El virus ha contagiado a casi 8,000 personas en Italia. (EFE)

Italia se esfuerza en evitar el colapso de su sistema hospitalario ampliando las plazas de cuidados intensivos o con nuevos diagnósticos ante el avance del coronavirus, que ya ha contagiado a casi ocho mil personas y causado la muerte a 463.

Uno de los mayores desvelos de las autoridades es la capacidad en las unidades de cuidados intensivos: de los 7,985 enfermos actuales, 733 requieren ese tipo de terapia, 440 solo en Lombardía, la región más afectada por los brotes de coronavirus.

Su consejero de Sanidad, Giulio Gallera, avisó hoy de que su territorio "no soportará otros 15 o 20 días con un aumento de las personas en urgencias o en cuidados intensivos".

"No lo aguantará ni Lombardía ni el resto de Italia", alertó.

Asimismo el presidente del Véneto, Luca Zaia, ha señalado que en estos momentos el sistema UCI está sometido a "una dura prueba" y ya mantiene ocupados 400 de sus 450 puestos, algunos por pacientes con otras dolencias.

Por esta razón, la Administración Pública ha lanzado hoy una licitación urgente con la que pretende equipar en solo cinco días 5,000 plazas de cuidados intensivos con dispositivos de ventilación mecánica y otros instrumentos médicos.

Pero si en este sentido preocupa el próspero e industrializado norte, más se teme por el sur, donde las instalaciones son más precarias, hay menos plazas y encima reciben enfermos de las zonas más perjudicadas para liberar espacio y arrimar el hombro.

Además en los últimos días muchos ciudadanos del norte, el área más afectada por la epidemia, han puesto rumbo al sur. De hecho esa es una de las razones por las que el Gobierno italiano extendió la pasada noche las restricciones de movilidad a todo el país.

El presidente de Campania, Vincenzo De Luca, reconoció que "cientos" de conciudadanos del norte habían llegado a su región, con capital en Nápoles, lo que marca "un antes y un después".

De Luca teme una "oleada" de contagios y por eso ordenó que se instalen otros 50 puestos de cuidados intensivos en los hospitales.

El presidente de Apulia, Michele Emiliano, cree por contra que con los puestos existentes se podrá atender a doscientos pacientes en la UCI, una cifra estimada en base a la evolución de Lombardía, y esta capacidad podrá ser aumentada en caso de necesidad, aseguró.

Caso bien distinto es el de Calabria, una de las regiones más pobres del país. El presidente del Colegio de Médicos de Cosenza, Eugenio Corcioni, ha avisado de que "no está en condiciones de poder afrontar la emergencia". Actualmente hay 9 positivos, 8 muy leves.

Y Roma, con 94 casos positivos, de los que ocho están en la UCI, también se prepara y aumentará sus cuidados intensivos de 618 a 675, y podrá disponer de cuarteles en desuso para ingresar a eventuales pacientes, según el consejero regional de Salud, Alessio D'Amato.

Un diagnóstico más rápido

Por otro lado será esencial un diagnóstico más rápido y para ello la farmacéutica italiana Diasorin anunció hoy que ha completado los estudios necesarios para fabricar un innovador test molecular que permita identificar rápidamente el nuevo coronavirus de Wuhan.

Desarrollado en el hospital Spallanzani de Roma y el Policlínico San Matteo de Pavia, esta prueba arrojará resultados en menos de 60 minutos, mientras que en los actuales se requieren entre 5 o 7 horas para saber si se está infectado.

Se espera que la prueba sea comercializada a finales de este mes.

El presidente de Diasorin Molecular, John Gerace, aseguró que es "fundamental" desarrollar una prueba que arroje resultados en tiempos rápidos debido a que la epidemia "ha sometido a los sistemas sanitarios a fuertes presiones".


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