La oxidación de agua con manganeso, durante el proceso de distribución a los clientes de la AAA, ha provocado que el agua haya llegado a los grifos de los hogares con un color amarillento y marrón, además de un sabor metálico. (Ramón “Tonito” Zayas)

La presencia de manganeso en el agua que sale de los grifos, en diversos sectores del área metropolitana, no tiene un efecto perjudicial para salud, a menos que se tome en grandes cantidades, coincidieron ayer expertos entrevistados por El Nuevo Día.

El presidente del Colegio de Químicos de Puerto Rico, Juan Santiago, precisó que una persona tendría que tomar diariamente entre 40 y 50 litros de agua con manganeso para que el líquido tenga un efecto adverso sobre su salud.

“El manganeso siempre va a existir porque está en el agua, en el suelo. Como ha habido mucha sequía, esos minerales se revuelcan”, indicó Santiago.

En las pasadas dos semanas, una alta acumulación de manganeso ha persistido en las aguas crudas del embalse que alimenta la planta de filtración Sergio Cuevas en Trujillo Alto, debido a la sequía de los últimos meses, según la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). Esa situación ha provocado los cambios en el color, sabor y olor del agua.

Santiago explicó que la tonalidad amarillenta y marrón, que se observa en el agua que llega a residentes en Hato Rey, Santurce, Condado, Isla Verde y partes altas de Río Piedras, es producto de residuos de manganeso que, al pasar por las tuberías durante el proceso de distribución, se oxidan.

“Siempre hemos detectado agua con manganeso y hierro, pero con niveles más bajos que no se ven (en el agua)”, dijo.

Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, coincidió en que la presencia de manganeso en el agua no tiene un efecto agudo tóxico en a la salud.

“Tendrías que prácticamente comerte la piedra (con el manganeso para tener un efecto adverso a la salud). Con lo que sale (del mineral) en el agua (de la AAA) es bien poco probable (que cause daño)”, dijo.

Ramos, quien es pediatra, reconoció que el olor y el color del agua resultan desagradables a la vista. Resaltó, además, que cuando el mineral se asienta en el agua puede manchar los inodoros y la ropa durante el proceso de lavado.

“Es difícil explicar que esto no hace nada malo cuando uno ve como está saliendo (de turbia) el agua, pero tendrían que ser unos niveles bien altos (de manganeso)”, insistió.

Ramos reconoció, no obstante, que la exposición a grandes concentraciones de este mineral se asocia con náuseas, vómitos, diarreas y alteraciones mentales.

Posible mejoría

Mientras, las escorrentías provocadas por las fuertes lluvias asociadas con la tormenta tropical Karen podrían ayudar a limpiar el agua que ha sido afectada por altas concentraciones de manganeso, según la AAA.

“Puede ser favorable, al refrescar con más agua y menos concentración de manganeso”, indicó el ingeniero Roberto Martínez Toledo, director ejecutivo de la Región Metro de la AAA.

Según Martínez Toledo, la entrada de más agua a la planta ayudaría a que haya menos necesidad de usar permanganato de sodio, un compuesto inorgánico que, al reaccionar con el manganeso en el agua, lo convierte en partículas.

“Hemos drenado muchísimo (el agua impactada por el mineral)”, dijo.

Solo en el día de ayer la AAA había recibido 20 querellas por esta situación.

Aunque Martínez Toledo advirtió que la AAA continuará el proceso de desagüe, exhortó a la ciudadanía a seguir emitiendo querellas si identifican agua aún impactada por la presencia del mineral.

“La calidad del agua no se afecta, sigue siendo potable, pero seguimos haciendo desagües”, dijo Martínez Toledo.

Durante el fin de semana, residentes de los sectores afectados vieron una interrupción en el servicio de la AAA como parte del proceso de limpieza del agua.

“(El agua con manganeso) no es perjudicial a la salud. Incluso (el Departamento de) Salud no nos penaliza”, insistió Martínez Toledo.


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