El documento es una revisión del estatuto aprobado en 1930. (GFR Media) (horizontal-x3)
El documento es una revisión del estatuto aprobado en 1930. (GFR Media)

Más allá de los cambios propuestos para otorgar derechos a los no nacidos o el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, el proyecto aprobado en la Cámara de Representantes para crear un nuevo Código Civil en la isla incorpora, en uno de los documentos legales más importantes, cambios que impactan desde las relaciones familiares y los procesos de contratos hasta lo que sucede luego que una persona muere.

Por un lado, el sustitutivo del Proyecto de la Cámara 1654 toma en cuenta los avances de las últimas nueve décadas. La medida elimina disposiciones anticuadas -como que se garantizaría el uso de la herencia de un hombre para pagar por el ajuar de luto de su viuda- y contiene elementos novedosos, como la inclusión de las servidumbres de energía solar y eólica, con lo cual se reconoce el derecho de los propietarios de servirse de esas fuentes de energía limpia en sus propiedades e impediría que vecinos bloqueen la luz solar o el viento que pueda llegarles.

No obstante, el documento ha sido criticado por defensores de derechos humanos y representantes de agencias de gobierno -como la secretaria del Departamento de Justicia, Wanda Vázquez-, quienes alertaron que varios de sus artículos podrían tener repercusiones negativas sobre derechos reconocidos en sociedades de avanzada.

Por ejemplo, el reconocer derechos a los no nacidos, los cuales, según la medida, tendrían la posibilidad de recibir herencias, podría limitar el derecho a la intimidad de las mujeres y el poder terminar un embarazo no deseado o no viable. Asimismo, la pieza legislativa impide, en los certificados de nacimiento, cambiar el género asignado a una persona al nacer, solo permite hacer una anotación “al margen de la inscripción original del sexo de la persona” tras una sentencia judicial si hubo una modificación del género.

El director de la Comisión cameral de lo Jurídico, Ayron Díaz, indicó que el texto no implementa cambios mayores al estado de derecho vigente, sino que recopila e incorpora al Código Civil cambios que se han establecido mediante decisiones judiciales federales y estatales, o en leyes especiales.

El propuesto Código Civil del Siglo XXI se compone de un Título Preliminar -que dispone los principios generales y cómo se debe interpretar la ley- y cinco libros: Relaciones Jurídicas (Persona), Familia, Derechos Reales, Obligaciones, y Contratos y Sucesiones.

El documento es una revisión del estatuto aprobado en 1930.

Los esfuerzos para modificar el Código Civil comenzaron hace más de 20 años y se han invertido más de $10 millones en esos trabajos. En 1997, se creó mediante ley la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma del Código Civil de Puerto Rico, que publicó borradores para un nuevo documento entre 2003 y 2007.

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