La administración del recinto de Río Piedras anunció el año pasado los planes para cerrar ResiCampus para dar paso a trabajos de remodelación financiados con fondos federales. (GFR Media)
La administración del recinto de Río Piedras anunció el año pasado los planes para cerrar ResiCampus para dar paso a trabajos de remodelación financiados con fondos federales. (GFR Media)

El Municipio de San Juan pudiera abrir un refugio en el coliseíto Pedrín Zorrilla o autorizar el uso de la antigua escuela Luis Pereira Leal, en la comunidad Buen Consejo, para proveer albergue a estudiantes del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) que hayan quedado sin un lugar seguro para pernoctar tras el cierre de la residencia estudiantil ResiCampus.

La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, indicó que discutió ambas opciones con líderes estudiantiles en el fin de semana ante el temor que universitarios se quedaran en la calle en medio de la pandemia de coronavirus.

La opción inmediata sería abrir el refugio en el coliseíto, donde habría espacio para 48 jóvenes pues se deben imponer medidas de distanciamiento social.

“El estudiantado es un micro, ni tan micro, de la pobreza en la que vive el país y demuestra la incapacidad del gobierno central de poder resolver los problemas de verdad de la gente. El problema de la vivienda en un problema real en Puerto Rico”, sostuvo Cruz Soto.

Al momento de esta publicación, la administración municipal no había recibido petición alguna de estudiantes para pernoctar en instalaciones municipales, pero el refugio se podía habilitar rápidamente, señaló la alcaldesa.

El viernes, grupos estudiantiles y organizaciones sin fines de lucro denunciaron que una cantidad no especificada de estudiantes pudiera quedar en la calle hoy, cuando vencieron los contratos que firmaron para ocupar cuartos en ResiCampus.

La administración del recinto de Río Piedras informó que los estudiantes que permanecieron en la residencia estudiantil tras la cancelación de clases presenciales a mediados de marzo tenían hasta hoy a las 2:00 p.m. para entregar las llaves, pues la estructura será cerrada para dar paso a trabajos de remodelación. Unos 12 estudiantes continuaban pernoctando en la residencia y todos salieron hoy, informó la decana de Estudiantes, Gloria Díaz Urbina.

Los representantes de estudiantes y funcionarios del recinto riopedrense han dado versiones encontradas sobre la disponibilidad o no de ayudas para los jóvenes que no tuviesen otras opciones de vivienda. La procuradora estudiantil de la UPR en Río Piedras, Carolyn Guzmán, señaló que ningún estudiante solicitó asistencia de la universidad porque no tenían a donde ir, mientras que la abogada Eva Prados señaló que sí hubo reuniones entre estudiantes y funcionarios universitarios y no se ofrecieron opciones concretas.

La alcaldesa de San Juan indicó que separó unos $100,000 para utilizarlos, en caso de ser necesario, en asistir a los universitarios.

Aunque el uso del Pedrín Zorrilla es la alternativa inmediata, Cruz Soto detalló que la escuela en Buen Consejo pudiera utilizarse en unos días. La estructura fue remodelada previamente por el Municipio y solo haría falta construir duchas en sus baños, trabajos que comienzan mañana, adelantó.

“Como toda escuela, está cerrada en términos de que establece un perímetro para los estudiantes. Ahí estamos con la pastora Belkys Moya del Mesón de Amor para entonces, en un acuerdo colaborativo, establecer un proyecto donde los estudiantes vivan de gratis pero establezcan relaciones con la comunidad. Por ejemplo, pueden dar tutorías a los niños”, expresó Cruz Soto, aspirante a la gobernación por el Partido Popular Democrático (PPD).

Tanto el coliseíto como la escuela pudieran albergar alumnos que necesiten un lugar donde vivir si van a estudiar durante la sesión de verano. La alcaldesa indicó que en el Pedrín Zorrilla se pueden mover unos asientos (“bleachers”) para crear espacios de estudio y unas carpas en el exterior. En el caso de la escuela, que pasó a manos del municipio en 2015, las camas se ubicarían en extremos opuestos de los salones para cumplir con las medidas de distanciamiento social.

Cruz Soto criticó que la administración universitaria haya optado por seguir adelante con sus planes de cerrar la residencia estudiantil en medio de la emergencia por el COVID-19, cuando aún está vigente el toque de queda decretado por la gobernadora Wanda Vázquez Garced. 

“Hay estudiantes que no pueden regresar a sus casas. Ayer hablé con un estudiante de doctorado del Perú, me dice que quisiera regresar a su país, pero no puede porque las fronteras están cerradas. Otros estudiantes viven muy lejos o no tienen las condiciones en sus hogares para tomar clases por internet. Ya la UPR anunció que el verano va a ser todo por internet”, señaló.

Cruz Soto recordó que los sistemas de transportación pública no están operando. Sostuvo que evalúa más opciones para asistir a los universitarios, pues destacó que el “ecosistema” del casco urbano de Río Piedras depende en gran parte de los estudiantes, profesores y empleados de la UPR.

“Si, agraciadamente, muchos de los estudiantes pudieron conseguir algo temporero (ahora), pues entonces para agosto tendremos disponible la escuela (en Bueno Consejo). Aunque también puede estar disponible para verano”, indicó Cruz Soto.