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La postura asumida por Trump para frenar el acceso de fondos a la isla ha encontrado eco entre lo senadores republicanos. (GFR Media)

Washington - El presidente Donald Trump y asesores en la Casa Blanca consideran que Puerto Rico ha recibido demasiado dinero para mitigar los daños causados por el huracán María y temen que nuevas asignaciones se utilicen para “corregir” la crisis fiscal y de deuda pública.

Se trata de una posición que tiene algún eco entre los republicanos del Senado, algunos de los cuales han acentuado en el hemiciclo esta semana, como parte del debate en torno a un nuevo proyecto para financiar la ayuda a jurisdicciones asoladas recientemente por desastres naturales, que Puerto Rico ha recibido más fondos que otras jurisdicciones.

A preguntas de El Nuevo Día, la Casa Blanca afirmó ayer que el gobierno de Trump “sigue comprometido” con la recuperación de Puerto Rico, pero vela por que no se utilice dinero de los “contribuyentes” estadounidenses para aliviar una crisis económica que tiene sus raíces en gastos excesivos del gobierno de la Isla.

“La isla ha recibido un apoyo sin precedentes y está en camino de recibir decenas de miles de millones de dólares de los contribuyentes. Sin embargo, la administración Trump no cargará a los contribuyentes la corrección de una crisis que tiene su base en décadas de gastos que han dejado a la isla con problemas económicos muy arraigados”, indicó Judd Deere, portavoz de la Casa Blanca.

En su presentación del jueves a senadores republicanos, Trump subrayó que a Puerto Rico se le ha asignado más dinero que a estados recientemente asolados por desastres naturales.

Según The Washington Post, Trump, alegó que a Puerto Rico se le han asignado $91,000 millones para mitigar la catástrofe causada por el huracán, y que con esa cantidad hasta pudiera comprar la isla cuatro veces. No está claro de dónde sacó esa cifra.

Un funcionario del gobierno de Trump indicó que los estimados que manejan son que a Puerto Rico se le han prometido cerca de $40,000 millones, tras el huracán María, frente a $25,000 millones a Texas, para suavizar los daños causados por el huracán Harvey.

Información suministrada por FEMA, la Oficina de Contraloría General (GAO) y de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA), sin embargo, contradice los números que maneja la Casa Blanca, pues a Texas se le han asignado por lo menos $49,000 millones, tras el huracán Harvey.

Un análisis de El Nuevo Día, mientras, apunta a que las asignaciones prometidas a la isla rondan los $45,000 millones, aunque el dinero desembolsado puedeser menos de $20,000 millones.

Los estimados de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) son que los daños causados en Texas por el huracán Harvey sumaron $125,000 millones. Mientras, en Puerto Rico –donde unas 3,000 personas murieron y familias estuvieron por meses sin energía eléctrica–, NOAA calcula que los daños alcanzaron los $90,000 millones.

“Hasta hoy, $40,000 millones han sido ya asignados a Puerto Rico y otros $50,000 millones pueden ir en su camino, dependiendo de lo que ocurra en los próximos cinco años más o menos. Potencialmente, son $90, 000 millones”, indicó, por su parte, el senador republicano David Perdue (Georgia), en un mensaje el martes en el hemiciclo del Senado en el que exhortó a los demócratas a aprobar su proyecto para atender recientes desastres y no exigir más iniciativas para la isla.

Los republicanos del Senado han insistido en que han aceptado incluir en su proyecto una asignación adicional de $600 millones en asistencia alimentaria para Puerto Rico, al igual que $5 millones para financiar un estudio sobre el impacto en la isla de la ayuda nutricional de emergencia tras el huracán María.

Pero, se niegan a añadir otras iniciativas que están en el proyecto demócrata aprobado en enero pasado en la Cámara baja federal, como una nueva dispensa en el pareo de fondos de FEMA para el reembolso de los costos de medidas de emergencia y recogido de escombros y $25 millones para ayudar a financiar la restauración del caño Martín Peña.

El senador Perdue dijo en el hemiciclo que la comisionada Jenniffer González –quien ayer no estuvo disponible para responder preguntas sobre las expresiones de Trump– respalda el proyecto republicano.

El senador Johnny Isakson (Georgia), por su lado, dijo el lunes que “Puerto Rico recibió $40,000 millones", mientras “hay muchos lugares en este país que son estados que representamos que no han recibido nada”.

Al salir de la reunión con Trump, el presidente del Comité de Asignaciones del Senado, el republicano Richard Shelby (Alabama), le dio la razón al presidente de EE.UU. sobre el alegado mal uso de fondos federales. “Tiene razón en eso. Mucho de eso ha sido mal usado y abusado”, indicó Shelby.

Entre las críticas que el gobierno de Trump le hace al gobierno de Puerto Rico, según un funcionario de su administración, está que “aún tienen que presentar un plan que permita arreglar su infraestructura eléctrica” y el hecho de que FEMA ha clasificado al gobierno de la isla como una jurisdicción de “alto riesgo”.

No se conoce de algún senador republicano que cuestionara en la reunión del martes a Trump.

El senador republicano Rick Scott (Florida), quien apoya los $600 millones en asistencia alimentaria para la isla, acusó a los demócratas de bloquear ayuda para estados como Florida.

Aunque republicanos del Senado han indicado que como parte de toda la legislación,el presidente Trump está dispuesto a aceptar los $600 millones en asistencia nutricional, un funcionario de su gobierno llamó la atención a que el gobierno de Puerto Rico ya ha ajustado el programa del PAN para seguir atendiendo a las cerca de 300,000 personas que reciben los beneficios después del huracán.

Alarmados los demócratas

Al liderato demócrata del Senado le parecieron vergonzosas las renovadas intenciones de Trump de limitar las asignaciones de emergencia a Puerto Rico, tras el huracán María, y cuestionar las ya otorgadas, una situación que tiene lugar desde el pasado otoño.

En enero, The Washington Post había reportado que el interés de Trump en frenar las asignaciones para la isla se había extendido al programa de desarrollo comunitario para atender desastres (CDBG-DR) del Departamento de la Vivienda federal (HUD).

Esta semana, la Oficina del Inspector General de HUD confirmó al Congreso que investiga esas denuncias. De los $19,456 millones prometidos a la isla en fondos CDBG-DR –que serán determinantes en el proceso de reconstrucción de la Isla–, HUD solo ha desembolsado $1,507 millones.

“Lo que hace el presidente es inaceptable y antiestadounidense”, indicó el jefe de la minoría, Charles Schumer (Nueva York).

En una declaración, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares –quien anoche llegaba a Washington para participar de la presentación de un proyecto proestadidad del congresista demócrata Darren Soto (Florida)– afirmó que las expresiones que se le atribuyen a Trump “están por debajo de la dignidad de un presidente” y dijo que era irresponsable hablar de mal uso de fondos.

“Ni un solo dólar federal se ha utilizado para hacer pagos de deuda”, sostuvo Rosselló Nevares, cuya declaración fue insertada en el récord del Senado por el líder demócrata en el Comité de Asignaciones, Patrick Leahy (Vermont).

El gobernador ha reclamado que sería “inaceptable” que el Congreso apruebe cualquier cosa menos que las iniciativas demócratas de la Cámara baja.

Rosselló Nevares, además, mencionó que desde enero, cuando se multiplicaban los informes de que Trump busca frenar o limitar las asignaciones a la isla, ha solicitado, sin éxito, una reunión con el inquilino de la Casa Blanca.

Cuando le recordó el asunto en una cena para gobernadores a finales de febrero, el presidente Trump le indicó que buscaría atender el tema a su regreso de Hanói, Vietnam, donde se reunió con el líder norcoreano Kim Jong Un entre el 27 y 28 de ese mes.

Deere sostuvo que la Casa Blanca ya había ayudado a coordinar “reuniones importantes entre el gobernador Rosselló, y HUD y los líderes de FEMA”.

El portavoz de la Casa Blanca afirmó que pueden ayudar al gobernador a tener otras reuniones en abril, pero no se comprometió a un encuentro entre el gobernador y el presidente.

En un editorial, el diario The Wasington Post acusó ayer al presidente Trump de convertir “su intolerancia en política pública”.

El presidente del Caucus Hispano del Congreso, Joaquín Castro (Texas), afirmó que “la asistencia por desastre no debe ser dictada por prejuicios personales del presidente o el mapa electoral”.

Los demócratas boricuas Nydia Velázquez (Nueva York), José Serrano (Nueva York) y Soto indicaron, por su parte, que Trump ha vuelto a insultar a los puertorriqueños. “(Trump) no valora la vida de millones de ciudadanos estadounidenses (en la isla). Que el presidente se oponga vocalmente y ponga como su objetivo la ayuda a los más vulnerables en Puerto Rico es vergonzoso, cruel e inexcusable”, indicó Velázquez.

Serrano expresó que “nunca en la historia de este país hemos visto a un presidente decir abiertamente y en voz alta que millones de ciudadanos estadounidenses no merecen ayuda, y alentar activamente a otros funcionarios electos a que les nieguen la ayuda en un momento de necesidad”.

“Este presidente no tiene idea de lo que está hablando, no respeta a Puerto Rico ni a su gente, y necesita dejar de avergonzar a su partido y a él mismo”, indicó el presidente del Comité de Recursos Naturales, Raúl Grijalva (Arizona), quien convocará a audiencias públicas sobre la recuperación de la isla, incluido el funcionamiento de la ley Promesa

Por su lado, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, precandidata a gobernadora por el Partido Popular Democrático (PPD), dijo que el presidente “reafirma ser un racista” y criticó que el gobernador “no se enfrentó a Trump cuando tenía que hacerlo”.

Perspectiva

Raúl Santiago, investigador del Centro para una Nueva Economía (CNE), advirtió, a su vez, que la asistencia federal que reciben Puerto Rico y Texas para atenuar los daños de los huracanes más poderosos de 2017 no son necesariamente comparables.

“Geográficamente son diferentes. El perfil de los hogares es diferente. La forma de construir. No es lo mismo inundaciones (el problema principal en Texas) que la combinación de cosas que hubo en Puerto Rico”, indicó Santiago.

Texas no se enfrentó al apagón general de meses que vivió la isla, que requirió una inversión de $5,600 millones en fondos federales para ser superado.

Además, muy pocos hogares en Puerto Rico tenían seguros de FEMA contra inundaciones, los que abundan en la zona de Houston, la que fue más afectada en Texas por el huracán María. El equilibrio de casas aseguradas a nivel privado en la isla también es muy bajo.

En Puerto Rico, hubo 703 reclamaciones del seguro de inundaciones de FEMA, que alcanzaron pagos por $25.1 millones. En Texas, se han pagado $8,920 millones a través del seguro de FEMA, que recibió 92,000 reclamaciones. El equilibrio de casas aseguradas a nivel privado también es muy distinto entre Puerto Rico y Texas, sostuvo Santiago.


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