Visitantes usan mascarillas para visitar la Ciudad Prohibida de China. (AP)

Nueva York - El mes de mayo arranca con ligeros alivios en las cuarentenas contra el coronavirus, desde la Ciudad Prohibida de Beijing a centros comerciales en Texas, mientras el conteo de fallecidos sigue creciendo.

Muchas comunidades avanzan muy lentamente hacia la normalidad sin la certeza de haber derrotado al virus. Pero los aciagos datos económicos publicados el jueves subrayaron el costo de la pandemia y sumaron presión a los líderes para que declaren el final de los confinamientos.

El número de estadounidenses que solicitaron ayudas al desempleo sobrepasó los 30 millones y la economía europea se contrajo un 3.8%, una cifra récord, en el primer trimestre del año mientras los hoteles, restaurantes, obras y fábricas siguen cerrados por las restricciones.

Por malos que sean estas y otras cifras, algunas están desactualizadas por el desfase con la recopilación, por lo que, casi con toda seguridad, la situación real es mucho peor.

Sin embargo, los analistas vieron un atisbo de esperanza en la forma en la que han caído los nuevos reclamos de desempleo durante cuatro semanas consecutivas. Andrew Stettner, de Century Foundation, apuntó que la ola de despidos en empresas vulnerables como restaurantes, hoteles y tiendas podría haber pasado.

Afortunadamente, por ahora, el contagio económico parece haberse estabilizado", afirmó Stettner. “Pero seguimos en un nivel que es una amenaza letal para el bienestar financiero de la nación".

La cifra de despidos equivale a uno de cada seis trabajadores estadounidenses y afecta a una población mayor que la del estado de Texas. Algunos economistas apuntan que la tasa de paro de abril en Estados Unidos podría llegar al 20%, una cifra que no se alcanzaba desde la depresión de la década de 1930, cuando el desempleo llegó al 25%.

La antigua y majestuosa Ciudad Prohibida de China reabrió el viernes con todos los boletos agotados para las vacaciones del 1 al 5 de mayo y un límite de 5,000 visitantes al día, muy lejos de su anterior máximo de 80,000. La capital china reabrió sus parques y museos con los boletos controlados, unos tres meses después de la cuarentena que dejó a cientos de millones de personas en sus casas tras la aparición del brote de coronavirus en la ciudad de Wuhan, en el centro del país.

China reportó el viernes 12 nuevos casos del virus, seis de ellos procedentes del extranjero, y no registró decesos por dieciséis días consecutivos. Beijing rebajó el jueves su nivel de alerta por el virus del primero al segundo nivel, pero los controles de temperatura y el distanciamiento social continúan en vigor.

En Estados Unidos, donde la cifra de decesos por el COVID-19 sigue siendo muy elevada, las autoridades sanitarias advierten del peligro de una segunda oleada de contagios, y algunos empleados y empleadores han expresado su temor por tener que volver al trabajo.

Malasia permitirá la reanudación de la mayoría de las actividades empresariales a partir del lunes, pero mantendrá el veto a las reuniones multitudinarias y el cierre de escuelas y lugares de culto. Tailandia se preparaba para reabrir los parques y algunos pequeños comercios, peluquerías y restaurantes, pero continuará con el toque de queda nocturno y la prohibición de vender alcohol.

El primer ministro de Gran Bretaña, Boris Johnson, que se acaba de recuperar de la enfermedad, dijo que su país ha “superado el pico” y está en una “pendiente descendente” en el brote, pero se espera que amplíe las medidas de precaución. Alemania, Portugal y República Checa, por su parte, comenzarán a aliviar las restricciones.

En Australia, el primer ministro Scott Morrison, dijo que su gobierno quiere que la población se descargue la app COVIDSafe para ayudar a rastrear los casos antes de aliviar la cuarentena.

El virus ha matado a más de 230,000 personas en todo el mundo, incluyendo más de 61,000 en Estados Unidos, según el conteo de la Universidad de Johns Hopkins. El número de infecciones confirmadas superó los 3.2 millones, con un millón de casos en Estados Unidos, pero es probable que la cifra real sea mucho más alta por el acceso limitado a las pruebas, las diferencias a la hora de contabilizar a los fallecidos y la opacidad de algunos gobiernos.


💬Ver 0 comentarios