gente que ha tenido que compartir la insulina porque no planificaron estar tanto tiempo (esperando). La gente no entiende la complejidad hasta que la viven. Esto es bien duro para nuestra población”, expuso Rivera Cantwell.

Agregó que “el único llamado es que se nos ponga a parte de las islas en voz y voto en las decisiones de la ATM, que no puede seguir funcionando como si fuera algo aparte. La necesidad surge de nosotros y los fondos federales que reciben es por la población nuestra”.


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