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El secretario de Salud, Lorenzo González Feliciano.
El secretario de Salud, Lorenzo González Feliciano. (David Villafañe Ramos)

Si la crisis por el coronavirus (COVID-19) alcanzara un nivel crítico en el que la cantidad de pacientes que necesita ventiladores superara la cantidad disponible de ese equipo médico, la determinación de quién recibe el servicio dependerá de las probabilidades de vida de una persona versus la otra.

Ese fue el escenario que describió este miércoles el secretario del Departamento de Salud (DS) Lorenzo González Feliciano, al ser cuestionado por El Nuevo Día sobre cuál es el plan si la demanda de ese servicio de vida o muerte superara la capacidad de los hospitales privados y públicos de Puerto Rico.

“Si nosotros tuviésemos una situación crítica definitivamente los hospitales van a tener que tomar determinaciones basado en la probabilidad de vida y cuál persona tiene mayor probabilidad de vida”, manifestó el secretario durante una conferencia de prensa esta tarde.

“Esa información se ha discutido a través de bioseguridad, los hospitales pidieron que se volviera a discutir, pero ese es el marco de referencia que existe para los estados y actualmente están utilizando cuando los recursos son limitados, no pensemos que esto es únicamente de Puerto Rico”, indicó González, haciendo referencia a que ese tipo de determinación es estándar en el manejo de situaciones críticas en hospitales, a partir de la emergencia tras el huracán Katrina en el 2005 en Nueva Orleans.

Actualmente, en la isla hay disponible alrededor de 500 ventiladores, indicó González, aunque no precisó una cifra. Hasta el momento, Salud ha informado 286 casos positivos a COVID-19 y 11 muertes.

Según datos compartidos por la agencia, el gobierno ha completado la compra de 380 ventiladores a un costo de casi $7.7 millones. Las fechas de entrega estimadas fluctúan entre el 3 y el 20 de abril, aunque la compra más grande, de unos 240 ventiladores, no llegaría a la isla hasta dentro de cuatro meses.

“Se han hecho varios pedidos que tienen unos costos que pueden ir de $30,000 por ventilador hasta tan bajo como $18,000 por ventilador. Todo depende del momento en que se generó la compra. Es importante saber que irrespectivamente de lo que se haya ordenado, muy poco si no decir casi nada ha llegado a Puerto Rico porque mucho está en proceso de producción y la otra cosa es que hay una demanda de los 50 estados significativa de este tipo de equipo”, sostuvo.

Indicó que le informaron sobre la llegada de 15 ventiladores hoy, pero reconoció que “están llegando a cuentagotas”.

Peor aún, el secretario advirtió que “no hay ninguna garantía de que ninguno de esos equipos llegue a Puerto Rico”, al menos a tiempo para atender la emergencia.

“Nada de eso tiene un valor real a menos que lo veamos aquí en el aeropuerto en Puerto Rico. Se hacen todos esfuerzo para competir por el suplido que se pueda generar”, aseguró el titular. Los primeros casos de COVID-19 en la isla se confirmaron el 13 de marzo, aunque la crisis mundial por el coronavirus ya venía avisando desde enero.

El secretario también compartió que la ocupación de las camas de hospital se colocó hoy en 38%, indicó el titular, pero no está claro cuánto de esa ocupación correspondería a pacientes de COVID-19.

Mientras, indicó que la Administración federal de Alimentos y Drogas (FDA, en inglés) aprobó el uso de las 200,000 pruebas rápidas que adquirió el gobierno local, por lo que se utilizarán en los esfuerzos para confirmar posibles casos. 

Sobre las pruebas moleculares que realiza el Laboratorios de Salud Pública, indicó que maximizarán los esfuerzos para realizar unas 360 diarias. Al momento, aún se espera por el resultado de 897 pruebas realizadas.

Referidos a Justicia

Por otra parte, González Feliciano informó hoy que habrá penalidades y referidos a al Departamento de Justicia para hospitales que negaron la entrada de pacientes con síntomas de coronavirus (COVID-19). 

"Hubo una investigación (de la Secretaría Auxiliar para Reglamentación y Acreditación de Facilidades de Salud), se entrevistó a los paramédicos en discusión, se entrevistaron a los familiares y creo que al paciente y se tomó una determinación. Ambas facilidades van a tener penalidades, tanto monetariamente como referidos al Departamento de Justicia”, indicó el secretario en conferencia de prensa.

El pasado lunes trascendió que el Hospital Universitario Dr. Ramón Ruiz Arnau, en Bayamón, mejor conocido como el Hospital Regional rechazó el domingo, atender a un paciente con síntomas de COVID-19, debido a que aún no tenía los cuartos de aislamiento disponibles.

El doctor Pablo Rodríguez, director de trauma de Centro Médico y designado a cargo de la respuesta del Hospital Universitario, indicó el lunes a este medio que aún faltaba una semana o poco más para preparar los cuartos de aislamiento. El secretario indicó hoy que se necesitará una inversión para tener las 20 habitaciones de aislamiento listas para este viernes. 

El otro hospital que pudiera recibir penalidades es el hospital HIMA San Pablo de Bayamón.

De otro lado, González Feliciano afirmó que la ahora exfuncionaria de Salud, Mabel Cabeza, ya "no tiene ninguna cabida en el sistema", al asegurar que eliminó su contrato tan pronto llegó a dirigir la agencia porque ella no contaba con su confianza. 

Sostuvo que actualmente hay varias investigaciones en curso sobre la agencia que dirige y que han recibido peticiones de informaciones de agencias estatales y federales, incluido el FBI. 

Esta mañana, en entrevista radial con Radio Isla (1320AM), el funcionario dijo que, según estimados preliminares de Salud, para el 8 de mayo la isla llegará al pico de contagios de COVID-19.  "Todavía no ha llegado el peor momento… Lo importante es, prospectivamente, seguir con el distanciamiento social", sostuvo.

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