Trabajadores utilizan desinfectante para dispersar y sanitizar las áreas como medida de prevención contra el COVID-19.
Trabajadores utilizan desinfectante para dispersar y sanitizar las áreas como medida de prevención contra el COVID-19. (The Associated Press)

Seúl — Apenas unos días después de declarar que la epidemia de COVID-19 estaba siendo controlada en el país, las autoridades de salud de Corea del Sur reportaron este miércoles 63 nuevos contagios luego de un incremento tanto en transmisiones locales como en infecciones importadas.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Corea del Sur dijeron que al menos 36 de los nuevos casos estaban en la densamente poblada zona metropolitana de la capital, Seúl, donde viven alrededor de la mitad de los 51 millones de habitantes del país.

El organismo no confirmó de inmediato si la cifra incluía un nuevo foco de contagios descubierto en una unidad del ejército en Pocheon, al norte de Seúl, donde al menos 13 soldados habrían dado positivo al coronavirus.

Según los Centros, 29 de los nuevos casos eran transmisiones locales, y relacionaron otros 34 con llegadas internacionales. El gobierno tiene previsto enviar dos aviones militares a Irak para evacuar a cerca de 300 trabajadores de la construcción ante la expansión del virus allí.

El país había reportado solo cuatro contagios locales el lunes, su cifra más baja en dos meses, lo que provocó un tuit de celebración del presidente, Moon Jae-in, quien dijo que la nación estaba ganando su lucha contra el coronavirus.

En una conferencia de prensa el miércoles, el viceministro de Salud, Kim Gang-lip, hizo un nuevo llamado a la vigilancia ciudadana alegando que las fluctuaciones en los contagios locales podrían continuar. Las autoridades consideran que los casos importados son una amenaza menor porque se pueden detectar con las pruebas o las dos semanas de cuarentena obligatorias.