Veterinarios intentan prevenir epidemias y plagas en los refugios del sur de Puerto Rico luego del terremoto.

Peñuelas - Un grupo de veterinarios y asistentes voluntarios llegaron este domingo a Peñuelas para vacunar de manera gratuita a las mascotas que pernoctan junto a sus dueños en el refugio de este pueblo tras los temblores que han impactado la zona durante más de dos semanas.

“La misión numero uno de nosotros es evitar plagas e infecciones, epidemias, queremos estar bien seguros de que los perros no les empiecen a dar leptospirosis, yo te diría que esa es la preocupación número uno en términos de vacunarlos”, explicó el doctor Luis Buitrago, veterinario en Bayamón. “Es la más común de las (bacterias) que se le pudiese pegar a las personas”, sostuvo.

Luego del paso del huracán María en septiembre de 2017, la leptospirosis fue uno de los principales problemas de salud pública en la isla, con decenas de casos diagnosticados y 26 muertes, reveló una investigación del Centro de Periodismo Investigativo y CNN en el 2018.

El veterinario indicó, además, que buscaban evitar que las mascotas en los refugios comenzaran a infectarse con pulgas y garrapatas que pudieran transmitir a las personas y complicar la convivencia en el lugar. Asimismo, tenían el objetivo de evitar las enfermedades infeccionas, como rabia y el parvovirus.

Durante la visita de este medio había, por lo menos, 50 mascotas en espera de ser atendidos por los voluntarios, que estaban allí en coordinación con el Colegio de Médicos Veterinarios y la Cooperativa de Veterinarios. Buitrago indicó que, de manera simultánea, diversos grupos asistían en otros refugios de la zona. Aunque el servicio era principalmente para los refugiados, algunas personas llegaban junto a sus mascotas desde fuera del refugio.

Los temblores también afectan a las mascotas

Varias de las personas que acudieron a recibir los servicios compartieron que en medio de los temblores que impactado la región sus mascotas, principalmente perros, han reaccionado nerviosos con la situación.

“Se pone nerviosa y llora, antes de que empiece el temblor ella empieza como a ladrar y cuando empieza el temblor empieza a llorar, tiembla mucho”, relató Kary Estrada, de 41 años, junto a su perrita Marian, de tres años.

El veterinario explicó que uno de los efectos más nocivos en las mascotas en estos eventos es el estrés y el nerviosismo, tal cual sucede con las personas. Del mismo modo, mencionó que las mascotas reciben la ansiedad que le transmiten sus dueños.

“La primera línea (de prevención) es que las personas se controlen ellos mismos para que no transmitan ansiedad, porque en la medida que tú estás nervioso y no lo puedes controlar o lo manejas de manera adversa, pues lo transmites”, explicó.

Raquel Velázquez, de 73 años, describió un panorama similar, junto a su perro Timo, de tres años, que se refugia junto a ella en la Pista Atlética de Peñuelas.

“Se ponen histéricos, hay unos que pegan a ladrar, tengo una perra que pega a correr, este (Timo) también pega a ladrar y a correr detrás de mí”, relató. “Él (Timo) duerme conmigo ahí”, dijo, señalando al refugio. “No puedo traer aquellas dos (en referencia a otras dos mascotas) porque son grandes y estoy sola”, sostuvo la septuagenaria.


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