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El ex senador Jorge de Castro Font, convicto federal por corrupción y quien espera juicio estatal por los mismos cargos, será trasladado a una institución en Estados Unidos para recibir tratamiento siquiátrico, luego de que su salud emocional se quebrantara el sábado, tras ser arrestado por presuntamente violar las condiciones de su arresto domiciliario.

La orden la emitió ayer el juez federal Francisco Besosa, quien ordenó el arresto del ex senador luego de que recibiera información de que volvió a comunicarse con su ex esposa, Lisandra Delgado, lo cual tiene prohibido.

De Castro Font sufrió un desmayo cuando ya estaba en la cárcel federal en Guaynabo y fue internado en el Hospital Pavía de Santurce, donde aún permanecía ayer.

Besosa anunció su determinación luego de celebrar una vista de emergencia en la que Lydia Lizarríbar, representante legal de De Castro Font, destacó que su cliente estaba en una condición emocional de completa inestabilidad.

“Él está sumamente grave emocionalmente. Jorge necesita ayuda médica porque tuvo un quebranto severo de su salud. Esa es mi apreciación, no soy psiquiatra. Lo que prefiero es que lo lleven donde le den el mejor cuidado, ya sea en Puerto Rico o fuera de aquí. Y sé que la cárcel federal no es el lugar”, expresó Lizarríbar.

En medio de la vista el juez se comunicó por teléfono con el médico que ha estado atendiendo a De Castro Font en el Hospital Pavía. “Acabo de hablar con el doctor Cabán y él dice que él cree que De Castro Font podría suicidarse en este momento y no recomienda que viaje por sí solo”, indicó Besosa.

El juez destacó que De Castro Font viajará bajo custodia de agentes en un avión de los alguaciles federales. El traslado se hará de inmediato, pero ayer no se sabía si sería a Carolina del Norte o la que ubica en Massachusetts, donde el sistema federal de prisiones tiene instituciones siquiátricas.

“Él deberá permanecer en observación por 30 días y, si ellos extienden el término, puede extenderse por 15 días más”, dijo Besosa.

En sala, los fiscales federales Timothy Henwood, Ernesto López Soltero y Peter Koski, de la División de Integridad Pública del Departamento de Justicia de Estados Unidos en Washington, no se opusieron a que el ex senador sea sacado del País para recibir atención médica especializada.

El 21 de enero de 2009, De Castro Font se declaró culpable de 21 cargos de haber usado su posición como presidente de la Comisión de Reglas y Calendario del Senado para obtener dinero y favores de personas interesadas en promover o detener la consideración de legislación que le afectaba.

No obstante, no ha sido sentenciado porque ha cooperado con las autoridades federales en varias investigaciones, entre éstas la del senador Héctor Martínez, quien aguarda juicio.

Juicio estatal en marzo

Al mismo tiempo, De Castro Font enfrenta decenas de cargos de corrupción a nivel estatal. El juicio está señalado para marzo del año entrante. El fiscal especial independiente, Guillermo Garau, indicó a El Nuevo Día que la determinación del juez Besosa no afecta el caso estatal contra De Castro Font.

“El juicio está para empezar el 1 de marzo y, si el traslado de él a la institución médica es temporero, no me afectaría mi juicio. Sigo para adelante con mi caso, estoy preparado y quiero que se vea”, declaró ayer Garau.

El FEI añadió que en la última vista De Castro Font pidió un término indefinido para que se celebre su juicio estatal, en espera de su sentencia federal, pero Garau se opuso. Besosa declaró ayer que el tratamiento de De Castro Font deberá haber concluido para febrero, cuando tiene previsto sentenciarlo.

“Tienen tiempo suficiente para hacer las entrevistas que necesiten a familiares y personas que deseen para preparar ese informe de presentencia. Emitiré la orden para que se traslade a una institución médica. Si está estable, la vista de sentencia será a principios de febrero”, apuntó Besosa.