El número de casos por un nuevo coronavirus volvió a subir el miércoles en Corea del Sur y el ejército de Estados Unidos confirmó su primer infectado entre sus tropas desplegadas allí, con este y muchos otros pacientes relacionados con una ciudad del sureste que es el principal foco de la enfermedad en el país.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Corea del Sur dijeron que 216 de los 284 nuevos casos se registraron en Daegu, donde el gobierno movilizó recursos de salud pública para contener el virus. Otros 19 se detectaron en localidades cercanas en la provincia de Gyeongsang Norte.

El ejército de Estados Unidos explicó en un comunicado que un soldado de 23 años infectado estaba en cuarentena en su residencia fuera de la base de Camp Carroll, cerca de Daegu, y que visitó tanto su base como la de Camp Walker en los últimos días.

Las autoridades surcoreanas y el personal médico militar estadounidense estaban rastreando sus contactos para determinar si otras personas estuvieron expuestas al virus.

Corea del Sur tiene 1,261 casos confirmados y 11 decesos a causa del COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. El gobierno ha enviado personal médico, trajes protectores y otros suministros a Daegu, donde preocupa que los hospitales estén sobre pasados y los agotados doctores puedan ser vulnerables a las infecciones.

“Esta semana será crítica en el combate a la enfermedad (COVID-19)”, dijo el primer ministro, Chung Se-kyun, en una reunión en la alcaldía de Daegu para discutir las labores de cuarentena.

Se espera que el número de casos aumente a medida que el personal sanitario examina a cientos de miembros de una iglesia de Daegu que registró el mayor número de infecciones en el país. La Iglesia de Jesús de Shincheonji, a la que las organizaciones cristianas convencionales describen como una secta, entregó un listado de 212,000 miembros en todo el país para que puedan expandirse los controles. El viceministro de Salud, Kim Gang-lip, apuntó que las autoridades tiene previsto encontrar y realizar pruebas primero a los fieles que muestren síntomas.

Entre los pacientes hay un miembro de la tripulación de un avión de Korean Air, la mayor aerolínea del país, de 25 años que trabajó en un vuelo procedente de Israel que llegó a Corea del Sur el 16 de febrero, dijo Jung Eun-kyeong, director de los CDC surcoreanos. A bordo de ese avión viajaba también un grupo de turistas, 30 de los cuales dieron positivo.

China tiene, de lejos, el mayor número de casos y muertes a causa de la enfermedad, aunque los datos se han ralentizado en los últimos días. El miércoles, las autoridades reportaron otras 406 infecciones y 52 decesos, todos en la provincia de Hubei, la más castigada, y a excepción de 10 en Wuhan, la ciudad en la que se detectó el brote en diciembre.

China registró un total de 2,715 decesos a causa del COVID-19 y 78.064 casos confirmados en su territorio continental.

Aunque la respuesta al virus se ha centrado en China y en los países vecinos, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos habían advertido a los estadounidenses que se preparen para la llegada de la enfermedad allí.

Los nuevos brotes registrados en lugares lejanos despiertan preocupaciones sobre su contención y lo que ocurrirá cuando llegue a otros lugares.

“No es una cuestión de si seguirá sucediendo sino de cuándo ocurrirá exactamente y cuánta gente en este país tiene enfermedades graves”, señaló la doctora Nancy Messonnier, de los CDC estadounidenses a reporteros el martes.

También se mantiene la incertidumbre sobre la mejor forma para frenar la propagación del virus. Italia ha adoptado las medidas preventivas más estrictas de Europa y aun así registra el mayor brote fuera de Asia. En Japón, expertos reconocieron que la mala gestión de un crucero afectado por el coronavirus podría a ver permitido que el problema se magnifique.

Por otra parte, el vocero del gobierno nipón, Yoshihide Suga, restó importancia el miércoles a la afirmación de Richard Pound, un miembro veterano del Comité Olímpico Internacional, acerca de que el virus podría cancelar los Juegos Olímpicos de Tokio, que está previsto que se inauguren en julio. Según Pound, los organizadores tienen un plazo de tres meses para decidir el futuro de la cita olímpica.

Suga afirmó que la opinión de Pound no refleja el punto de vista oficial del COI y que tanto el ente internacional como los organizadores locales siguen adelante con los planes para Tokio 2020.

Varias naciones de Oriente Medio reportaron un repunte en el número de nuevos casos ligados a viajes desde Irán, que tiene el mayor número de infectados de la región, 95, con 15 muertes. La agencia noticiosa de Kuwait, KUNA, dijo que el país registraba 12 casos, mientras que la de Bahrein reportó 26.

En Japón hay en total 860 enfermos de COVID-19, incluyendo 691 del crucero Diamond Princess. Cuatro expasajeros fallecieron y más de una docena de personas evacuadas a sus países dieron positivo por el virus más tarde. Seis funcionarios gubernamentales relacionados con las labores de aislamiento enfermaron también.

Durante la noche, 445 filipinos que en su mayoría son miembros de la tripulación del crucero iniciaron una cuarentena de 14 días. Ocho de los trabajadores que dieron positivo por el virus estaban en hospitales en Japón.


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