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Los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) en la Isla podrían perder el beneficio de obtener el 25% de su asignación mensual por dinero en efectivo.

Pero a la larga dicha movida pudiera repercutir en más beneficios para ellos o, al menos, se podría reducir el riesgo de que Puerto Rico quede fuera del programa federal de alimentos.

Eso es lo que animó al comisionado residente, Pedro Pierluisi, a radicar ante la Cámara de Representantes federal el proyecto 4280. La medida busca que la Isla vuelva a estar incluida en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), como están los otros 50 estados de la unión. La misma es apoyada por 11 congresistas, incluyendo al puertorriqueño José Serrano, demócrata por Nueva York.

Manuel Reyes, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), dijo que su entidad apoya la medida porque es “lo que le conviene a Puerto Rico”.

Señaló que no moverse en línea con la propuesta de Pierluisi pondría en riesgo los $2,000 millones que recibe la Isla anualmente para la compra de alimentos a los más desventajados económicamente, en momentos en que el Congreso busca recortar fondos.

Reyes recordó que la Isla recibe los fondos del PAN en bloque desde la década del 1980, cuando Ronald Reagan quiso hacer recortes al programa y les puso un tope a los fondos que recibía Puerto Rico. A cambio de ese tope, se le permitió cierta flexibilidad en el manejo de los fondos, incluyendo que los beneficiarios pudieran obtener en efectivo hasta un máximo de 25% del dinero que reciben cada mes.

Sin embargo, ese 25% es para usarlo en la compra de alimentos y no para otros usos. Pero un estudio del Congreso reveló que los beneficiarios aquí compran detergentes, cigarrillo, y pagan la luz y el agua con ese 25% en efectivo.

Esteban Pérez Urieta, administrador de la Administración para el Desarrollo Socioeconómico de la Familia, defendió el uso de los fondos y dijo que los beneficiarios del PAN usan el 25% en efectivo “para la adquisición de alimentos elegibles bajo las regulaciones del programa”.

Pérez Urieta indicó que apoya cualquier legislación que ofrezca paridad de beneficios a las familias en la Isla.

Mientras, Reyes no cree que esta medida se apruebe en este cuatrienio, pues en el Congreso no hay ambiente para ello. No obstante, dijo que MIDA continuará su cabildeo para que en el 2013 se apruebe la medida.

Regresar al SNAP podría significar $500 millones adicionales, debido a la necesidad que hay en la Isla. “O, por lo menos, podríamos mitigar el impacto de un corte en los fondos, si estamos junto a los 50 estados”, dijo Reyes.