El Departamento de Salud informó que el total de pacientes hospitalizados por el virus había aumentado a 305, lo que se traduce en 34 pacientes más que el número reportado el día anterior.
El Departamento de Salud informó que el total de pacientes hospitalizados por el virus había aumentado a 305, lo que se traduce en 34 pacientes más que el número reportado el día anterior. (The Associated Press)

El número de pacientes con COVID-19 hospitalizados en Puerto Rico sigue en alza y la mayoría de los afectados son adultos mayores de 65 años o más, advirtió el infectólogo Miguel Colón, quien además recordó a las personas no perder de perspectiva lo que se conoce como “COVID prolongado” y las secuelas de la infección.

“Estamos viendo un montón de pacientes envejecientes que no toleran bien la infección con ómicron y que están requiriendo hospitalización, mayormente para [atender] sus condiciones primarias, problemas cardiacos, problemas respiratorios, que se descompensan”, relató el médico, que observa pacientes en el área metropolitana.

Colón indicó que la mayoría no ha requerido atención en una unidad de cuidado intensivo. “Es el paciente que tiene comorbilidades el que se complica”, sostuvo, al tiempo que reiteró su llamado a los adultos de 50 años o más, o individuos con su sistema inmunológico comprometido, a recibir su cuarta dosis de la vacuna contra el COVID-19.

El Departamento de Salud informó que el total de pacientes hospitalizados por el virus había aumentado a 305, lo que se traduce en 34 pacientes más que el número reportado el día anterior. La cifra global de hospitalizaciones se desglosa entre 258 adultos y 47 pacientes pediátricos. El alza es notable al considerar que el 19 de marzo había solo 27 pacientes adultos hospitalizados con COVID-19. De igual modo, el 30 de marzo había solo 3 pacientes pediátricos recluidos.

“Este es el reflejo del aumento sostenido de casos que tenemos hace 54 días. Como siempre hemos reconocido a mayor número de personas positivas mayor es la probabilidad de hospitalizaciones y mortalidad, específicamente en los grupos de riesgo como en los mayores de 50 años y personas inmunocomprometidas”, expresó el secretario de Salud Carlos Mellado, en declaraciones escritas a este medio.

Durante el mes de marzo, Puerto Rico se recuperaba de un brutal repunte de contagios debido a la variante ómicron, que dejó cifras récord de hospitalizaciones y fallecimientos. Pero un sublinaje de ómicron conocido como BA.2 provocó un nuevo repunte que no parece detenerse.

Salud reportó hoy seis nuevas muertes por COVID-19 que elevaron a 4,240 el total acumulado en este renglón desde que inició la emergencia en el archipiélago. Entre abril y el 10 de mayo se habían reportado 65 fallecimientos y 60 de ellos eran adultos de 60 años o más.

La agencia también reportó 3,693 nuevos casos, identificados mediante prueba molecular o de antígeno, mientras que la tasa de positividad se ubicó en 25.8% en horas de la tarde del miércoles. La tasa de incidencia de casos, por su parte, se colocó en 627.86 por cada 100,000 habitantes.

“Los casos reportados y hospitalizaciones por COVID en Puerto Rico continúan aumentando. Aunque la tasa de crecimiento ha disminuido, aún no se ve una meseta. Los casos han aumentado ocho semanas consecutivas. Andan casi en 5,000 al día. Las hospitalizaciones (han aumentado) cinco semanas consecutivas”, precisó el bioestadístico y profesor de la Universidad de Harvard, Rafael Irizarry, quien mantiene un monitoreo diario de comportamiento del COVID-19 en la isla.

Colón advirtió que, si bien las personas jóvenes toleran la infección mejor que los adultos mayores, y aún cuando hay adultos que no están enfermando gravemente, el COVID-19 prolongado y las secuelas de la infección se encuentran todavía en observación médica e investigación científica. Tomando eso en cuenta, reiteró un llamado a las personas a mantener las medidas preventivas como el uso de mascarilla y lavado constante de manos para prevenir contagios, así como recobori las correspondientes dosis de refuerzo de la vacuna contra el coronavirus.

“Todo el mundo tiene que tomar responsabilidad de su propia salud y la gente debe, especialmente los pacientes con riesgo a complicaciones, tienen que seguir usando mascarilla”, subrayó el infectólogo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió el COVID prolongado como “la constelación de síntomas a largo plazo que experimentan algunas personas después de haber tenido la COVID-19″. Colón recordó que estos síntomas se han presentado en personas que habían tenido COVID-19 asintomático.

Apelando a la responsabilidad ciudadana, el gobernador Pedro Pierluisi ha reiterado que, pese al aumento en casos, no impondrá mayores medidas restrictivas mediante orden ejecutiva, excepto que un aumento en hospitalizaciones ponga en peligro el sistema hospitalario del país. Hasta el momento, la única medida obligatoria para la ciudadanía en general, es el uso de mascarilla al asistir a eventos multitudinarios de 1,000 personas o más.

En la misma dirección, el secretario de Salud, Carlos Mellado López, afirmó el 25 de abril que la agencia que dirige no impondrá restricciones a la ciudadanía en actividades, pero que mantendrías recomendaciones para prevenir contagios en esta etapa de la pandemia. “A dos años de la pandemia, teniendo las herramientas necesarias para combatir el COVID-19 no es necesario que continuemos teniendo restricciones y limitaciones”, dijo entonces el secretario.

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