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La gobernadora Wanda Vázquez Garced.
La gobernadora Wanda Vázquez Garced. ([email protected])

La gobernadora Wanda Vázquez Garced anunció el jueves la extensión de la orden ejecutiva que establece un periodo de cuarentena para toda la población debido al coronavirus que causa el COVID-19 hasta el 12 de abril e informó la imposición de nuevas restricciones para disminuir más el movimiento de personas en las calles y así promover el distanciamiento social para evitar contagios.

Específicamente, la mandataria indicó que a partir del 31 de marzo todas las personas, excepto el personal excluido por estar trabajando en la emergencia, deberán estar en sus casas entre las 7:00 de la noche y las 5:00 de la mañana.

Del mismo modo, se informó que los automóviles con tablillas que terminan con un número par solamente podrán transitar por las calles los lunes miércoles y viernes. Los carros con matrículas que terminen con un número impar podrán ser usados los martes, jueves y sábado. Los domingos, los supermercados permanecerán cerrados.

“Todo esto está dirigido para que Puerto Rico pueda dar cátedra de cómo se maneja una emergencia”, dijo la gobernadora durante una conferencia de prensa en La Fortaleza.

El resto de las restricciones actuales permanecen prácticamente inalteradas. Bajo las medidas extraordinarias tomadas para evitar en la isla las catástrofes médicas experimentadas en países como Italia y España, solo permanecen abiertos los supermercados, las farmacias, las gasolineras, los bancos, los hospitales y los laboratorios clínicos.

Los centros comerciales, gimnasios, escuelas, universidades y cines, entre otros comercios que por su dinámica produce el movimiento de muchas personas, permanecerán cerrados con la extensión de la orden ejecutiva.

Alto riesgo

Hasta hoy, se habían registrado 70 casos positivos de COVID-19, la enfermedad que produce esta nueva cepa de coronavirus detectada en primera instancia en la provincia de Wuhan en China. La cifra de personas fallecidas en Puerto Rico por esta enfermedad permanece en dos.

El coordinador del grupo asesor de la gobernadora para atender la pandemia, Segundo Rodríguez Quilichini, explicó que debido al comportamiento de este virus en otras partes del planeta pueden estimar que en Puerto Rico deben haber alrededor de 600 personas infectadas, muchos de los cuales ni conocen que cargan el virus porque son asintomáticos o porque sienten muy poco malestar.

El también miembro del grupo asesor, Juan Luis Salgado, explicó que si no se hacía nada para impedir la propagación de esta epidemia por Puerto Rico se proyectaba que podían morir alrededor de 20,000 personas. El médico se mostró confiado que este escenario no se concretará debido a la cuarentena mandatoria ordenada por la gobernadora.

Salgado contrasto los contagios en Puerto Rico con la cantidad de casos que se han reportado en los Estados Unidos y las muertes que se esperan por el COVID-19 en las próximas semanas.

“Estamos seguros de que iremos al mejor escenario. Siempre va a fallecer alguien, pero estamos seguros de que ese (los 20,000 decesos) no va a ser nuestro ‘end point’ y que vamos a estar mucho mejor que eso”, dijo Salgado. Hoy, se informó que los Estados Unidos sobrepasó a China e Italia como país con más contagios registrados.

“Tenemos que sentirnos orgullosos de que se están haciendo las cosas bien”, dijo la gobernadora, como marcando una novedad en el funcionamiento del gobierno en situaciones de emergencia.

El distanciamiento social persigue prevenir contagios y evitar así que los hospitales reciban pacientes en exceso a sus capacidades. De este modo, se evitarían escenarios como el vivido en Italia donde los médicos al no tener la capacidad de tratar a todos los pacientes optaban por atender aquellos con mayor capacidad de supervivencia.

El motor de los contagios

En la mañana, durante una transmisión en la televisora WIPR, el epidemiólogo Juan Carlos Reyes explicó que en gran medida la propagación es propulsada por la gran cantidad de personas que tienen el virus pero que tienen síntomas leves o están asintomáticos. De hecho, el epidemiólogo estimó que en otras jurisdicciones como China e Italia se ha estimado que el 86% de las personas con COVID-19 no son detectadas por las autoridades médicas.

La administración de pruebas diagnósticas a pacientes ha sido un reto durante la pandemia, principalmente en los Estados Unidos. No obstante, Rodríguez Quilichini, sostuvo que hoy están repartiendo 500 pruebas a hospitales de Puerto Rico y se espera por la llegada de otras 1,500 que serán repartidas entre diversas clínicas. Del mismo modo, algunas de estas pruebas se usarán para hacer los estudios que muestren cuánto se ha propagado la enfermedad por Puerto Rico.

El problema para conseguir las pruebas se debe a la gran demanda que hay por los contagios a nivel mundial.

Promete transparencia

Por otro lado, Vázquez Garced indicó, además, que están trabajando con el Instituto de Estadísticas para crear una herramienta que les permita a las personas conocer los detalles estadísticos de la pandemia en la isla con rapidez y con los detalles suficientes para tomar decisiones informadas para protegerse del virus. Entre la información estará el pueblo donde reside la persona contagiada por el coronavirus,información que hasta el momento ha sido negada por el Departamento de Salud.

Rodríguez Quilichini, por su parte, aseguró que están revisando el historial de contactos de los que han resultado positivo a la prueba de coronavirus en la isla de modo que se puedan identificar los nuevos contagios y proceder con el aislamiento de las personas.

Nuevas renuncias

Por otro lado, se confirmó la salida de sus puestos de la epidemióloga del Estado Carmen Deseda y secretaria interina de Salud, Concepción Quiñones de Longo, quien había sustituido al también renunciante Rafael Rodríguez Mercado.

“La doctora Deseda ya no se encuentra en el Departamento de Salud”, indicó la mandataria.

La mandataria anunció de inmediato la designación de Lorenzo González Feliciano como nuevo jefe del Departamento de Salud. González Feliciano había dirigido la agencia durante la administración del ahora exgobernador Luis Fortuño Burset.

El presidente de la Comisión de Nombramientos del Senado, Héctor Martínez, prometió el jueves evaluar con prontitud el nombramiento que no irá a vistas públicas.

“Ante la crisis de salud pública por la que atraviesa no tan solo nuestra isla, sino el mundo entero, es necesario que en Puerto Rico tengamos un secretario en el Departamento de Salud con todas las facultades legales para atender la situación”, sostuvo Martínez.

Desde finales de enero de este año, tanto Deseda como Rodríguez Mercado minimizaron las posibilidades de que el virus llegara a la isla -en momentos en que el COVID-19 se regaba fuera de la región de Wuhan, en China.

Beneficios para personal trabajando

Por otro lado, la gobernadora anunció que estarán extendiendo bonos a más empleados públicos por mantenerse trabajando durante la emergencia. Originalmente, policías estatales y enfermeras, entre otro personal que atiende asuntos de la salud, habían sido seleccionados para este tipo de compensación.

Los beneficios extendidos serán para los policías y bomberos municipales, los oficiales de los negociados de Ciencias Forenses, Investigaciones Especiales, Emergencias Médicas, el sistema 9-1-1, los oficiales de custodia y los terapistas en hospitales públicos tendrán una compensación adicional de $2,500.

Entretanto, los agentes de rentas internas y los alguaciles recibirán $2,000 de bono. Los farmacéuticos, tecnólogos médicos y médicos residentes serán beneficiados con $1,000. Los empleados de salud correccional recibirán $4,000.

Sombrío panorama en Estados Unidos

La situación se da en momentos en que los contagios en los Estados Unidos se elevan a 83,507 y los decesos alcanzaban 1,180, según el diario The New York Times.

Se trata de la cantidad más alta decontagios para un país en todo el planeta y la expectativa es que en las próximas semanas aumenten significativamente los decesos en territorio estadounidense.

El principal foco de infección ahora mismo en los Estados Unidos es en la ciudad de Nueva York donde viven más de un millón de puertorriqueños.

Los reporteros Javier Colón Dávila, Marga Parés Arroyo y Keila López Alicea colaboraron en esta historia.

Sigue las incidencias a nivel mundial: