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El gobernador Ricardo Rosselló Nevares reconoció que la falta prolongada del servicio eléctrico podría complicar considerablemente la recuperación de la economía del país.
El gobernador Ricardo Rosselló Nevares reconoció que la falta prolongada del servicio eléctrico podría complicar considerablemente la recuperación de la economía del país. ([email protected])

Ante el colapso financiero y operacional de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la incapacidad fiscal del gobierno de Puerto Rico, los estragos causados por el huracán María al sistema eléctrico de la isla se han convertido en una factura para la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (Usace, en inglés) que ronda -por el momento- los $1,680 millones.

Esta cifra de nueve dígitos, que surgió ayer durante una entrevista con el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, no es parte de la línea de crédito por $4,700 millones que el gobierno puertorriqueño solicitó a FEMA para lidiar con su crisis de liquidez. 

En la entrevista, el mandatario reconoció que la falta prolongada del servicio eléctrico podría complicar considerablemente la recuperación de la economía puertorriqueña que ya atravesaba una profunda crisis antes del ciclón.

“Cuando lo dije (el plan que contempla restaurar el 95% de la energía para mediados de diciembre) me acusaban de ser agresivo (ambicioso), y lo cierto es que lo es”, dijo Rosselló Nevares.

La semana pasada, El Nuevo Día citó estimados del Instituto Nacional de Energía y Sostenibilidad Isleña (Inesi), en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, que estima que producir energía con generadores eléctricos podría costar a las familias y comercios unos 70 centavos el kilovatio hora. La cifra es casi cuatro veces el costo promedio del kilovatio hora que la AEE cobra a los abonados. 

“Entiendo las dificultades. Primero, cuesta muchísimo correr un negocio en diésel, en un generador. Segundo, verdad, se supone que sea temporero, pero, ya bien sea por el costo o porque los generadores no están diseñados parar operar para siempre, se van a caer”, dijo el gobernador cuando El Nuevo Día le indicó que cientos de negocios y miles de familias no tienen dinero suficiente para esperar tres meses por la restauración del sistema eléctrico.

Acto seguido, Rosselló Nevares se mostró confiado en que el 30% de los abonados tendrán electricidad antes de que termine el mes. 

Agregó que trabaja en alternativas con la Administración federal de Pequeños Negocios, varios programas bajo FEMA y otros como el Community Development Block Grant para que los negocios puedan hacer contrapeso al impacto que supone la pérdida de electricidad en sus operaciones.

Levantar la red es primero

De acuerdo con Rosselló Nevares, el restablecimiento del sistema eléctrico debe ganar intensidad en las próximas semanas.

Hasta ayer, 380 brigadas trabajaban para restablecer el sistema, y el mandatario dijo que deben alcanzar el millar. 

La mayor parte de la mano de obra pertenece a la AEE y a ese esfuerzo se han unido 40 brigadas de Jacksonville Power Authority y casi un centenar de Whitefish Energy, la firma con sede en el estado de Montana y que habría sido la única en aceptar trabajar para restaurar el sistema eléctrico de la isla a pedidos de la AEE.

Otras 200 brigadas del USACE también trabajan en la resturación del sistema.

Partiendo de los esquemas de Rosselló Nevares, si la red eléctrica de Puerto Rico fuera a dividirse en dos, el Usace tiene a su cargo la parte sureste de la isla, donde cayeron las líneas de transmisión de energía que proveen electricidad a la zona norte.

En tanto, el personal de Whitefish Energy y otros contratistas como Kobra -acuerdo que todavía se finiquitaba ayer- tendría a su cargo restablecer la electricidad en el mitad oeste de la isla para energizar la zona sur, las áreas de Mayagüez y Arecibo, así como líneas secundarias. 

Además, según el gobernador, la contratación de la empresa tejana Fluor Corporation por parte de la Usace debe contribuir a agilizar los trabajos. Dicho contrato ronda los $240 millones.   

De otra parte, Rosselló Nevares señaló que, tras la contratación de General Electric para reparar las unidades de Palo Seco, ese trabajo tomará de cuatro a seis meses, por lo que, en el plazo inmediato, se contempla energizar la zona norte, utilizando los generadores de gran tamaño contratados por el Usace y todavía en proceso de instalación. 

Factura a los federales

En mano de obra, dijo el gobernador, se necesitarán en un plazo de dos meses, unos $490 millones y otros $740 millones para materiales y equipos. A esa cuantía, se agregan casi $450 millones en fondos provistos por el Usace.

Así las cosas y tal como anticipó hace una semana El Nuevo Día, levantar la red eléctrica solo será posible por el rescate financiero que provee FEMA y el Usace a raíz de la devastación causada por el ciclón. En esta primera etapa, costará $1,680 millones.

Rosselló Nevares indicó que el análisis de las pérdidas en la AEE continúa, pero dijo que los daños rebasan por mucho la primera factura que pagará el gobierno federal.

Rosselló Nevares reconoció que, a futuro, Puerto Rico tendrá que recabar más apoyo del gobierno federal para asegurar que Puerto Rico cuente con una red energética máseficiente y capaz de resistir un huracán como María.

“Se van a necesitar esos fondos, esas apropiaciones federales, pero también colaboración del sector privado, en la generación, en la participación, en buscar sistemas innovadores”, dijo Rosselló Nevares al agregar que buscará hacer un balance entre los fondos que persigue a nivel federal y la entrada de entidades privadas al mercado energético de la isla.

Respaldo a las renovables

Según Rosselló Nevares, el colapso de la red eléctrica ha abierto la puerta para evaluar la forma en que se ha gestionado la energía en Puerto Rico hasta la fecha.

Entre esos proyectos que podrían reevaluarse, figura la plataforma de gas para la zona sur identificada como el Aguirre Gasport, dijo el gobernador.

“Ahoratenemos la oportunidad de repensarlo todo”, indicó.

A principios de la semana, Rosselló Nevares informó que su administración ha recibido tres propuestas de energía, entre las que se incluye una nueva planta de generación eléctrica con gas en el norte que impulsa Puma Energy. La multinacional Puma confirmó a El Nuevo Día que, desde el 2014, tiene entre sus asesores a World Professional Group, firma que cuenta entre sus integrantes al exdirector de campaña del gobernador Rosselló Nevares y exrepresentante suyo ante la Junta de Supervisión Fiscal, Elías Sánchez Sifonte.

Respaldo a las renovables

A preguntas de El Nuevo Día en torno a por qué perpetuar el modelo de plantas generadoras de gran escala que utilizan fuentes fósiles y no dar paso a la generación con renovables, Rosselló aseguró que, bajo su administración, se logrará elevar la generación eléctrica con sol o viento. Al presente, el 2% de la energía que vende la AEE proviene de renovables, muy por debajo del objetivo de 15% que establece la ley en Puerto Rico. 

“Este es el momento”, dijo Rosselló Nevares. “Nuestra expectativa es subir (la generación con fuentes renovables) entre 15% a 20%. Eso sería un salto significativo en Puerto Rico”.

Según el mandatatario, además de las renovables, bajo su plan, se prevé aumentar la generación en el norte, para evitar la pérdida de eficiencia en transmisión desde el sur, e incursionar en las llamadas microrredes y redes inteligentes.

Habrá transparencia

A preguntas de El Nuevo Día en torno a cómo su administración evitará la existencia de conflictos de interés o el despilfarro de fondos en proyectos innecesarios, Rosselló Nevares dijo que también toma cartas en el asunto.

“Vamos a crear una estructura para darle coherencia y transparencia al uso de todos los fondos. No queremos caer en una situación como la de(l huracán) Katrina que, por la falta de claridad y por la falta de ejecución, se perdieron billones de dólares”, indicó.

La estructura, explicó, tendrá dos niveles de transparencia: uno para el gobierno federal para asegurar el repago de reembolsos, y, la segunda, para los ciudadanos.

“Es importante establecer que todos estos proyectos responden a un fin del bien público y que no se han decidido a espaldadas del pueblo o por distintos actores”, dijo. 

“Ese dinero va a ser para construir la plataforma del futuro. Voy a asegurar que exista diligencia y transparencia”, subrayó.