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Las autoridades informaron hoy que iban a desalojar las zonas adyacentes a la represa Guajataca. (Archivo / GFR Media)
Las autoridades informaron hoy que iban a desalojar las zonas adyacentes a la represa Guajataca. (Archivo / GFR Media)

Por José Orlando Delgado Rivera

Luego de sostener una reunión con personal de comunicaciones del Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos (Usace, por sus siglas en inglés), los alcaldes de Isabela y Quebradillas, Charlie Delgado y Heriberto Vélez, respectivamente, insistieron este sábado en que la seguridad de la represa Guajataca no está comprometida, como ha señalado la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y el gobierno central, y negaron que hoy se haya realizado algún tipo de desalojo en las áreas adyacentes al embalse.

Durante el cónclave, celebrado en el Centro de Operaciones Municipales de Isabela, Delgado y Vélez les informaron a los miembros del Usace que la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) ha realizado trabajos de mitigación en la base de la represa y mencionaron que una ingeniera de esa corporación pública, a la que identificaron como la ingeniera Traverso, certificó que la represa está fuera de peligro.

Según los alcaldes, esta información en torno a los trabajos de mitigación que realiza la AEE era desconocida por el personal del Usace.

“La actual situación (la rotura de una losa de una de las compuertas) no compromete la seguridad de la represa”, le dijo Delgado a este medio.

Este alcalde agregó que la presente situación se debe a la “falta de comunicación entre el gobierno central y su municipio”.

Asimismo, indicó que hay una lucha de poder entre el gobierno central y el federal.  “Las agencias federales están en la mejor disposición de trabajar, pero -aparentemente- el gobierno central no está en la disposición de que el gobierno federal tome el control”, declaró Delgado.

En horas de la tarde de hoy, la Policía de Puerto Rico emitió un comunicado en el que informó que personal de la Uniformada y de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergemcias y Administración de Desastres (Aemead) iban de camino hacia el área de la represa Guajataca para desalojar a los residentes de las áreas adyacentes.

Horas después, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares publicó un tuit en el que urgió a un desalojo de las comunidades de Quebradillas, Isabela y San Sebastián por el posible colapso de la represa.

Estas alertas dieron inicio el 22 de septiembre, tras el paso del huracán María, cuando los operadores de la represa informaron que tenían problemas con las operaciones de las compuertas que controlan el flujo de agua que sigue el cauce del río Guajataca.

Según los alcaldes, los únicos sectores que se verían afectados -en caso de una rotura de la represa- serían los sectores El Canal, de Isabela; y el barrio Charcas, de Quebradillas. Al presente, ambas áreas están desalojadas.

Entre las dos zonas, no hay ni 100 familias, apuntaron Delgado y Vélez, tras citar un estudio de la AEE, titulado “Plan de acción para emergencias de la represa Guajataca” y que fue actualizado en marzo de este año.

Delgado y Vélez aprovecharon la reunión, que surgió a raíz de una notificación de FEMA en torno a una orden de desalojo por el posible colapso de la represa debido a las lluvias que han caído en el área, para hacer varios pedidos.

La primera petición de los ejecutivos municipales fue en el sentido de que se abstengan de crear falsa alarmas. Asimismo, pidieron que se deje sin efecto la orden de desalojo de las áreas adyacentes a la represa, emitida por Rosselló Nevares, pero que se mantenga una notificación de alerta.

Por su parte, el alcalde de Quebradillas solicitó que se instalen nuevamente unas alarmas de emergencia, que en otra época existieron, para alertar a la ciudadanía en caso de algún acontecimiento que los ponga en peligro. También le pidió a el Usace sobrevuele el área de la represa para que tome imágenes y las comparta con la ciudadanía “para mantener la calma”.

Ambos ejecutivos manifestaron que debido a la orden de desalojo, el “desasosiego, la tensión y la desesperación” se han apoderado de los ciudadanos.

También requirieron que se concentren los esfuerzos en poner en funcionamiento el suplido de agua producto de esta represa, que sirve a sobre 350 abonados de los pueblos de Isabel, Quebradillas, Moca, Aguadilla, San Sebastián y Aguada.

Los representantes de la agencia federal se comprometieron a llevar sus pedidos a sus superiores.