En la isla municipio se estuvo realizando el proceso de vacunación contra el COVID-19.
En la isla municipio se estuvo realizando el proceso de vacunación contra el COVID-19. (Vanessa Serra Díaz)

El nivel de contagios de COVID-19 en Vieques alcanzó su punto más alto a principios de diciembre, cuando se detectaron 28 casos positivos en un solo día, con un 12% de positividad. En la Isla Nena antes de ese mes el acceso a las pruebas confirmatorias del coronavirus eran limitadas, por lo que no hay total transparencia al analizar el panorama previo a esa fecha. En la isla municipio hay solo un laboratorio, una sola farmacia y no hay un hospital. Ante un panorama tétrico para los viequenses, la vacuna contra el mortal virus ha sido un bálsamo de esperanza.

“La vacuna ha venido para salvarnos”, afirmó María Rivera Oquendo, una viequense de 84 años, mientras recibía su primera dosis de la vacuna, que se administra en Puerto Rico hace un mes. “Estoy bien contenta porque tengo muchas condiciones, me da mucha asma, tengo la presión... me da mucha arritmia y tengo unas cuantas condiciones. Yo me la quería poner”, subrayó con seguridad.

Adultos mayores de 65 años o más, sus cuidadores y personas incluidas dentro de la fase 1 de vacunación contra el COVID-19 llegaban este miércoles hasta la Escuela María M. Simons de Rivera en Vieques, en el tercer día de vacunación en la Isla Nena, una operación con la que el Departamento de Salud y la Guardia Nacional buscan cubrir allí la primera etapa en su totalidad.

“Decidimos junto a la Guardia Nacional que, por la condición de las islas municipios, tanto Vieques como Culebra, que hay una falta de acceso a servicios de salud y ciertamente a la vacunación y las pruebas, tomar toda la fase, todo empleado esencial, todo empleado de la salud, de alimentos y mayores de 65 años que incluye la fase”, sostuvo el secretario de Salud, Carlos Mellado.

La operación tanto en Vieques como en Culebra comenzó el lunes. En Culebra se vacunaron unas 370 personas ese día, completando allí la totalidad de la primera fase en un solo día. Mientras, en Vieques se vacunaron el lunes unas 726 personas y ayer se sumaron 880.

“La expectativa es vacunar de 3,000 a 3,500 personas”, explicó el ayudante general José Reyes. “También estamos impactando lo que es la industria de la alimentación, la cadena de alimentación, aquí tienes la industria de la pesca, agricultura, los transportistas, las gasolineras, los supermercados. No nos vamos a ir hasta que completemos esta primera fase”, apuntó.

Podrían replicar modelo en municipios pequeños

Reyes indicó que la operación en las islas municipios se observa con particularidad, con el fin de utilizar el modelo para impactar municipios pequeños de la Isla Grande, particularmente en la zona montañosa. Además de unos 50 efectivos de la Guardia Nacional, toda la logística de la operación era coordinada por un equipo de 38 enfermeras y personal clerical del hospital Caribbean en Fajardo.

“Es un proyecto voluntario, es un proyecto de servicio a la comunidad”, afirmó la doctora Sara López Martín, directora ejecutiva del hospital.

Como parte de la operación, también serían vacunadas hoy las personas encamadas, unas 30 a 40 en la Isla Nena, sostuvo el alcalde de Vieques, José “Junito” Corcino Acevedo. “Ya tenemos la guagua disponible para salir, estamos coordinado la trayectoria que vamos a tomar”, explicó el ejecutivo municipal. La proyección era cubrirlos todos durante el día de hoy.

El evento de vacunación transcurría con normalidad en Vieques. Aunque la mañana transcurrió sin largas filas, al filo del mediodía se asomaba un aumento considerable en la llegada de personas interesadas en vacunarse, que eran acomodadas en sillas que se extendían a uno de los laterales de la escuela, mientras llegaba su turno de pasar a la mesa de registro y posteriormente a uno de los salones de vacunación.

En los predios del plantel escolar se instalaron unas 20 estaciones de vacunación que luego de recibir la dosis pasaban a otro de los salones para esperar los 15 minutos de observación correspondiente. Saturnina Lanzó, de 82 años, estuvo entre las vacunadas hoy. “Yo vivo sola”, dijo a este medio la residente del barrio Las Marías en la Isla Nena. La octogenaria perdió a sus dos hijas, relató, pero llegó acompañada por cuidadora, Yadira París Boulogne, quien también sería vacunada.

“Hace dos años que me operaron del corazón”, contó Saturnina, mientras esperaba en su silla de ruedas el momento de recibir la dosis de la vacuna. Yadira, por su parte, describió a Saturnina como una “segunda madre”. “Me voy a vacunar, por ella, porque soy la que le hago todo, y por mis dos niños”, manifestó.

Victor Danois Pereira, de 69 años, también recibió la vacuna hoy. “Para mí es sorpresivo en el sentido de que no me esperaba tan pronto vacunarme, pensando ser de los últimos, salgo se de los primeros”, expresó, complacido, el hombre que ha vivido toda su vida en Vieques.

Combinan vacunación con pruebas masivas

Mientras se llevaba a cabo la vacunación en la escuela, en el Centro Corefy en la Isla se desarrollaba al mismo tiempo un evento de pruebas masivo, que buscaba identificar casos activos de COVID-19 mediante la prueba de antígeno, así como aplicar el tratamiento de anticuerpos monoclonal en los pacientes con síntomas moderados o severos que fueran identificados y que cumplieran con criterios como grupo poblacional vulnerable y condiciones médicas preexistentes. Hasta el mediodía, había 160 registradas para la prueba, de las cuales ya habían acudido unos 60, todos con resultados negativos.

“Vieques tenía mucha limitación a las pruebas, especialmente las pruebas moleculares. Con la llegada de las pruebas de antígeno se abrió una ventana, una puerta para que ahora Vieques tenga más acceso y pudiésemos identificar más casos”, expresó a este medio la epidemióloga Fabiola Cruz, directora del Sistema Municipal de Investigación de Casos y Rastreo de Contactos del Departamento de Salud.

La primera convocatoria para pruebas de antígeno de forma masiva en Vieques fue el 6 de diciembre, cuando se reportaron 28 casos positivos. “Eso fue un 12% de positividad en ese momento, nos impactó muchísimo que Vieques tenía una acumulación de 27, 28 casos desde el inicio hasta noviembre y encontrar un solo día 28 casos definitivamente nos dio a entender que Vieques no tenía esos recursos (de pruebas)”, continuó Cruz.

El equipo de rastreo de contactos del municipio a través de Salud, liderado por la epidemióloga Yanina Bernhardt, inició una agresiva operación que tenía como objetivo romper con las cadenas de transmisión que fueron detectadas a partir de ese día. Ese equipo de rastreo es apoyado por voluntarios de la organización Vieques Love, que realizaba trabajos de rastreo incluso desde antes que Salud implementara su sistema a nivel isla.

En diciembre, en total, se realizaron 1,300 pruebas de antígeno en Vieques, cuyos resultados están listos entre 15 y 20 minutos luego de la toma de la muestra. De once brotes identificados desde marzo, ocho ocurrieron en diciembre. A final de ese mes, la tasa de positividad había descendido hasta un 2%. El evento de pruebas de hoy actualizaría esa tasa.

“Esta comunidad de Vieques tiene características bien particulares. Aquí no hay hospital, el acceso a salud es bien limitado, hay unas características demográficas de personas mayores y condiciones crónicas”, dijo Bernhardt a este medio, añadiendo cómo la disponibilidad de pruebas de antígeno crea unas condiciones más favorables, particularmente para los viequenses.

“Antes era bastante difícil, había que a veces esperar por avionetas que se llevaran esas muestras de PCR (pruebas diagnósticas confirmatorias), recogerlas en la Isla (Grande) en un carrero para llevarlas a un laboratorio de referencia, iban pasando los días y esa persona no sabía que estaba positiva y ahí venían los contagios a las familias y los brotes familiares”, relató.

Otros retos siguen en el tintero. La falta de un hospital, por ejemplo, obligó al sistema de rastreo a invertir parte de los fondos disponibles en la compra de dos cápsulas de aislamiento y cuatro cascos de aislamiento para el traslado hacia la Isla Grande de pacientes de COVID-19 que requieren atención médica hospitalaria. Ese equipo de estrenó en diciembre.

“Pudimos evacuar pacientes de una manera segura”, apuntó Bernhardt. Si bien Vieques cuenta con un Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) y hay un esfuerzo activo por reducir las hospitalizaciones mediante el tratamiento monoclonal, el panorama es más complejo para un paciente severo en la Isla Nena que en el resto del país.

“Si esa persona se complica, el CDT ofrece unos servicios de estabilizar al paciente, pero más allá, una sala de intensivo o alguna intervención más complicada, necesita moverse a un hospital, una facilidad que aquí no hay”, señaló.