El representante Guillermo Miranda Rivera. (GFR Media)

La Comisión de Ética de la Cámarade Representantes examina esta tarde una querella presentada contra el representante del Partido Nuevo Progresista Guillermo Miranda Rivera.

En la denuncia, presentada ante la comisión el 15 de julio por Ivette Sierra Vivas, se alega que el representante por el distrito 12 -que comprende Manatí, Morovis y Vega Alta- la despidió de su empleado como técnica de la Comisión de Educación, Arte y Cultura de la Cámara por no aportar $40 a una venta de rifa con que se recogía dinero para la campaña de reelección de Miranda.

Miranda preside la Comisión de Educación, Arte y Cultura.

En la querella, juramentada ante una abogada notaria, se sostiene que una empleada de la oficina de Miranda Rivera, Adith Valle, le entregó el 3 de junio dos libretas de rifa para la campaña de reelección de Miranda. El premio sería un televisor de 55 pulgadas donado por Hiram C. Rivera López, asesor de la oficina de Miranda y director de la comisión.

La rifa se llevaría a cabo el 1 de junio por Facebook Live.

Según el relato, Sierra Vivas le contestó a Valle que Miranda habría dicho que trataría de “no tocar” a empleados y que, de hacerlo, sería con la entrega de una libreta por empleado, valorada en $20.

“Esta me notifica que eso tenía que hablarlo con el representante Miranda Rivera ya que las instrucciones eran dos libretas de rifa por empleado, que serían $40, a lo que no acepté dichas libretas y las dejé en el escritorio”, cuenta la mujer en la querella.

Del documento se desprende que el 26 de junio un ayudante de Miranda Rivera, Francisco J. Cruz Rivera, conocido como Paco, envió un mensaje a un grupo de Whatsapp de la oficina haciendo un recordatorio sobre “cuadrar la rifa”. El 1 de julio, Cruz Rivera le dijo por teléfono a Sierra Vivas que “comience mis vacaciones hasta nuevo aviso, cierre la oficina y le entregue las llaves de la Comisión...”.

Según Sierra Vivas, el hombre le dijo también que se quedara de vacaciones “hasta nuevo aviso”.

Ese mismo día, Sierra Vivas se comunicó con Miranda Rivera, quien inicialmente no sabía qué decirle. Finalmente, el representante de primer término le contó que el 12 de junio, en una reunión que él convocó, Cruz Rivera le notificó que ella no quería “poner de mi parte”, aludiendo a que no pagó los $40 de la rifa.

“Entonces el representante Miranda Rivera le dice a Paco que tomara decisiones y que si tenía que disponer de mi persona en la oficina que lo hiciera porque hay que tener disciplina y seguir la ley (la de cooperar para su campaña)”, sostiene la mujer al relatar la conversación que sostuvo con su exjefe. “Ya que todos somos un equipo y si yo no podía dar de mí, no podía ser parte del equipo que estaba afuera”, supuestamente dijo el legislador.

 “Seguido, el representante me pregunta si yo estaba cooperando con las libretas de la rifa a lo que dije que no”, agregó.

Supuestamente, Miranda Rivera le añadió que “disciplina es disciplina. Si estás adentro, estás dentro y estás con todo. Si no estás con todo, pues no estás”.

El representante le habría dicho que podía llamar a Cruz Rivera para “cuadrar” con él, refiriéndose supuestamente al pago de los $40, pero ella no lo consiguió por teléfono.

El 3 de julio, la querellante se percató que Miranda Rivera la había eliminado del chat.

Al reaccionar a la querella, Miranda rechazó que les solicite a empleados de su oficina participar de rifas para su campaña y dijo que despidió Sierra Vivas por dos razones: recortes de presupuesto en su oficina y por su desempeño profesional.

“Esta es una situación bien extraña. Hay una reducción de presupuesto y tengo que disponer de un empleado y entonces ella arremete contra mí con esa querella sin ninguna razón. Nadie le está violentando los derechos, ni a ella ni a nadie”, dijo.

Miranda Rivera reconoció que no tiene una carta donde se consigne que el despido de su exempleada fue por las dos razones que ya esbozó “pero tuve una reunión con ellos (los empleados) y les dije que estuvieran pendientes porque venían recortes de presupuesto. Lo dije como en marzo”, sostuvo.

Miranda Rivera no fue categórico cuando se le preguntó si la rifa a la que alude Sierra Vivas se llevó a cabo, pero reconoció que sí ha organizado rifas en su oficina.

“No, no, no. No le hago ningún acercamiento a los empleados, ni los jefes que tenemos en la oficina les hacen acercamientos a los empleados”, dijo.

¿Se está inventando la rifa?, se le preguntó.

“Hubo una rifa, pero no se les pidió nada. Ni a ella ni a ningún empleado”, dijo.

Miranda Rivera entregó su réplica a la querella el miércoles pasado. No entró en detalles de su contenido, pero dijo que levantó tanto fallas procesales y de reglamento y también rechazó los alegados hechos.


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