Personas asisten a las oraciones nocturnas manteniendo la distancia para evitar la propagación del coronavirus, en una mezquita en Karachi, Pakistán. (AP)

Bangkok — Las autoridades de la capital de Indonesia, Yakarta, la nación musulmana más poblada del mundo, ampliaron hasta el 22 de mayo las estrictas medidas contra la COVID-19 en vísperas del inicio del mes sagrado de ayuno, el Ramadán, que comienza con la luna nueva de esta semana.

Con las tradicionales comidas comunitarias para los pobres, las grandes cenas con las que se rompe el ayuno diario en compañía de familiares y amigos, y los eventos culturales nocturnos cancelados, los 1,800 millones de musulmanes del mundo se verán privados de muchas de las cosas que hacen este mes especial mientras las autoridades tratan de contener el virus.

El primer ministro de Pakistán, Imran Khan, cedió ante los clérigos del país y se negó a cerrar las mezquitas pese al llamado de la Asociación de Médicos, que advirtió que este tipo de reuniones son un caldo de cultivo para la propagación del coronavirus en un país con un frágil sistema de salud.

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, instó a los musulmanes a “centrarse en nuestro enemigo común, el virus” y repitió un pedido anterior para un alto el fuego inmediato en todos los conflictos armados.

En otro mensaje, pidió a los países que proporcionen una ayuda equitativa a todos, señalando que la pandemia era “una crisis humana que se está convirtiendo con rapidez en una crisis de derechos humanos”.

Algunos líderes emplean esta situación como pretexto para imponer medidas represivas, dijo Guterres. “El mensaje es claro: La gente -y sus derechos- debe ser la prioridad”, añadió.

La ONU advirtió que decenas de millones de personas podrían morir de hambre por la pandemia, una plaga de langostas en África y otros problemas que impiden que la comida llegue a las poblaciones más vulnerables en lugares como Yemen o Sudán del Sur.

Un reporte publicado el miércoles estimó que al menos 135 millones de personas están en riesgo grave de inanición por conflictos y otros factores. El informé se elaboró antes de los confinamientos, cierres de fronteras y paralización de los transportes que alteraron el suministro de alimentos.

En respuesta, la Unión Europea prometió 20,000 millones de euros (22,000 millones de dólares) para ayudar a sortear esas dificultades y ayudar a comunidades vulnerables en África, los Balcanes, Oriente Medio y partes de Asia y Latinoamérica.

El brote de coronavirus ha infectado a más de 2.6 millones de personas en todo el mundo y se cobró la vida de alrededor de 183,000, incluyendo más de 45,000 en Estados Unidos, según un conteo de la Universidad John Hopkins elaborado a partir de las cifras ofrecidas por los gobiernos.

Pero se cree que el dato real es más alto, y la mayoría de la gente contagiada sufre solo síntomas leves o moderados y sobrevive.


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